viernes, 18 de julio de 2025

No solo los animales de dos patas tienen derecho a vivir dignamente

El cariño que tenemos por nuestros amigos de cuatro patas es muy especial, nos involucra a envolvernos en nuevas etapas de vida, que tal vez no las hubiéramos pasado sino nos damos la oportunidad de arriesgar y darle un hogar a cualquier animal que lo necesita. Pasado el tiempo, se convertirá en aquel compañero y/o compañera que se desvele junto a ti cuando el trabajo apremie y las obligaciones coaccionen.

Hay temas que no se tocan ni se escriben porque no involucra cámaras, no involucra aplausos y no involucra que estén en la agenda pública de las autoridades y de la sociedad civil organizada, dando como consecuencia que no se atienda ni mucho menos se mencione el maltrato animal, el abandono de las mascotas, el desecho crías de gatos y perros en la basura, como si su vida fuera solo utilitaria para los momentos de felicidad del ser humano, siempre viéndolos desde una posición infravalorada y no como miembros de nuestros ecosistemas urbanos.

El cariño debe ser genuino hacía cualquier animal, pero no todas las personas lo tienen, considerando que en el año 2023 solo hubo doce sentencias del Poder Judicial peruano por maltrato cruel de animales, ese mismo año se registro 1123 animales domésticos y silvestres que fueron victimas de algún tipo de abandono o acto cruel según registra la Policía Nacional del Perú (PNP). Muestra una insensibilidad por parte de nuestra sociedad generalizada, donde se ha perdido el rol de colaborar con el vulnerable ya sea animal de dos o cuatro patas.

No podemos descartar la generación que realiza actos de caridad comunitarios, en algunos barrios y urbanizaciones que construyen organización, por ejemplo, vecinos juntándose en el Distrito de San Martín de Porres a encontrar a hogares para perritos y gatitos que fueron dejados en una bolsa de plástico en un contenedor de basura (totalmente inhumano), siendo chispazos de esperanza para una problemática que nos sigue atacando.

En los asentamientos humanos periféricos a las ciudades y carentes de servicios públicos, sobre todo donde la institucionalidad del Estado no llega con policías ni serenazgo, el perro se vuelve en un actor que genera seguridad familiar y ciudadana, cuidando las casas de los robos que se vienen acrecentando en la ciudad de Arequipa, justamente por ese motivo es que nuestros valientes caninos defienden la familia hasta con su propia vida, porque muchos de ellos mueren por el veneno que les dan los ladrones para que puedan ingresar a robar en los días subsiguientes a la muerte del can.

Aún se puede evidenciar en la sombra de cada árbol a las mascotas que dieron su vida para cuidar a su familia, donde tuvieron un hogar y un espacio para poder alimentarse y dormir sin que lo botaran.

En este mundo contemporáneo y moderno en el cual vivimos, con crisis políticas cotidianas y sin un rumbo como república, nuestras batallas culturales deberían de comenzar allí, con nuestros incondicionales amigos y amigas perrunos y gatunos, aprendiendo de su comportamiento, dejarlo todo por nuestra familia y colectivo sin esperar nada a cambio. 



lunes, 8 de julio de 2024

HACER MILITANCIA POLITICA PROGRAMATICA NOS SALVARA, NO LA ELECTORAL.

 

HACER MILITANCIA POLITICA PROGRAMATICA NOS SALVARA, NO LA ELECTORAL.

Lucas Z. Granda

Escuchaba en una reunión de investigación que convoco el Instituto de Estudios Peruanos (IEP) en Arequipa la indignación que nos produce tener una hegemonía partidocracia gobernando en el poder legislativo en comunión con el ejecutivo, pisoteando los derechos humanos, manipulando instrumentos de gestión pública para la conveniencia de los intereses más mercenarios y asquerosos que se hacen dentro de la administración del Estado peruano, claro ejemplo es con Majes Siguas II, Proyecto Tía María y Puente Arequipa-La Joya; pero consideremos la variable tiempo. Esto viene sucediendo, como lo citan en la investigación, una superposición permanente y crítica de crisis políticas, económicas y sociales permanentes, encontrando un punto de quiebre en la asunción al poder por Dina Boluarte, considerando la forma en que se hizo con fuego y derramamiento de sangre.

