sábado, 19 de julio de 2025

Crítica a la modernidad.


La modernidad se concibe desde el siglo XVIII con la revolución industrial, la ilustración, los enciclopedistas, la guía del pensamiento humano a raíz de la razón, el nacimiento del método científico por Bacon, pilares filosóficos de Descartes y apertura de los mercados comerciales que traspasan las fronteras de los países.

Acompañado de un proceso de reducción del imaginario mágico religioso para entender los fenómenos naturales, como la lluvia o los truenos, ya se tenía una explicación lógica y coherente con las evidencias que se demostraban a la opinión pública, dando a la humanidad por consecuencia un análisis critico de nuestros entornos en un estado de efervescencia creciente, pero el tiempo no acompaño que se profundicen los debates en los sentidos comunes, solo en entornos académicos, y con cortes coloniales desde las repúblicas del norte del globo terráqueo.

La modernidad es un cambio de época, pero no es un cambio cultural en sí mismo, son características propias de cada territorio según las percepciones de sus poblaciones al llegar bienes o servicios a cada localidad, sin considerar el corte transversal de las culturas y sus comportamientos a la llegada de la radio, televisión, internet, entre otros. La modernidad no subsume de responsabilidad a los Estados, para atender la precariedad de vida de cada ser humano que vive en zonas urbanas, y aún más en zonas rurales.

Gran martillo es el aceleramiento tecnológico, recayendo en una base de fortalecimiento del sistema educativo para el cambio de matriz energética productiva y un sistema de salud fuerte en el primer nivel de atención, va a conllevar un crecimiento cuantitativo en mejorar los ingresos económicos de los hogares, y el salto cualitativo en el consumo del arte y la participación ciudadana. Allí se podría evaluar algunos indicadores de modernidad dentro de nuestros localismos.

Por consiguiente, no podemos leer la modernidad solo con la variable tiempo, se evidencia que la posmodernidad y el estructural-funcionalismo plantean el relativismo de las instituciones y todo conocimiento que en algún momento se evidencio como verdad, pero solo se esta analizando el cambio de época desde la temporalidad de nuestros puntos de vista, siendo capturados por un neocolonialismo académico elitista y conservador al no tocar los problemas de fondo, como es la cultura, el papel del Estado, nuestros modelos económicos extractivistas dentro del sistema capitalista y los sistemas de gobernabilidad ortodoxos de dependencia que aspiran a reformas constitucionales y políticas, como también nuevos contratos sociales. 



La vida en el transporte Arequipeño.


No se trata de sobrevivir en una ciudad que no es amigable para la ciudadanía, sobre todo a las personas que menos tienen. Como el transporte público, gran problema del millón de personas que viven en Arequipa metropolitana, donde las arterias de la vida urbana están cada vez mas congestionadas, los tiempos de viaje se incrementan, los descuentos en el trabajo empiezan a subir por llegar tarde, y las combis se convierten en un caldo de cultivo para los robos al paso.

Se retoma el tema de décadas de problemática sobre el transporte urbano, por la muerte de una señora que trabajaba cobrando pasaje en una unidad del consorcio Emarsistran S.A. y 17 personas heridas gravemente, donde volcó el 04 de julio en la Av. Perú en el Distrito de José Luis Bustamante y Rivero, donde los testigos manifiestan que hubo exceso de velocidad y competencia por ganar pasajeros. Se pierden vidas por ganar algunos soles, exponiendo a escolares, madres de familia y personas de la tercera edad que son vulnerables a los accidentes de tránsito.

¿Por qué nos comportamos así? ¿Qué pasa Sr. Conductor? ¿Por qué no respeta los topes de excesos de velocidad?, sabemos que las respuestas serán silencios y miradas malhumoradas que seguro querrán cobrar venganza, bajaran del vehículo y seguro nos golpearan, porque así se suelen resolver las disputas en nuestro penoso transporte urbano, metiendo carro y huyendo sin mirar atrás. Y en caso te alcance una autoridad, ya tienes los pitufos para que te dejen libre y puedas seguir correteando por algunos soles más, que tal vez, solo tal vez, nunca valdrán la pena a costa de una vida que nos deja.

