viernes, 18 de julio de 2025

El árbitro no pudo ni con el Corso de la Amistad de Arequipa.

 

Son 484 años que festeja la ciudad de Arequipa, donde el alcalde provincial quiso reivindicar su pésima gestión, imagen, escrutinio público y no lo logro. Antes, hay que criticar el sentido común de la evaluación de una autoridad municipal de la ciudad de Arequipa, manifestando que a pesar que no se den obras emblemáticas para la provincia, los festejos del mes de agosto podrían sepultar o alargar la popularidad y aceptación de un alcalde de la municipalidad provincial de Arequipa. Es tarea pendiente de nuestra ciudadanía arequipeña migrante y pujante cambiar nuestro sentido mental de evaluación y ser más beligerantes con nuestras autoridades municipales de manera sostenible, los doce meses del año y sin feriados, no son dadivas es un trabajo.

Ahora, el árbitro (Víctor Hugo Rivera), aquella persona que se molesta sino le llaman alcalde, no les contesta preguntas a los medios de comunicación, que le encanta su feudo provincial y que gobierna para el Centro Histórico a media caña, postulo al sillón de la Municipalidad Provincial de Arequipa desde el 2010, perdiendo en tres oportunidades consecutivamente (2014 y 2018 también fueron elecciones que perdió), recién el 2022 logro alcanzar su sueño, claro, también postulo a las elecciones parlamentarias extraordinarias a nivel nacional por el partido político Vamos Perú. En total fueron doce años que tuvo para prepararse políticamente, académicamente y funcionalmente en la administración pública para construir un movimiento regional con cuadros interdisciplinarios, pero no hizo nada, gano las elecciones prácticamente por cansancio de la población al verlo en la boleta electoral.

Cuando asume como alcalde no logro concretar ninguna obra estratégica para la ciudad de Arequipa, hasta ahora y dudo que lo consiga en los próximos dos años, no le da a una respuesta, nada. Esos doce años que postulo reiteradas veces no pudo capitalizar ningún aspecto importante para realizar una buena gestión municipal, hoy por hoy, hay desorden, hay retrocesos en la información en línea, no consigue respuestas municipales eficientes y vinculantes, y la organización de su cuerpo de gerentes hace agua por donde lo mires.

Con el Corso de la Amistad, mucha gente se congrega para disfrutar un día de jolgorio, cultura (interprovincial, nacional y extranjera) y esparcimiento familiar, esperando como mínimo que las condiciones de seguridad, transito peatonal, organización y distribución de los agrupamientos se lleven eficientemente. Víctor Hugo fallo, no pudo garantizar ni una de las condiciones mencionadas.

Hubo cuatro agrupamientos en el Corso de la Amistad, debiendo ser divididos por características similares, poner en resguardo a escolares que llegaron con sus colegios a participar, pero por ejemplo la Institución Educativa Independencia América paso cerca a las 9:00 pm de la noche (todo el evento concluyo pasado las doce de la noche), nos preguntamos ¿será seguro el regreso a sus casas a menores de edad?; en los agrupamientos no se distinguían cuales habían sido los criterios para dividir a las municipalidades, clubs, empresas, danzas culturales, nada. Días antes el lucro estaba garantizado por el metro cuadrado por donde pasaría el Corso de la Amistad, debió imaginar que si cobraba para la posición de las sillas estaba reconfigurando el tránsito de los peatones frente a las y los espectadores, prácticamente pasaban las comparsas y con la gente pasando y chocándose con ellas.

La responsabilidad política la asume el alcalde, no es manera de justificar el comportamiento de la población, como dicen algunos franeleros de la gestión municipal. Hubo personas que pagaron más de cien soles por una silla para estar en primera fila, pero su visión fue opacada por el transito constante de la población por una mala organización municipal.

El árbitro quiere acallar las críticas a cualquier evento donde toma la palabra y lo abuchean diciendo “los arequipeños somos respetuosos”, por eso invito a Dina Boluarte, porque piensa que el sentido critico y la libertad de expresión lo dejamos en casa, se le notifica que las muestras de desprecio y burla es por el persistente incumplimiento de las promesas políticas, y esto va en aumento.

Este es un partido que no se puede poner al medio, si alguna vez lo estuvo, este partido lo pierde con o sin arbitro comprado.

 


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