Aquellas personas que hemos acompañado la indignación, la lucha en las calles y la difusión de contenido político crítico-complejo vemos los discursos contemporáneos vacíos, románticos, mucha indignación con poca organización programática, pero sobre todo voces dispersas que no encontramos puntos de encuentro. Revelando que el pueblo organizado ya no es punto equilibrado para poner freno a la mercantilización del Estado por organizaciones criminales que hacen política desde el congreso de la república.

En otro espacio, en la misma ciudad de Arequipa, la sociedad civil organizada, se tendrá que mencionar que ya muchas décadas se organiza, tendríamos que evaluar sus acciones y estrategias para reclamar hacia coyunturas adversas o solo tienen una mirada complaciente de los hechos que suceden dentro de nuestras coyunturas locales, regionales y nacional. De todas maneras se logró reunir, claro, hubo diálogo genuino y explicación de la crisis desde la literatura y las mega tendencias mundiales, pero aún las acciones son difusas, porque no se entiende que la perspectiva de política ciudadana no es suficiente, se tiene que pasar a militar en políticas partidarias, sentar posiciones, se tiene que enfrentar férreamente a la demagogia y al populismo, porque la lucha es cultural y dentro de nuestros sentidos comunes, no ver eso, es cerrarnos a la posibilidad de construir un territorio que garantice nuestra integridad como seres humanos.

No está mal diagnosticar nuestro panorama político, siempre y cuando se evidencia el proceso político, pasando a la etapa estratégica del "que hacer", las acciones, la organización, la militancia política y alzar nuestra voz contra todo lo que consideremos injusto y corrupto. En este estadio hay mucho miedo, desinformación y aprovechamiento político de las izquierdas y derechas, porque no apostamos por un pensamiento propio, un pensamiento peruano latinoamericano, y eso debe guiar nuestro actuar, sino siempre repetiremos, siempre seguiremos al rebaño, siempre estaremos con miedo de decir lo que pensamos y hacer el Perú que queremos.

No busquemos una opción política para ir a las urnas el 2026 (academia, empresas privadas, Estado y sociedad civil), construyamos una posición política y militemos con nuestras ideas en ella, porque las crisis no acaban con un proceso electoral.

#Militancia #Sociología #Política #Perú



Un país donde los Cuevas son los convocados

 

Un país donde los Cuevas son los convocados

Lucas Z. Granda

La meritocracia a muerto, ha sido desterrada de nuestro sentido común, ganando la improvisación al tomar decisiones, imponiéndose la remediación inconsistente en vez de apostar por la construcción de un nuevo modelo. Nuestras oraciones no van en relación a que haya menos sacerdotes que violen a las niñas y niños, sino que puedan ser cambiados de prelatura o que no se haga escándalo por el miedo "al que dirá la gente".

Han muerto los canales institucionales para ascender socialmente, conocidos como disciplina, educación permanente, preparación física, experiencia profesional, habilidades adquiridas; imponiéndose el modelo Cueva de ascenso social, el pendejo que puede divertirse hasta beberse la última gota de whisky, cerveza o lata hasta la madrugada, después de una derrota o victoria de la selección peruana y equipo de liga que se desempeñe.

El modelo Cueva se ampara en un jugador de fútbol peruano nacido en Huamachuco, siendo una promesa del fútbol peruano que fracaso, pero que, a pesar de las diferentes acciones de indisciplina, bohemia permanente y ninguna consideración por ser un atleta, es convocado a la selección nacional del Perú. Concluyendo en un fracaso más, en una estrella que perdió su brillo, sin equipo por cual competir (porque todos los botaron por indisciplinado), pero ejerciendo un autoritarismo convencional (ya acostumbrado en nuestro país) en el imaginario de la población, se ha manifestado un claro mensaje que dice: No te esfuerces tanto por destacar, sólo consigue un Fossati que te convoque, consigue a un Fossati que te haga jugar, consíguete un padrino y júntate con quienes dan la oportunidad para que a través de intercambio de favores puedas conseguir lo que quieras.

¿Cuál es el mensaje para los jugadores de categorías menores en diferentes clubes de fútbol? ¿Cuál es la lección que interioriza los chicos de las canteras del Melgar que fueron desconvocados por llevar a un juerguero sin equipo, sin pena ni gloria a la Copa América? La respuesta es dura, pero ya acostumbrada, que ni en el fútbol se puede ser honesto y coherente, la pelota se ha manchado con eses y alcohol, trayéndonos a un terreno donde la temperatura se encuentra a 10 grados centígrados, similar al salir de una discoteca a las tres de la mañana, donde las canchas de deporte se encuentran pegajosas y melosas por toda la vergüenza que tenemos al cerrarnos en el modelo Cueva, en este modelo que solo les dice a la juventud disfruta de tus defectos o vete a otro lado, porque para ser bueno en lo que haces no necesitas ser disciplinado o esforzarte, sólo necesitas un Fossati (padrino) y estar en escándalos mediáticos.