Sabemos que hay una cultura popular denominada combi, siendo parte de la informalidad y el desprecio por todo organismo regulador para velar por las condiciones de accesibilidad y calidad para que el usuario pueda estar protegido durante su traslado de un lugar a otro.

Lamentablemente no es que las personas nos subamos porque nos guste ser maltratados en un transporte agresivo y violento con todos los grupos etarios, sino la necesidad de movilizarnos, el abaratamiento del pasaje unitario a un sol, la poca disponibilidad de unidades que cumplan con el reglamento del Ministerio de Transportes y Comunicaciones, como también los oídos y ojos nulos de la Municipalidad Provincial de Arequipa a poder generar propuestas viables para mejorar el transporte público.

La verdad, es que seguiremos muriendo en el transporte público arequipeño, seguirá haciendo mas calor con la aglomeración de la gente a medio día en combis repletas que hacen piques para ganar unos soles a cambio de moretones en la piel de toda la ciudadanía.

Tenemos hacer una planificación vinculante en el crecimiento urbano, donde este primero el peatón, segundo el transporte público y luego el transporte privado; construir vías transversales de norte, sur, oeste y este de la ciudad, para romper con la ciudad mono céntrica, generando ciudades satélites para evitar el tráfico de viajes; y por último la renovación de la flota de transporte urbano con más de 20 años de antigüedad, solo para comenzar. 



Los fascismos avanzan en Arequipa.


La discriminación, el insulto y el rechazo a la evidencia científica son parte de los principios de derechas radicales fascistas en el mundo, posicionándose en la última década en el Perú y en Arequipa. Como muestra, en la ciudad blanca lo estamos evidenciando en los integrantes que provienen de las áreas de comunicación de las municipalidades distritales de la metrópoli, donde reciben financiamiento en publicidad, considerando que el 90% de su contenido son improperios sin evidencias, sin análisis, sin respetar el espacio tiempo-histórico, posturas xenófobas y vulnerando los derechos de las mujeres públicamente, concluyendo en una ignorancia programática que cautiva a jóvenes profesionales que colindan con conservadurismos y tradiciones, que por contradicciones y falta de construcción de un norte ideológico son atrapados por rancios fanatismos.

Entendemos que hay un cambio de época en el ejercicio político, acompañado de una cultura comunicacional imperante en los sentidos comunes, donde importa más las reconciliaciones del gato cuba que la crisis de la democracia evidenciada en la toma del Ministerio Público por la Junta Nacional de Justicia y Patricia Benavides conjuntamente con satélites que se encuentran en el Congreso de la República. Ya no se quiere hablar, ya no se quiere debatir, solo se quiere imponer por la fuerza las opiniones de las mayorías, dando la espalda a la modernidad, avances científicos y nuestros sentidos más empáticos por las culturas que coexisten en un mismo territorio.

Primero tenemos que evidenciar el problema para gestar las estrategias para poder combatir en el campo de las ideas y la evidencia científica a estas posturas extremistas fascistas, porque se está apoderando de los sentidos comunes, concluyen en una sociedad más pragmática y desinformada, que no ejerce un pensamiento crítico sino acata lo que la moda y el dinero le impone. Entonces la pregunta que surge, ¿Qué es el fascismo y cuales son sus características?

Tomaremos los textos de “UR-Fascismo” de Umberto Eco y “De como la singularidad de la derecha radical populista en América Latina permite repensar a la derecha radical populista global” de Juan Carlos Ubilluz para parafrasear las proposiciones que ejerce este pensamiento sobre los imaginarios de los sentidos comunes en la ciudad de Arequipa.

