jueves, 23 de enero de 2020

¿TODOS SOMOS VIOLADORES EN EL PERÚ?


¿TODOS SOMOS VIOLADORES EN EL PERÚ?

El 25 de noviembre del 2019 se entonó por primera vez en Valparaiso “Un violador en tu camino” es la canción feminista que ha circulado en toda Latinoamérica, naciendo en las revueltas en Chile por las desigualdades sociales, enfocada a mostrar la situación de vulnerabilidad en que se encuentra la mujer.

Para muchos, haciendo referencia al género masculino, se tiene un enfoque errado del movimiento feminista, calificándolo de paranoia, pro venganza y resentimiento al sexo masculino, perspectiva que será desmentida por la realidad peruana y latinoamericana.

El machismo y la misoginia es una relación de poder entre la mujer y el hombre, cada 30 horas muere una mujer en Argentina, según el Observatorio de Igualdad de Género de la CEPAL en el 2018 se registró en toda Latinoamérica y el Caribe 3529 feminicidios.

En el 2018 fueron 149 víctimas de feminicidios, cerrando el 2019, batiendo record con 168 casos de feminicidios, concluyendo que se juzga a la mujer por nacer, se tolera el morbo con relación al sexo femenino, el analfabetismo más propenso en mujeres que viven en zonas rurales, el amor romántico que normaliza la violencia de género, la dependencia económica del hogar en el hombre, la impunidad por los agresores, órdenes de alejamiento y protección que no se cumplen. Entonces la frase “el violador eres tú” es una respuesta natural por parte de las mujeres que las están matando, en costa, sierra y selva, peor aún, tenemos un Estado que no garantiza los derechos humanos con equidad e igualdad entre hombres y mujeres, calificándolo de “un Estado agresor es un macho opresor”.

Nosotros los hombres hemos nacido, vivido y muerto de una manera privilegiada en relación a la mujer, teniendo más comida servida en tu plato, teniendo la oportunidad de poder estudiar, a no tener presión social sobre el matrimonio, no condicionarte a una religión católica de sumisión, que la sociedad no te señale como puto por tu libertad sexual, entre otras cosas. Entonces para poder establecer la problemática de la situación de la mujer, no se genera empatía, teniendo el ideal de romper el mandato de la masculinidad patriarcal y machista, se tiene que promover nuevas masculinidades en ambos sexos, cambiar de una política pública pro-víctima y trasladarse a poder trabajar con los agresores.

El feminismo es un enfoque teórico transformador del género masculino y femenino, que no solo le pertenece a las mujeres sino a la sociedad, rompiendo prejuicios y dogmas dentro del sentido común de la ciudadanía. Rechazando los extremismos y discriminaciones, como por ejemplo: el sexo de un hombre no puede condicionar tu participación en un movimiento feminista, tu sexo de mujer no condiciona que puedas juzgar a un hombre como violador sin generar un argumento o poder comprobarlo. Hay parámetros dentro de la institucionalidad y conductos regulares que nos han permitido poder vivir en sociedad, que son necesarios para poder relacionarnos y respetarnos.
Es por ello en una declaración el 10 de enero por la Ministra de Mujer y Poblaciones Vulnerables Gloria Montenegro, diciendo que: “El Perú es un país de violadores” e invito a sumarse a esta indignación, refiriéndose también a las violaciones, feminicidios, cantidad de tipos de violencia hacia la mujer, entre otras cosas.

La realidad no se puede evitar, se están vulnerando derechos humanos de las mujeres, y mencionar esta generalidad es en base a un contexto tangible y cotidiano que no quisiéramos que se normalice, pero la ministra es un funcionario público y político, promotora del dialogo y los consensos, y no se puede tener declaraciones tan ligeras sabiendo que somos un país de todas las sangres y colores, con las intenciones de poder sensibilizar a la ciudadanía de esta problemática podríamos estar ocasionando una confrontación con grupos recalcitrantes que hay que reeducarlos en el enfoque de género no alejarlos de este.

Hemos tenido un Presidente del Consejo de Ministros que se declaró feminista, siendo Salvador del Solar quien nos enseñe a poder tener espacios de debate donde se pueden llegar acuerdos entre posturas divergentes y contradictorias.

Tender puentes dentro de la política partidaria en la esfera pública es necesaria, pero es una limitante que juzgues a tu contrincante por su condición, no desmerezcamos el debate ni tampoco hay que ver antípodas en la argumentación sino hay que anhelar poder llegar acuerdos en base a una problemática en común como la violencia de genero.



