viernes, 18 de julio de 2025

La pequeña minería y la artesanal no es el adversario sino el Estado.

 

En las ocho provincias del departamento de Arequipa se encuentra la pequeña minería y la minería artesanal en actividad, mayormente en zonas inaccesibles, sin presencia del Estado y convive con otras actividades económicas informales e ilegales como la prostitución, la venta de cocaína, la trata de personas y los bares clandestinos, todo esto cerca a centros urbanos que han tenido una explosión demográfica en los últimos 15 años. Siendo un problema complejo, estructural y multicausal que obedece a un incremento desmedido de la clase trabajadora, la acumulación de los medios de producción, solo canales coactivos por parte del Estado y la evolución del capital político que se incide en todos los niveles de representación popular, desde una municipalidad hasta el Congreso de la República.

Tenemos que diferenciar que lo ilegal es radicalmente opuesto a lo informal, no podemos unir a ambos procesos de producción en el mismo rubro económico, queriendo generalizar todo en un proceso homogéneo. El pequeño minero y los mineros artesanales que están en vías de formalización pagan sus tributos a la SUNAT según su escala, mantienen instrumentos de gestión ambiental para ver el grado de afectación a los ecosistemas donde aplican la extracción del recurso mineral sea controlado e informado, a parte que están el REINFO (Registro Integral de Formalización Minera), entonces lo informales están enrumbados en cumplir los requisitos que demanda el Estado peruano en sus diferentes canales burocráticos. En cambio, los mineros ilegales depredan los ecosistemas sin importar la flora y la fauna, hacen minería en cabeceras de cuenca contaminando los afluentes de agua para el consumo humano y riego de cultivos para la agricultura como los pastizales para la ganadería, viviendo al margen de la ley. Siendo caldo de cultivo del narcotráfico.

La crisis de la minería artesanal e informal en el Perú comenzó a inicios del siglo XXI, cuando la empresa Minera Yanacocha, una mina de oro, empieza su funcionamiento generando expectativas a todas las personas aledañas a las actividades mineras, por su alta rentabilidad y poca inversión de capital en un inicio, por ejemplo, hace 23 años la onza de oro costaba 270 dólares, actualmente se encuentra valorizado en 2700 dólares la misma onza, todo abona a dejar otras actividades productivas amparadas en la planificación y temporadas de cosecha y siembra, primando el mecanismo pragmático, antes que el programático.

Entonces el Estado empezó a crear controles gubernamentales para la “formalización” de la actividad minera en pequeña escala y la minería artesanal. En el 2012 sale el decreto legislativo 1105 de la pequeña minería y la minería artesanal que dan diferentes controles, los mas agresivos son con la SUNAT, la titularidad de la concesión y la propiedad de la concesión, imponiéndose como cuellos de botella para la formalización que decreta el Estado, que desde mi punto de vista solo pone controles, una endeble fiscalización que no se cumple en la acción y sin considerar la contextualización de las diferentes zonas geográficas donde se hace minería en el Perú. Sabiendo que la minería artesanal y pequeña tributa a favor del Estado peruano 3000 millones de dólares actualmente. Obviamente hay intereses geopolíticos y con capitales financieros en el Perú que no quieren aplicar la política social de mercado y competir.

Con la controversia en ebullición, conflictos, casi entrando en etapa de crisis. Nace el REINFO en 2016, dando un plazo del 2020, cuando entra Pedro Castillo a la presidencia de la república del Perú, alargando el plazo hasta el 31 de diciembre del 2024. Actualmente se ha ampliado el por seis meses más, junio del 2025, donde se va a resolver ningún problema real y con estrategia, sino se van a dar algunos paliativos.

Reconociendo también que la minería informal genera empleo a la población económicamente activa no calificada y con escaso niveles de instrucción, consiguiendo sueldos muy onerosos por campaña de trabajo, si la beta es enorme y hay que trabajar. Como responde el Estado, con controles estatales para la pequeña y artesanal minería con el único enfoque de coaccionar, sin distinción e incriminando con negocios ilegales a los mineros que estan en vias de formalización.  

Desde este punto de partida, esta democracia empieza a reconfigurarse desde las economías informales, ilegales y subterráneas, lo cual es muy peligroso, porque no guía un equilibrio de poderes, sino que los negocios ganen legalidad a través de supuestas formalizaciones, pero que obedece a intereses políticos , porque siendo más analíticos las economías de minería artesanal e informal deberían convertirse en economías de escala y circular, pero el factor político también baja la llanta de este gobierno, ya deberían haber reglas claras se han reconfigurado con las muertes extrajudiciales por este gobierno, empeorando cualquier mecanismo de institucionalidad que nos queda.

Tenemos que resistir a las políticas de desinformación de actividades productivas formales e informales, evidenciar sus intereses y los lobbies de cada político acostumbrado. 




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