Liderazgos de fotos y sonrisas vacías

 

Liderazgos de fotos y sonrisas vacías

Lucas Z. Granda

Agradecer a las personas que nos abren las puertas, sobre todo para dejarlas abiertas, siempre es vital para construir procesos de articulación a largo plazo, en una sociedad que carece de organización y presume todo en base a la desconfianza y el individualismo. Por eso nuestros maestros y maestras que nos forman fuera de las universidades tienen un doble reconocimiento, porque luego de enseñar se pasa a articular, luego se consolida la discrepancia constante y por ultimo la camaradería.

Justo fue un viernes por la mañana cuando mi maestro me invito a una entrevista de algunos investigadores de ciencias sociales que vienen recorriendo las regiones del sur, para poder entender dos cosas, como se esta reconfigurando los liderazgos regionales y determinar las acciones programáticas luego de las protestas y asesinatos cometidos por el gobierno de Dina Boluarte. Cobrando relevancia el encontrar los cuellos de botella de la inercia ciudadana, porque la capacidad de indignación de la ciudadanía se ha reducido a miserables miradas de costado y hombros afligidos por el miedo, sin generar curiosidad y pensamiento crítico de los sucesos de perdida de derechos humanos cotidianos que pasa en nuestro entorno peruano. Justo en ese momento comienza la idea de este articulo de opinión, la temática giro en base al liderazgo y como se posicionan nuevos actores.

Desde el 2015 hasta el 2019 se articuló desde las juventudes representada en voluntariados, y fue una fase denominada “los activismos”, vital para la formación humanística, estando a favor de temáticas como el enfoque de género, derechos humanos, descentralización, vigilancia ciudadana, medio ambiente, campañas anticorrupción, movimiento por las diversidades, entre otras. Allí hubo un montón de actores que queríamos cambiar el mundo a punta de organización, queríamos transformar nuestro sistema republicano, anhelamos el desarrollo, reconociendo contemporáneamente que había mas ganas que ideas programáticas. También nos topamos con oportunistas que se camuflaban con los cánones de amistad, hasta la actualidad, siempre con agendas subalternas individuales y con apetitos egocentristas en redes sociales, difícil de confrontarles, porque desde el núcleo orgánico de la organización segregan pus e incoherencias que solo pueden tapar al momento de aparecer en fotos con sonrisas falsas y sin ninguna ideología, ni mucho menos pensamiento complejo.

El gran problema de los liderazgos de aquella generación que nos nutrimos y construimos mucho desde el ámbito público y privado, era que cuando se ponía a debate como ejercer nuestra posición política ciudadana y actuar en base a convicciones ideológicas los activismos se espantaban, porque se declaraban apolíticos, sabiendo que es tautológico, porque todo es político y todo tiene un vínculo con el ejercicio del poder. Dando como resultado una baja formación política al momento de afrontar grandes crisis de gobernabilidad, protestas por conflictos medioambientales y saber como proteger el espacio del voluntariado frente a una coyuntura electoral, ya sea de gobierno locales, regionales y hasta el mismo congreso de la república.

Por eso se observa que aquellos que compartimos luchas por el medio ambiente, asesoran actualmente a congresistas que están a favor de los monocultivos de la palma aceitera en la amazonia, solo para dar un ejemplo, porque aquellas que luchaban para la reivindicación del papel de la mujer y los feminismos, siembran a sus adversarios inventándoles denuncias de acoso y violencia de género. Y esa es la formación política que tienen los nuevos liderazgos regionales en la esfera pública, acompañado de muchas fotos que reflejan figuras vacías, inertes de ideas, que piden consejos a políticos tradicionales, es más, se vinculan emocionalmente para usufructuar de aquellas personas, y cuando aquellas personas piensan equivocadamente que utilitariamente no les sirven las multiplican por cero, y eso se conoce en los entretelones.

Me equivoco, no son la mayoría, solo son aquellas personas que salen en fotos, exigen entrevistas porque creen que se merecen la pleitesía y los aplausos de la ciudadanía por la envergadura del cargo que tienen, y no es cierto, se deben y sirven al pueblo, no están por encima de nada ni de nadie, eso se llama servicio público, eso se llama integridad, eso se le denomina formación política.