El fascismo es una corriente de pensamiento ideológico-fanática que preserva dogmas del pasado, donde cree tener un grado de moral superior a las grandes mayorías, y cree tener un bienestar psicológico autosuficiente, pensando que tiene la representación de un héroe de guerra o mitológico que reivindicara las “buenas costumbres” de los localismos de tiempos trasnochados siglos atrás, para salvar a Arequipa, en este caso.

Mantiene una fuerte relación servicial y clerical con todas las religiones e iglesias, utilizándolas para incidir en la manipulación de la educación, recreando modelos de servidumbre y no basados en la libertad de pensamiento. Favoreciendo las dictaduras y modelos autoritarios para gobernar en los territorios, aplicando la famosa “mano dura”, sin importar las muertes de conciudadanos, siempre y cuando, provengan de estratos socioeconómicos pobres y desiguales, donde ahora se les denomina terroristas urbanos.

Manifiestan abiertamente el control de las líneas editoriales de los medios de comunicación de señal abierta, el desmantelamiento de sindicatos, el control del poder legislativo, ejecutivo y judicial, primando el irracionalismo, gritando a viva voz “universidad, guarida de comunistas”. Como lo viene haciendo Donald Trump con Harvard. Basando su actuar político en populismos, hacer lo que demanda el pueblo con cálculos electorales, ejemplo, Rafael López alcalde de Lima Metropolitana.

Sobre todo, los fascistas creen gozar de un elitismo, un aspecto típico de toda ideología reaccionaria, fundamentalmente aristocrática. Concluyendo siempre en un desprecio por los débiles, amparándose en el tradicionalismos y conservadurismos.

Hay que estar atentas y atentos a los contenidos que vemos y analizamos como ciudadanía, no podemos ser reaccionarios sino analíticos con nuestros entornos, siempre triangulando fuentes de información y construyendo posturas políticas e ideológicas que cambian con los avances científicos, basándonos siempre en la razón y la lucha por la erradicación de la pobreza y la desigualdad en las personas que menos tienen.

Consideremos que el proceso electoral ya comenzó, y estas posturas fascistas ya están en Arequipa, caminando y con un micrófono delante.



La sociología en Arequipa esta de júbilo.


El 24 de junio de cada año se celebra el día del campesino, “campesino, el patrón ya no comerá más de tu pobreza”, famosa frase que enarbolo la reforma agraria en el gobierno de Juan Velazco Alvarado, haciendo libre a una clase explotada y oprimida por grandes familias terratenientes del siglo pasado en el Perú. Sin animo de reivindicar ningún modelo autoritario ni totalitario, si, con la representación de luchas sociales que se venían construyendo en movimientos agrarios, centrales sindicales, movimientos estudiantiles y derechos inalienables de las comunidades campesinas. Justamente por ello la sociología en Arequipa firma su acta de nacimiento hace 62 años un día como hoy.

Cuantas sociólogas y sociólogos que siguen exigiendo desde sus trincheras mayores entendimientos entre grupos, clases y estratos sociales en una sociedad peruana que superpone crisis tras crisis como la económica, política, ambiental, ilegal-informal, inseguridad ciudadana y racial. Considerando que los problemas de la pobreza y la desigualdad son insuficientes para la explicación de los fenómenos multicausales de la exclusión y la vulnerabilidad de las grandes mayorías del famoso desarrollo que se aspira desde un Estado corrupto, neoliberal, neocolonial y centralista.

La sociología no se queda en los diagnósticos, genera propuestas programáticas en el largo plazo, incluyendo a los que menos tienen, restaurando la confianza en las instituciones y generando canales de transparencia y control político a través de una democracia cada vez mas participativa. La sociología nos hace humanos y vehementemente ciudadanos.

Como lo planteaba el historiador y sociólogo Hugo Neira en el documental “la revolución y la tierra” sino se hacia la reforma agraria Sendero Luminoso ganaba la guerra.  