Fuente: Red Interquorum Arequipa 2017 – Marcha Ni Una Menos

martes, 14 de enero de 2020

HABLEMOS A LA IZQUIERDA EN AREQUIPA


HABLEMOS A LA IZQUIERDA EN AREQUIPA


Este domingo 26 de enero se escogerá a 130 parlamentarios para el Congreso de la República del Perú, es una campaña corta pero significativa, que si lo enfocamos en el marco de la lucha contra la corrupción y el fortalecimiento de las instituciones, se podrá tener un voto coherente de acuerdo a las y los candidatos que propongan ello, no medidas populistas.

Arequipa dentro de un ámbito geopolítico se ha caracterizado por ser contestaría a un nacionalismo centralista limeño, en contra de las dictaduras y generando un pensamiento progresista que impulsaron diferentes reformas dentro del Estado en la historia republicana. La pregunta podría caer de la siguiente manera: ¿Las revoluciones gestadas en el sur y en Arequipa tienen pilares izquierdistas? ¿El ser contestatarios de acuerdo a decisiones centralistas quiere decir que el Sur del Perú se considera a la ciudadanía de izquierda?

En las marchas siempre se escucha decir: ¡Arequipa revolución, Arequipa revolución, Arequipa revolución! El departamento y el sur del Perú tienen particularidades conocidas a nivel nacional, donde hay puntos de análisis relevantes, moviéndonos en un plano electoral y de campaña en la actualidad es importante ver los antecedentes de elecciones pasadas para ver las tendencias del voto por departamento y a nivel nacional, para contribuir del análisis si somos o no izquierdistas.

Entonces para poner un ejemplo, en el 2016 Pedro Pablo Kuczynski alcanzo la mayoría de votos en Arequipa, siendo un candidato que promovía: un modelo de libre mercado, un Estado facilitador de la inversión privada, los lobbies tenían que ser parte de la política pública y un fortalecimiento de las instituciones, quedando en segundo lugar por Arequipa Verónica Mendoza: proponía un Estado regulador para las empresas privadas, cambios constitucionales o cambio de constitución y una política de ordenamiento territorial basado en la descentralización, entre otras cosas ambos candidatos.

En la política local es otro el panorama, en el 2018 cambia la tendencia del voto, siendo Elmer Cáceres Llica el ganador del Gobierno Regional de Arequipa en las elecciones municipales y regionales a Javier Ismodes, y era de conocimiento de la opinión pública que Elmer tiene posturas populistas de izquierda, siendo confeso seguidor de Hugo Chávez y Evo Morales, pero su fuerte era las reivindicaciones que reflejaba el candidato, como por ejemplo: migrante, postura descentralizadora y la capitalización de la guerra de la discriminación entre los citadinos y los del campo (hay una férrea teoría marxista que viene desde el siglo XVIII), orientando al elector a un voto emocional a causa de una ruptura social amparado en las desigualdades, que un voto racional amparado en: propuestas viables, trayectoria personal del candidato o candidata, trabajo profesional y un luchador por la justicia social.   

Acercándonos poco a la respuesta de las preguntas se podría concluir en el análisis que se tiene simpatía por la izquierda popular por parte de la ciudadanía en general, no militancia sobre los pilares que impulsa esta corriente política ideológica (discutible también), todavía no se tiene una ciudadanía abandera de postulados políticos y manejo de teórica política. Como la advertencia que hizo José Carlos Mariátegui, “ni calco ni copia”, refiriéndose a las y los apasionados revolucionarios idealistas, de sueños rotos que lo ven como mesías, pero tergiversan sus paradigmas y postulados.

Es importante hablar de cada uno de los 7 ensayos que escribió Mariátegui, empezar a desestructurarlo, buscar semejanzas con nuestra realidad, ver lo puntos de quiebre en la historia, la vigencia de los problemas a inicios del siglo XX en el Perú. Como se lo propuso el sociólogo Aníbal Quijano, proponiendo “¿porque reflexionar sobre Mariátegui?” Y ¿Qué tan vigente esta? Estas preguntas pueden ser retoricas para ver la relevancia del pensador peruano, para contestar estas preguntas es necesario buscar los puntos importantes relacionados con el problema del indio y de la tierra, sentando sus bases en el plano económico que planteo el amauta.