Por eso cuando me consultaban crees que tales jóvenes que están en la consejería, regiduría, medios de comunicación pueden ser los futuros gobernadores, alcaldes y congresistas, si seguimos pensando en caras bonitas, quien sale en fotos más seguido, quien se apega mas a las autoridades de turno, de repente cumple el perfil del político tradicional, aquel que algún día dijo que erradicaría, ahora tiene que actuar y sobrevivir en los cánones del populismo, la mentira, los banquetes del poder y los dobles discursos.

Si seguimos pensando solo en lo básico, tendremos liderazgos de fotos y sonrisas vacías.



 

Flores Galindo y el circuito comercial para Arequipa en la historia.

 

Flores Galindo y el circuito comercial para Arequipa en la historia.

Lucas Z. Granda

La endeble institucionalidad que se vive en nuestro país en pleno siglo XXI nos hace escarbar en nuestros archivos y actores que hicieron trabajos académicos para poder entender nuestros cimientos republicanos y coloniales para evidenciar la teoría de la dependencia en los circuitos económicos, comerciales y geopolíticos, enganchando siempre el debate a quien posee los medios de producción, las clases dominantes que se reconfiguran constantemente y las condiciones endebles de nuestra ciudadanía.

En el siglo XIX el sur se convierte en una economía predominantemente exportadora de lanas. En el aspecto comercial entre Arequipa (que aún era sujetada por el dominio de los clericós) y Puno disminuyo notablemente, como el comercio del Cusco se redujo a la coca y Moquegua era como ir a vivir al fin del mundo. Era la época de las plazas grandes porque fueron los primeros mercados de los asentamientos humanos que fueron creciendo, luego lo que serían las ciudades. Aquí nacen los primeros indicios de reconcentración de los asentamientos humanos para albergar distintos servicios relacionados al comercio y las primeras casas de intercambio relacionadas a las finanzas.

Hay que mencionar el caso de los Goyeneche, como marcaron y se trasladaron del comercio a la agricultura, fenómeno que se repetiría constantemente en la clase alta arequipeña, como sucedía con las familias Tristán, Romaña y Bustamante y Barreda. Las cuales controlaban los medios de producción y disponían de los recursos para meterse a la política local y nacional, manejando los hilos de como se conducía Arequipa.

Importante mencionar la categorización que representaba el poder en el siglo XIX, el gamonalismo como posesión del poder económico por parte del hacendado, que conllevaría también un poder político, siendo designado autoridad en la localidad, movilizando hasta tropas para impartir coacción en el territorio. Lo que fue permitiendo la desarticulación regional entre la propiedad de la tierra y el poder político, así apareció el gamonalismo. Considerando que el gamonal carece de interés por incrementar su producción.

Con respecto al comercio lanero aún la sociedad persistía dentro de los modelos tradicionales. Por otro lado, no solo se exportaban lanas por Arica e Islay, en referencia al año 1838, se exportaba adicional a la lana, la quinina, pieles de chinchilla, cuero, estaño, mineral de cobre, platería, oro en polvo amonedado, entre otros, considerando que los puertos rivales del pacifico estaban en el Callao y Valparaíso.

Se articula Puno como la mayor dispensa ganadera del Perú, y por toda la comercialización se empiezan a organizar las ferias del sur como Tungasuca y Vilque, pero aún la fabrica y su proceso de industrialización aparecía artificialmente en medio de una sociedad tradicional y muy atrasada en el interior de un mercado restringido.

La hegemonía arequipeña comenzó en todo el sur, logrando su consolidación solo con la construcción del ferrocarril, a pesar de los conflictos de clase cotidianos la consolidación del poderío arequipeño se acentuó en el sur del Perú, apareciendo la oligarquía en el escenario regional.

La región empieza a aparecer manteniendo una relación de independencia de los procesos nacionales, pero Arequipa no fue un caso único. Por eso nuestra Región Arequipa contemporáneamente es el eje articulador económico, social, político, cultural y hasta electoral en el Perú, entender a Alberto Flores Galindo desde su libro “Arequipa y el Sur Andino”, muestra del artículo, nos empieza a dar señales de como preparar medidas reales, acciones estratégicas vinculantes y evaluar con indicadores sistematizables en un Perú que se va cada día mas al fondo del pozo, dentro de una oscuridad y un silencia ciudadano incomparable en la historia.