La tarea de la sociología no es insertarse al mercado, sino el entendimiento polisémico de la libertad en la amplitud de la palabra. Hoy la humanidad esta bajo ataque, la ciencia, las culturas y la razón. Cada día se refuerza los fascismos en el mundo, al tomar cargos de elección popular para imprimir agendas que desprecian la modernidad y la educación, regresando a los tradicionalismos y conservadurismos de hace siglos.

Nuestra tarea desde la sociología es hacer la lucha ideológica a las ideas dogmáticas mágico religiosas que vienen desde las elites, empresariado, multinacionales y diferentes grupos de poder que quieren restringir el pensamiento crítico y complejo de nuestros pueblos latinoamericanos.

La sociología no es una profesión sino un modo de vida. No tiene un horario, no tiene neutralidad, no tiene tecnocracia, no tiene amos, no tiene dogmas, no tiene cadenas ni grilletes; lo que si tiene es razón, moral y libertad.

Feliz día a la sociología. 



Preparando las elecciones en el Perú.


En el Perú tenemos una población electoral de 26 158 135 personas, donde el 2026 se escogerá 25 gobiernos regionales, 196 alcaldes provinciales, 1694 alcaldes distritales, 342 consejeros regionales, 1714 regidores provinciales y 9036 regidores distrital (infogob-JNE, 2025), considerando presidentes, vicepresidentes, diputados y cenadores. Las reglas se modifican constantemente, no para fortalecer la institucionalidad del sistema electoral, sino para prorratear los intereses de los partidos políticos que dirigen el legislativo y controlan el ejecutivo.

La ley N°32264 que modifica la ley orgánica de elecciones reduce requisitos para la inscripción de candidaturas, amplia los plazos para la inscripción y designación de candidatos, logra ampliar el plazo para conformar las alianzas, y todas las medidas disponen una precarización del proceso electoral general en el 2026, desde una mirada pragmática y depredando la institución del Jurado Nacional de Elecciones (JNE) y la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE).

Por más esfuerzos que el presidente JNE Roberto Burneo Bermejo tengan en una reunión con sociedad civil y empresarios el 17 de marzo del 2025, tratando de garantizar la transparencia e independencia de las elecciones generales al 2026, considerando la ampliación del cronograma electoral para la inscripción de alianzas electorales obligado por el congreso de la república generando desconfianza y debilitamiento en la independencia a las instituciones del sistema electoral. Donde iniciativas como el Observatorio Electoral, mediante resolución N°109-2025, plantea veedurías, información y transparencia, pero la atomización de las agrupaciones políticas hace que las innovaciones en la justicia electoral solo se conviertan en paliativos de un proceso que, con más de 41 partidos políticos, aún en el mes de marzo, será infructuoso.

El 12 de abril se vence la inscripción de los partidos políticos a participar en las siguientes elecciones, considerando que 50 partidos políticos del registro del JNE ha perdido la inscripción, en el mes de marzo ya se registraron 41 agrupaciones, y antes de vencerse el plazo hay 32 partidos que quieren alcanzar la inscripción electoral (Jurado Nacional de Elecciones, 2025). Este es el mayor argumento de deslegitimación del proceso electoral, porque la dispersión del voto se hará en relación a la cantidad de partidos políticos inscritos, entonces habrá dos agrupaciones que pasen a la segunda vuelta en mayo del 2026 con menos del 5% a 8% de los votos emitidos, donde ambas cámaras del legislativo mostrara una dispersión de agrupaciones políticas suficientes para deplorar el debate, imponer el lobby en vez del problema social, y disponer el lucro del erario nacional en vez de luchar contra la desigualdad.

El domingo 12 de abril del 2026 serán las elecciones generales, no será una fiesta democrática, será una repartición de puestos a personas individuales que alcancen la baya electoral. No debemos dejarnos engañar, no hay oportunidad posible ni para las derechas, izquierdas y agrupaciones de centro que quieren ocupar un cargo público, sobre todo porque no hay posturas ideológicas en el Perú, solo conjuntos de intereses volátiles en procesos electorales coyunturales, manifestados a continuación.

