El 13 de mayo del 2025 será
recordado como el inicio de otra etapa del horizonte político latinoamericano
llamado José Alberto Mujica Cordano, un humanista, un hombre de izquierdas,
progresista, un promotor de la justicia social y un baluarte para las
generaciones que mantienen firme su mirada en el cambio profundo en sus
respectivas repúblicas latinoamericanas.
La crisis de representación en la
región recae en la carencia de referentes, no solamente políticos, sino en lo económico,
social y cultural de nuestras diversas naciones, provocando que las nuevas
generaciones no tengan utopías para poder caminar, para poder levantarse, para
poder confiar en la persona que vez al lado, ni mucho menos para exigir
derechos y reivindicaciones. Pepe, lucho contracorriente, y nos demostró que la
unidad puede mas que la fuerza, nos demostró que la constancia vence a la
adversidad, nos demuestra, aún con su ausencia, que “derrotados son solo
aquellos que bajan los brazos y se entregan”. Intercambiando sus deseos y
principios mas genuinos por la moda, el consumismo y lo superfluo que ofrece un
mercado mercantilista.
Es difícil manifestar que un
cuadro político se convierta en un maestro de alguna generación, porque siempre
se encuentra el miedo que la figura idealizada claudique, pero la sinceridad y
la austeridad fueron las armas para que la población no solo empatice con las
causas sociales que promovió hasta la muerte, porque Pepe fomento el
pensamiento crítico y complejo, logrando que toda persona nacida en
Latinoamérica se sienta orgullosa de serlo.
Pepe planteo la teoría de la
austeridad para la lucha contra el consumismo, para que el ser humano resista
la alienación del mercado, las franquicias, el individualismo y la perdida de
comunidad en nuestras sociedades.
Creo que nuestra generación
también tiene grandes pilares políticos latinoamericanos, que no son perfectos,
pero manifiestan un trabajo programático por la aplicación de programas basados
en la justicia social, pensando en el vulnerable, en el que menos tiene, en la
clase trabajadora y en una visión humana de entender los problemas
globalizantes.
Sin duda alguna, José Mujica, es
una tendencia latinoamericana de pensamiento territorial, planteando ideas
socializantes, donde la hegemonía del neoliberalismo y la caída del paradigma
de la economía social de mercado aún nos envuelven.
El alejarse de los fanatismos y
los caudillismos era parte de los propósitos que manifestaba el guerrillero uruguayo,
lo dijo en su última intervención en público: “Aquel gran dirigente es el que
deja cuadros que lo superen”, gran frase del maestro.
Esperamos estar a la altura
querido Pepe, esperemos que Latinoamérica se siga uniendo en base nuestra
memoria histórica colectica la cual se correlaciona constantemente. Y pronto la
espera culminara.
Un abrazo siempre querido Pepe
Mujica.

No hay comentarios:
Publicar un comentario