El niño y la garza trata de prevenir el suicidio

 

El niño y la garza trata de prevenir el suicidio

Lucas Z. Granda.

En Japón, donde se realizo la producción cinematográfica, se tiene desde el 2020 un promedio de 55 personas que se suicidan por “día”, donde la tasa de suicidios masculinas es dos veces mayor que la femenina [1]. Convirtiéndose en uno de los problemas estructurales de la juventud japonesa, a raíz de ello se han ideado muchas estrategias para capturar la atención de la juventud, y construir un plan de vida que trascienda las exigencias familiares y el costo de vida de la sociedad de dicho país, que prácticamente esta segregando con la muerte a aquellas personas que no construyen las cosas materiales a determinados espacios de tiempo que obedecen a etapas de vida dentro de la sociedad japonesa. 

La película de Hayao Miyazaki estreno la película “el niño y la garza” en julio del 2023 y se ha convertido en la mejor película animada en el tiempo presente, manifestando hechos para el análisis social que motivan la reflexión a problemas dentro de la salud mental que nos aqueja silenciosamente, por ejemplo, la depresión, el autismo, riesgo de suicidio, el stress, TDH, baja autoestima y violencia comunitaria como psicológica. Y porque se evidencia condiciones mentales en la pantalla grande, considerando al mismo nivel de problemas estructurales como puede ser la pobreza, la desigualdad, la corrupción y la permanente crisis política, entiendo que como especie estamos pasando por un momento de reconfiguración del sentido común al tolerar hechos de perdida de ética y perversión de los valores democráticos, teniendo miradas transversales de distintas generaciones que crecieron, se apropiaron de valores culturales y tuvieron diferentes procesos de enseñanza-aprendizaje. 

El titulo original de la cinta es “¿Cómo vives?, siendo un titulo sugerente al momento de reflexionar en silencio y con un té de canela. Justamente iba en el taxi en Arequipa la semana que se fue, conversando siempre con el chofer, me manifestaba que conoció la estadística por la radio que ya son 110 personas que se han suicidado del Puente Chilina desde su construcción, lo cual es muy preocupante si nos dejamos llevar por soluciones que manifiestan el enmalle del puente, el problema no es el puente, sino las personas que se lanzan de él, y si seguimos escarbando vamos encontrando la ramificación de problemas mentales en el núcleo duro de la población, como por ejemplo, la migración como cambio cultural del campo a la ciudad en la niñez, familias disfuncionales y reconstituidas, una permisividad de la violencia de genero entre los integrantes varones hacia las mujeres, y así podemos seguir invariablemente de las ciudades y los territorios.

Justamente el actor principal, Mahito, un niño que sobrevive a la segunda guerra mundial se resiste a la perdida de su madre en un incendio provocado por un bombardeo, donde la historia gira entorno a como son las fases de negación, silencio y rencor que se puede tener por no sanar heridas mentales que nos condicionan nuestra vida cotidiana, donde la ayuda externa por un profesional sino es deseada a nivel personal cae en un saco roto permanente. No me imagino aceptar la perdida de mi madre, debe ser uno de los dolores mas fuertes que un ser humano puede tener en su vida, seguro nos llegara algún día.

Otra parte de la película que llama la atención es el cuidado de las personas ancianas a los más jóvenes, ejerciendo la función de un traslado intergeneracional de conocimientos y fabulosas historias a aquellas personas que creemos saber lo suficiente para sostenernos en la vida, la cual nos debe tocar humildemente el discernir y comparar con nuestro espacio y tiempo-histórico. En este espacio siempre es recomendable escuchar y ver el material videográfico de Pepe Mujica ex presidente de Uruguay, manifiesta muchos postulados de su teoría de la austeridad para construir la felicidad, nutriéndose de la organización, la solidaridad comunal, pero, sobre todo, ser consciente que nuestro tiempo debe condicionarse a las cosas que queremos hacer en la vida, y hay que guardarle un buen capitulo de vida a nuestros anhelos mas genuinos que tenemos.

Cierro estos párrafos con lo que me dijo mi amigo Marco Astete de Apurímac en una exposición de investigaciones en Cusco, “uno tiene que regresar a ser feliz donde es libre, mayormente es en tu tierra, con tu gente”. Considerando que los momentos amargos de la vida vienen en cualquier momento, nuestra salud mental tiene que fortalecerse, esperando que tenemos sueños que cumplir y la vida es hermosa, hay que vivirla a tope siempre.