 




Construcción de la cultura de cuidados de masculinidades camanejas, Arequipa.


Que un migrante no te diga que su tierra es hermosa y el mejor lugar para nacer y morir, es porque ya paso por un proceso de alienación, aculturación y se arranco del corazón aquello que su consciencia denomina nostalgia, que el pasado te muestra en pequeños momentos durante la noche antes de dormir. Eso es Camaná y el Perú para aquellas personas que añoran regresar y no pueden, porque su vida cotidiana no se lo permite.

La provincia de Camaná es parte de las ocho que integra el departamento de Arequipa en el sur del Perú, a diecisiete horas en bus para llegar a la capital, que es Lima. Según el último censo de población, vivienda y comunidades campesinas en el 2017 la población asciende a 59 370, con una proporción equitativa entre hombres y mujeres, siendo sus playas las mejores de todo el territorio departamental. Desde que llego la metodología de los monocultivos y la urea en 1960 al valle camanejo identificado en la monografía de José María Morante, la migración fue un fenómeno demográfico que acompaño el proceso de interculturalidad en la provincia, haciendo una simbiosis entre patrones tradicionales costeros e idiosincrasias rurales como selváticas.

Desde esta narración de hechos que identifica las dos ideas principales en los párrafos precedentes abrimos la discusión sobre lo imperceptible de la atención a la teoría de los cuidados en la construcción de una cultura machista en la provincia de Camaná.

Definiendo el concepto, parafraseando a Carol Gilligan en 1982 en su texto la “Ética del cuidado” plantea habilidades morales para la praxis del cuidado, siendo la empatía, paciencia, perseverancia, escucha, entre otras, considerando la visión moral de las responsabilidades y las necesidades en el hogar y vivienda. Considerando que la teoría de los cuidados recae en el proceso de acompañamiento múltiple sobre la atención particular y colectiva en lo físico, emocional y lo espiritual (pensamiento mágico-religioso) dentro y fuera de las familias como ámbitos de socialización, recreando espacios más pacíficos y de libre entendimiento entre diferentes formas de sentir, actuar y decidir sobre los asuntos comunales e individuales.

Donde las mujeres representan las cualidades mencionadas no por voluntad propia, no por consideración, no por respuestas técnicas, no por evolución natural, no por consulta popular, sino por imposición autoritaria como acciones conservadoras amparadas en la hegemonía de roles muy tradicionales y desproporcionados.

Desde este pequeño diagnóstico de la distribución de roles y la división sexual de trabajo desde unidades territoriales locales, nacionales e internacionales nos sirve para explicar el planteamiento de estrategias y procesos de planificación para el empoderamiento económico, social, cultural y político de las mujeres en sus entornos, en una primera fase, donde los consensos se articulan para una lucha frontal contra la violencia de género a nivel económico, patrimonial, comunitario, sexual, psicológico, físico y tecnológico. Manifestando que roles de cuidado y de género deben estar inmerso en los hombres equitativamente, para cuestionar los lazos de poder intervinculante, y la construcción de sociedades más libres y democráticas.

¿Y el machismo en Camaná como se relaciona con la teoría de los cuidados? Comenzando por identificar las características de relaciones sociales entre las personas que cohabitan el territorio, se puede manifestar un orgullo desmedido, interpretación dogmática sobre el entendimiento de la religión y el futbol, un machismo tradicional vinculado solo a las mujeres y el ejercicio de la virilidad de las juventudes para ganar poder y reconocimiento en la opinión pública, y por último, las actividades productivas como la agricultura, la pesca y minería se prevalece multidimensionalmente al hombre por encima de las mujeres, desde el salario hasta su forma de pensar.