Mariátegui hoy en día está vigente en el 2020, por los problemas contemporáneos no han cambiado en su esencia con los encontramos en la realidad peruana del siglo XX, los problemas de centralización y regionalización, la religión con un fuerte apego al estado peruano, no hay una burguesía peruana progresista al mismo nivel que la burguesía extranjera, entre otros. La vigencia de Mariátegui está en sentar las bases de diversos problemas y temas de política nacional hoy en día.
La coyuntura económica que vivió y vive el Perú desde la colonia en el periodo del guano y del salitre, el boom de las materias primas, la minería en el Perú, nos muestra un problema grave de la economía peruana, no hay diversificación de la producción, ni rubros en igual potencialidad, manteniendo los tipos de economía que decía Mariátegui “la feudal, la economista indígena y la burguesa”

“La solución del problema del indio tiene que ser social. Siendo sus realizadores los mismos indios”, “a los indios les falta vinculación nacional. Sus propuestas han sido regionales”. Y eso mismo pasa con nuestra política local y regional, no construyendo paradigmas de izquierda, derecha o centro desde el entendimiento y uso del concepto, trasladado en una realidad propia del ciudadana y ciudadana.

Entablando como por ejemplo la organización política “Juventud Socialista” en Arequipa, un grupo anarquista sin propuesta a los problemas que su mentor planteado en los “7 Ensayos de Interpretación de la Realidad Peruana”, mucho menos conocimiento de la problemática local y regional, agrupación política que no falta en las marchas sin importar cuales sean, posturas populistas, sin ningún ánimo de tender puentes para llegar acuerdo en base al bien común, si esta es la izquierda en nuestra región hay que erradicarla, por una con propuesta y dialogo, donde no haya lideres perennes sino rotativos.

viernes, 3 de enero de 2020

La Educación Universitaria

La Educación Universitaria

Antes de cerrar el 2019 la Universidad Nacional de San Agustín (UNSA) tuvo la noticia de ocupar el 4to lugar en avances de producción científica de universidades peruanas licenciadas en Scopus. Es un indicador que muestra los avances de la calidad universitaria, amparada en la investigación, las publicaciones, entre otras cosas.
Este 2020 culminada la etapa de la educación básica-regular miles de jóvenes en el Perú tendrán que tomar decisiones sobre lo que harán en el futuro. El trabajo puede ser una opción, pero la educación le dará un valor agregado a tu fuerza de laboral, ya sea a nivel técnico o universitario, en instituto o universidad.
Luego de catorce años entre los niveles educativos de inicial, primaria y secundaria se tiene un bagaje de diversos conocimientos y experiencias. Pero el poder egresar teniendo una edad de 16 o 17 años implica que la etapa de formación de la personalidad no está cerrada, y la actividad que se escoja durante toda la vida es difusa aún, mucho menos saber cuáles serán los instrumentos de trabajo que requerirás para la profesión y la vida.
Si escoges la universidad, también tendrás que elegir una carrera profesional. “Cual sea” tiene que ser la frase que no te lleve a tomar una decisión, para que después no te empecines en acabarla en 5 años o más, y luego no te guste lo que estudiaste, y mucho menos trabajar para lo que te formaste. Hoy en día la universidad significa para la sociedad un ente de desarrollo, investigación, debate, formación de profesionales y progreso para la ciudad, se le tiene que dar esos enfoques a la profesión que se escoja.
¿Porque la universidad? Tal vez por estatus, por un reconocimiento social, una jerarquía social, herencia familiar, pueden ser muchas las razones. Es que la educación universitaria no es un colegio donde se matricula, se asiste a clases y te sientas en una carpeta a recibir todo lo que te puedan decir. La sociedad tiene a la educación universitaria como un empuje colectivo estigmatizado como la resolución de los problemas individuales o colectivos, pensando que en el plazo de 5 años se tendrá empleo seguro, estabilidad laboral y un estatus social, pero eso es lo que el colectivo hace creer al individuo. Es cierto todos pueden tener una educación universitaria, pero es el individuo el que hará universidad aprovechando la oportunidad, de acuerdo a sus preferencias, orientaciones y metas.
Desde la promulgación de la Ley N° 30220 “Ley Universitaria” en el 2014, con la finalidad de normar la creación, el funcionamiento, supervisión y cierre de universidades, se ha empezado un trabajo frontal para erradicar la baja calidad universitaria. Para ello no se puede dejar de mencionar la labor titánica que está realizando la SUNEDU (Superintendencia Nacional de Educación Universitaria) para poder establecer las bases de la calidad universitaria, otorgando las licencias y denegándolas. Teniendo uno de los casos más controversiales el haberle quitado la licencia de funcionamiento a la Universidad Alas Peruanas (ALAS) con más de 60 mil alumnos a nivel nacional, en la diferentes filiales en cada las regiones del país. Transmitiendo su compromiso con la calidad universitaria y la ciudadanía peruana.
Este 20-20 se vienen muchos retos para las autoridades y para la ciudadanía, uno de ellos es considerar a la educación como un instrumento de revolución ciudadana a través de la información, el conocimiento, la metodología, en las familias, en las ciudades y en las comunidades.