[1] Datos macro del 2020 (https://datosmacro.expansion.com/demografia/mortalidad/causas-muerte/suicidio/japon)


Yana-Wara elimina el romanticismo andino neocolonial

 

Yana-Wara elimina el romanticismo andino neocolonial

Lucas Z. Granda.

Esta obra cinematográfica sienta la postura de no romantizar los escenarios y cultura andina, tejiéndola de una corriente realista, genuina y cotidiana que sucede en nuestro Perú. A mi percepción, corta la mamadera a personajillos que fácilmente viven hablando de la vulnerabilidad, pobreza, desigualdad en los diferentes grupos poblacionales dispersos en el área rural, no con el clamor de sensibilizar a la ciudadanía sobre las diferentes problemáticas flagelantes, sino para engrandecer egos personales y mercantilizar la victimización con fines lucrativos y necesidad de reconocimiento, cayendo en causas incoherentes en su verdadero modo de pensar.

Yana-Wara es aquella película que da una cachetada de peruanismo a Tudela y al pollito de la bancada de Avanza País, porque demuestra que los fondos del Ministerio de Cultura, obviamente no por la gestión del gobierno sino por la movilización organizada de los cineastas regionales, financian la transmisión de mensajes autóctonos, reales, generando un rostro humano desconocido para las ciudades intermedias costeras de nuestro Perú, pero sobre todo nos representa como una ciudadanía diversa, chauvinista en búsqueda de una identidad perdida y con diferentes contextos que obedecen a un espacio-tiempo-histórico.

La película ataca directamente el romanticismo andino, Don Evaristo de ochenta años fue el asesino de su nieta de trece años, que la única palabra que dijo al morir fue “gracias taita”. Aquella nieta que fue violada por un docente de educación secundaria en una escuela rural, aquel profesional que debería representar la ética; también fue obligada a vivir con su agresor décadas mayor que ella, fue excluida por su misma comunidad, y poco a poco se fueron cerrando caminos que significaron la sobrevivencia bajo las condiciones agrestes del campo. Dejando la pregunta al salir de la sala del cine ¿las personas con alguna discapacidad y/o condición mental se adaptan y son incluidas en la vida cotidiana de las áreas rurales y selváticas? ¿Cuáles son las instituciones públicas y privadas que dan el soporte en salud, educación, servicios públicos, empleo y seguridad para que las personas con discapacidad sean incluidas en una sociedad que las “reconoce”? ¿con que ojos se está mirando el campo, serán los citadinos?

Son preguntas reales y terrenales que nos increpan como humanidad y como ciudadanía, porque creer tener empatía y tener grados de superioridad por sobre aquellas personas que no han tenido la oportunidad de conocer el campo ni de sentir sus vicisitudes no los deja excluidos del problema público, mucho menos arroparse con la verdad absoluta. Debemos de hacer la creación heroica que hicieron Tito Catacora y Oscar Catacora, trasladar la crudeza de como pasan las cosas en el campo, no plasmar lo bello de la cultura milenaria, ancestral e histórica que podría significar una afluencia de turistas que se tomen muchas fotos y se compren muchos toors vivenciales, no, se tiene que hacer sentir lo que pasa y lo que sufre la gente en el país, pero sin el sesgo del “final feliz” y las posiciones de quienes son los malos y quienes los buenos, hacer cine regional.

Yana-Wara nos hace una última advertencia implícita de aquellas personas que romantizan el campo y recogen aplausos por un manejo del humo en auditorios muy elocuente, nos dice que hay que tener cuidado con el petulante ego hablando sobre la verdad absoluta, su verdad, sometiendo diferentes percepciones a la exclusión sino toman en cuenta su único punto de vista. La manipulación y la instrumentalización hecha carne, observando a las personas como pequeños engranajes de un juego de pura conveniencia individual, obviamente vendiendo humo colectivo, lucha de clase y solidaridad genuina para los auditorios que se ufana caminar. Recibiendo duras críticas de las personas que lo han rebelado como el vil ser humano que es, pisando cabezas para sentirse mejor cualitativamente que los demás. Sin ningún tipo de reconocimiento a las personas que caminan a su alrededor, apropiándose de labores hechas por los verdaderos héroes del campo, que siguen luchando, sin romantizar nada, sino con lucha y coherencia, y sin auditorios.