Como no recordar la niñez en Camaná, donde las tías, las abuelas y las primas tenían la responsabilidad de cuidarnos, de cocinar, de atender, de escuchar, de sobrevivir, de tolerar la violencia por dependencia económica, tolerar el famoso “que dirá” de la opinión pública sino hacen lo que demandan los roles tradicionales camanejos machistas heteronormativos en vez de hacer lo que cada una quiere, eso es una libertad negada por décadas. Cuando miremos a nuestras abuelas, preguntémosles ¿Cómo fue ser mujer y lo que tenias que tolerar por serlo?

Esa generación de camanejos que creció evidenciando la violencia, de mayor manera si eras mujer y con privilegios si eras hombre, ahora ya en pleno 2025 se cuestiona sus roles de género para ser mejores ciudadanos en el cuidado de nuestros adultos mayores y enseñando manifestaciones vehementes de defensa de ideas, pero sin vulnerar al otro, sin ejercer violencia.

Observo a mis amigos y amigas de colegio, y veo la lucha constante contra los patrones machistas y conservadores de nuestros padres, madres, abuelos y abuelas, que para poder cambiarlos no solo es decidir hacerlo, sino construir una cultura de cuidados, construir un nuevo modelo cambiante contemporáneamente a entendernos y respetarnos como individuos y como colectivo social, aún con nuestras diferencias físicas, sexuales, etarias y emocionales.

La teoría de los cuidados no es solamente para la construcción de paz en sociedades violentas, sino para la participación militante en el ejercicio de derechos civiles e intrafamiliares.



El circo del baby lagarto.


Cuando los apodos no te incomodan sino te nutren, cuando las injurias no te molestan sino las transformas, cuando evidencias que la política peruana no importa las medidas y propuestas para resolver problemas profundos sino la ridiculez que puede significar generar tendencias comunicacionales, ya eres precandidato para la lógica del exvicepresidente Martín Vizcarra.

La tercera semana de mayo del 2025, Vizcarra estuvo en la ciudad de Arequipa con la algarabía de jugosas billeteras de las y los supuestos candidatos a diputados, alcaldes, Sergio Dávila y otros que fueron al aeropuerto. Nadie puede negar que la organización, la planificación del itinerario y la línea comunicacional del caudillo es orgánica. Sin duda el pionono es un buen caballo de arrastre electoral, vale la pena que muchas guari poleras pragmáticas se hagan sus préstamos financieros, ansiosos de sentarse en un cargo público marchan al compás de la música que ponga el bebito.

El mitin ocurrido en la Plaza España tuvo respuesta de la población al asistir al evento de proselitismo político, porque el lagarto se ha convertido en una figura del show político, no es un orador apoteósico cuando habla con el pueblo, no genera emociones cuando tiene gestos con la población, no es un técnico que viene de la ingeniería civil por mas que egrese de la Universidad Nacional de Ingenieras, no es un académico programático con investigaciones publicadas, no es un político militante en un pensamiento ideológico que entienda los vaivenes del mundo, Latinoamérica y el Perú, ¿Qué es Martín?, es un showman, un transmutador de pieles, es un artista, es un candidato fujimorizado en pleno 2025. Hasta cerro el congreso igual que el dictador. Conoce muy bien lo que quiere la población, y no necesariamente es salir de la pobreza o reducir la desigualdad por cada clase socioeconómica.

¿Estar en contra del pionono es estar a favor de los 41 partidos políticos en carrera? No, al ser un año electoral todos vienen a proponer circo, payasadas, confeti, serpentina, cerveza en fiestas costumbristas y promesas populistas, con la venia de todos nosotros, porque sabemos cómo es el menú electoral cada 5 o 4 años. Es nuestra endeble democracia representativa, debiendo migrar a una democracia participativa, tendremos que esperar unas décadas para ello, pero podemos comenzar ahora si queremos estar vivos para ver cambio en nuestro país.