¡LA DINASTÍA FUJIMORI NUNCA MÁS¡


¡LA DINASTÍA FUJIMORI NUNCA MÁS¡

“Caiga quien Caiga” es una película de Eduardo Guillot, que está basada en la experiencia de la vida y libro de José Ugaz, ex - procurador de la República del Perú, encargándose de investigar a Vladimiro Montesinos Torres y Alberto Fujimori Fujimori en el siglo pasado.

El capituló más triste de la historia contemporánea que tiene el Perú nace en 1990, y nace con el gobierno de Alberto Fujimori, siguiéndose imprimiendo capítulos en la actualidad sobre la corrupción, populismo, autoritarismo, clientelismo y organización criminal, con los protagonismos de sus hijos Keiko Fujimori y Kenyi Fujimori, como actores principales.

Hay libros, películas, ensayos y artículos científicos del dictador Fujimori en el Perú, lo que buscaremos con estas frases es sensibilizar y dar un punto de análisis de la dinastía Fujimori. Con el motivo de combatir ideológicamente a una organización criminal que sigue en el pensamiento de muchos peruanos y peruanas.

Los atentados sucedidos en Barrios Altos y La Cantuta, provocando el asesinando de estudiantes universitarios y ciudadanos que realizan fiestas populares, a causa del grupo paramilitar Colina, sentó la posición de un narco Estado, violador de derechos humanos y asesino de toda aquella persona que piense diferente al gobierno. Pudo corromper a las fuerzas armadas, se convirtió en exportador de armas a las guerrillas colombianas, pacto con los narcotraficantes infiltrados en la amazonia peruana, dándoles canales para que puedan exportar el clorhidrato de cocaína, manipulo a la opinión pública con la compra de medios de comunicación televisivos, radiales y escritos, instaurando la cultura del show y chicha en el Perú, entre otros.

Se corrompió el concepto de la política, utilizar el poder para generar un bien público a través de los diferentes servicios estatales beneficiando a toda la ciudadanía, sin discriminación de ningún tipo y priorizando los derechos fundamentales.

La política después de la dictadura de Fujimorí es vista como un empleo lucrativo de enriquecimiento ilícito a corto plazo, utilizar el poder en beneficio propio, sin ningún grado de altruismo, empatía ni mucho menos bien público. Adquiriendo la corrupción como un instrumento de dominación y de diplomacia entre las autoridades de los diferentes niveles del Estado (distrital, provincial, regional, nacional y congresal), utilizando el populismo para poder perpetuarse en el poder. Y palabras como trabajo, honradez y dignidad, pasan a último plano, reemplazadas por la frase “roba pero hace obras”.

Fujimori no solo violo los pilares constitucionales de nuestra república sino implando un mecanismo de dominación, segregación y estupidez de la ciudadanía. Refiriéndome a Fujimori como a toda aquella personas pública que utiliza este apellido para hacer política lucrativa en el Perú.

Porque hablar hoy 26 de diciembre del 2019 de la Dinastía Fujimori. Hoy se ha vuelto a presentar acusaciones por parte del Ministerio Público contra Keiko Sofia Fujimori, para un nuevo pedido de prisión preventiva, atribuyendo asociación ilícita, organización criminal, falsa declaración y fraude procesal.

 Keiko, Alberto y Kenyi, en general los Fujimori que hacen política en el Perú han comprobado y legitimado su concepto del ejercicio político, recibiendo financiamiento de empresas y empresarios del sector privado no declarados, comprobando la mercantilización de la política.

La Dinastía Nunca Más – “Un Pueblo que olvida su historia está destinado a repetirla”.