HACER MILITANCIA
POLITICA PROGRAMATICA NOS SALVARA, NO LA ELECTORAL.
Lucas Z. Granda
Escuchaba en una reunión de
investigación que convoco el Instituto de Estudios Peruanos (IEP) en Arequipa
la indignación que nos produce tener una hegemonía partidocracia gobernando en
el poder legislativo en comunión con el ejecutivo, pisoteando los derechos
humanos, manipulando instrumentos de gestión pública para la conveniencia de
los intereses más mercenarios y asquerosos que se hacen dentro de la
administración del Estado peruano, claro ejemplo es con Majes Siguas II,
Proyecto Tía María y Puente Arequipa-La Joya; pero consideremos la variable
tiempo. Esto viene sucediendo, como lo citan en la investigación, una
superposición permanente y crítica de crisis políticas, económicas y sociales
permanentes, encontrando un punto de quiebre en la asunción al poder por Dina
Boluarte, considerando la forma en que se hizo con fuego y derramamiento de
sangre.
Aquellas personas que hemos
acompañado la indignación, la lucha en las calles y la difusión de contenido
político crítico-complejo vemos los discursos contemporáneos vacíos,
románticos, mucha indignación con poca organización programática, pero sobre
todo voces dispersas que no encontramos puntos de encuentro. Revelando que el
pueblo organizado ya no es punto equilibrado para poner freno a la
mercantilización del Estado por organizaciones criminales que hacen política
desde el congreso de la república.
En otro espacio, en la misma
ciudad de Arequipa, la sociedad civil organizada, se tendrá que mencionar que
ya muchas décadas se organiza, tendríamos que evaluar sus acciones y
estrategias para reclamar hacia coyunturas adversas o solo tienen una mirada
complaciente de los hechos que suceden dentro de nuestras coyunturas locales,
regionales y nacional. De todas maneras se logró reunir, claro, hubo diálogo
genuino y explicación de la crisis desde la literatura y las mega tendencias
mundiales, pero aún las acciones son difusas, porque no se entiende que la
perspectiva de política ciudadana no es suficiente, se tiene que pasar a
militar en políticas partidarias, sentar posiciones, se tiene que enfrentar
férreamente a la demagogia y al populismo, porque la lucha es cultural y dentro
de nuestros sentidos comunes, no ver eso, es cerrarnos a la posibilidad de
construir un territorio que garantice nuestra integridad como seres humanos.
No está mal diagnosticar nuestro
panorama político, siempre y cuando se evidencia el proceso político, pasando a
la etapa estratégica del "que hacer", las acciones, la organización,
la militancia política y alzar nuestra voz contra todo lo que consideremos
injusto y corrupto. En este estadio hay mucho miedo, desinformación y
aprovechamiento político de las izquierdas y derechas, porque no apostamos por
un pensamiento propio, un pensamiento peruano latinoamericano, y eso debe guiar
nuestro actuar, sino siempre repetiremos, siempre seguiremos al rebaño, siempre
estaremos con miedo de decir lo que pensamos y hacer el Perú que queremos.
No busquemos una opción política
para ir a las urnas el 2026 (academia, empresas privadas, Estado y sociedad
civil), construyamos una posición política y militemos con nuestras ideas en
ella, porque las crisis no acaban con un proceso electoral.

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