La falsa seguridad de que nada te pasará, la COVID-19 es un invento para dar miedo a la ciudadanía, si te contagiaste eres inmune, ya no se volverá a la cuarentena total, entre esas y otras frases se tiene presente por aquellas personas que se aglomeran en los centros de abastos, centros comerciales, van a lugares cerrados, visitan a familiares con adultos mayores en casa, no transitan con mascarilla y se quejan que el Estado es ineficiente para combatir la pandemia.
Son
justamente estas actitudes las que minan la moral y la motivación de todo el
personal médico, ciudadanía responsable que aún cumple con los protocolos de
bioseguridad, niñez que a través de dibujos trata de sensibilizar y autoridades
que poco a poco se van quedando solos en esta lucha que no se sabe si estamos
acabándola o en la mitad. Lo cierto es que la construcción de cementerios en
todo el territorio nacional es una señal que muchos y muchas paisanas se están
muriendo.
En
el mundo ya sobrepasan los 85 millones de personas infectadas por la COVID-19 y
siguen en ascenso los 2.5 millones de personas que han perdido la vida. Los
países que encabezan la lista de contagios son Estados Unidos, India y Brasil,
en ese orden. El Perú se encuentra en el puesto diecisiete, sin vacuna hasta la
fecha, con más de 50 mil muertos y 1.2 millón de infectados. Tal vez podríamos
tener médicos como el argentino Fernando Polack que tiene contacto directo con
la vacuna Pfizer, siendo uno de los primeros países que tendrá la inmunidad.
En
Arequipa, los molls son una prueba que la “SEGUNDA OLA”, que se dará en 15 o 20
días, es un hecho real, tomando como medida cuarentenas totales focalizadas,
porque no guardan los protocolos de bioseguridad, la medición de la temperatura,
el lavado de manos y el alcohol en gel es un saludo a la bandera, no hay
diferencia con la Plataforma Ferial del Avelino Cáceres o el Centro de Abastos
de Río Seco con Real Plaza, Moll de Porongoche o Parque Lambramani. Se concluye
que así vivas en Yanahuara o Cerro Colarado tendrás el mismo factor de
contagio, un miembro de tu familia extensa va a fallecer, más de 3 integrantes
contagiados y espero que tengamos el oxígeno suficiente para la cuarentena.
No
hay que negar que estamos en un proceso electoral, este segundo domingo de
abril iremos a votar, allí podremos escoger a nuestras autoridades que nos
gobernaran para los próximos cinco años. Pero una campaña política en pandemia
y en el Perú se complica mucho respetar los protocolos de bioseguridad. Tomando
la campaña publicitaria en las redes sociales, las cuales empezaran a
empoderarse si aún ya no lo habían hecho, pero las personas que no tienen
acceso a este tipo de medios de comunicación como los adultos mayores y
personas con nada de conectividad, como por ejemplo en las zonas rurales, se
les quita su derecho a informarse, a tener un voto responsable, y esa tarea nos
falta. En la línea de la pandemia sabemos que algunos candidatos y candidatas
no respetan la situación de pandemia que estamos actualmente y se aventuran a
realizar mítines, claro ejemplo fue Cesar Acuña en un mitin en el distrito de
San Juan de Lurigancho semanas atrás, “pasamos
de plata como cancha a muertes como cancha”.
El
jueves 14 de enero del 2021 se tuvo una reunión con todas las autoridades de la
provincia de Islay para tomar acciones en conjunto de cómo combatir la COVID-19
en la jurisdicción, a causa de este rebrote de la SEGUNDA OLA. Las noticias no
fueron alentadoras, mueren en promedio 2 personas, se infectan 30 personas y 7
entran a camas hospitalarias cada día. La contención se está haciendo, pero la
población se sigue contagiando a diario, porque tiene la falsa seguridad que la
COVID-19 ya se acabó.
