domingo, 21 de febrero de 2021

Un Día en lo Público

                 Fue un mensaje que llego al imbox del Facebook una noche, estando en plena acción laboral en el distrito de Andagua, tierra de volcanes y tranquilidad, siendo la vida profesional tan efímera en algunos lugares o perenne en otros, llegan los retos y las decisiones no se hicieron esperar. Considerar el cambio de contexto rural, tranquilo, democrático y con una cohesión social, claro, dentro de las limitaciones que la accesibilidad a los servicios en la sierra y el territorio nacional significa, trasladarse al área urbana-costera, conflictos sociales con once años transcurridos, dirigentes oportunistas que no les interesa las causas comunes sino quien pague mejor por su silencio, una cultura de dadivas constituidas a partir del posicionamiento de las empresas privadas en los distritos de la provincia, cobrando valor el morbo más que la propuesta y las medidas equivocas que se toman para corregir los fenómenos sociales.

               Escoger el clima laboral dentro de un centro de trabajo es complicado, partiendo de que no lo escoges y si el contrato es para solucionar problemas que tengan que ver con el tema en discusión, aún peor, las cabezas no tienen la mínima voluntad de poder hacer caso a las recomendaciones técnicas o las habilidades blandas para poder solucionar temas personales, trascendiendo a lo institucional, ocasionando que la confianza se vaya perdiendo a medida que avanza la gestión del gobierno local de turno.

               Lo público tiene muchos encantos, entendiendo lo público, como las diferentes instituciones que están adscritas al Estado, la “hermosa” burocracia que debería generar eficiencia y eficacia en los procesos gubernamentales, pero genera lentitud y desconfianza. El encanto del sector está en el fin de los múltiples procesos, lo que en términos técnicos se conoce como valor público y lograr el cierre de brechas, en sencillo es mejorar la calidad de vida de la ciudadanía en los diferentes servicios públicos que les sea de utilidad a la sociedad, teniendo las oportunidades de acceder a una buena educación, teniendo una salud plena y generar bienestar social.

               El hecho de pasar tal vez no un día, pero si una temporada en el sector público te puede orientar a tomar dos caminos, a querer el espacio o aborrecerlo, el trabajo mecanicista y administrativo no cuenta en esta reflexión. Cobrando mayor preponderancia de los liderazgos, las llamadas cabezas que estén al frente, porque las reformas, cambios o revoluciones se darán por la famosa voluntad política, indispensable para definir con qué lado de lo público te quedas.

En aquel día que pases por lo público, no se debe reaccionar emotivamente a un conflicto personal, tienes que saber que las disputas entre poderes obedecen a una mala relación con los trabajadores subalternos, saber la jerarquía entre las diferentes gerencias, llamar la atención-sanción acabando con un consenso y reconciliación es mucho mejor que poner memorándum, aplicar descuentos o despedir personal, dependerá mucho de la falta administrativa en el centro laboral, pero tendrás que tener “muñeca” (aplicar instrumentos de diálogo político colaborativo), la habilidad de crear un espacio de consenso propicio para que la gestión se fortalezca con cada conflicto que pase, donde la política tendrá que ser utilizada para el bien común. 

               Guárdate tus pensamientos y prejuicios que podrían desequilibrar tu imparcialidad a la hora de servir a la ciudadanía en el puesto que te toque estar, y ahora ponte a trabajar.



viernes, 19 de febrero de 2021

La Facilitación Tarea de Todos

 

    Una persona sin importar la profesión que tenga debe adquirir algunas facultades para vivir con civismo, democracia, respeto a los derechos humanos, justicia social y velar por un desarrollo sostenible en la sociedad. Y en esta mirada estará nuestro comentario.

               La facilitación orienta las energías a reflexionar, la acción, promueve el encuentro en la persona misma, recupera y fortalece la identidad colectiva, nos enseña a vivir en comunidad, dotando las condiciones de un dialogo, en su diseño, generando compromisos en los diferentes encuentros donde se manifiestan relaciones de paz o de conflicto, pero sobre todo aplicando metodologías para poder llegar a acuerdos y conclusiones, ese es el proceso de la facilitación.

               Un facilitador tiene como función ser un académico, acercar a las partes, crear puentes de comunicación, cuidar la construcción de las relaciones, pero sobre todo no deben ser jueces, no reemplazar a las partes ni mucho menos dar soluciones. El facilitador invita a conocer las creencias profundas, los supuestos y los paradigmas de la pluralidad de las partes. Pero hay un función antes que debe hacer el facilitador, autocalificarse, diagnosticar sus virtudes-defectos, inconsistencia-coherencia, siendo el camino para mostrar un trajo ético e integral en el espacio de dialogo.

               Y justamente en el dialogo se manifiesta Paulo Freire, refiriéndose que no solo es el intercambio de ideas, sino tiene que haber amor en el mundo y por los hombres para que el dialogo se lleve a cabo. Donde los actores buscan un entendimiento por los objetivos, compartir conocimientos, relaciones, construir y fortalecer la confianza, el dialogo es de carácter polisémico es necesario conocer sus alcances, características, límites y atributos.

               Es por ello que el espacio de dialogo son procesos y funciones que permiten interactuar paradigmas, pensamientos, emociones y manifestaciones. Partiendo de la utopía del espacio, pero en el accionar no pueden ser solo un sueño.



El Inter-aprendizaje en el Diálogo Genuino

 

    Para poder tener un diálogo satisfactorio, dependerá del grado de instrucción y el grado de orientación hacia el entendimiento mutuo y/o el establecimiento de acuerdos. Este diálogo fortalece los vínculos y las relaciones porque están cargados de fraternidad y de diversos grados de afectividad. Este diálogo puede ser entendido como un medio para resolver una controversia o un conflicto, pero con respecto a la pregunta, se busca la especialización tanto del diálogo como de las condiciones específicas.

               Sentando el concepto del inter-aprendizaje, significa tener la humildad y valentía de reconocer que no necesariamente eres el dueño de la verdad y que aceptas que puedes aprender del otro, que estás dispuesto a participar creativamente en la búsqueda conjunta de campos compartidos de significación y de verdad buscando el interés general sobre los intereses particulares, ser permeable a nuevas perspectivas coherentes.

               La pregunta solo toma el inter-aprendizaje, pero también están las condiciones de diálogo: la predisposición al encuentro y la predisposición a remover ideas y discursos. La importancia del primero encuentra un primer contacto entre las partes del conflicto, sentando algunas condiciones necesarias para el inter-aprendizaje, como: no es solo mi razón la que cuenta, mi interlocutor también puede tener la razón, debo ser capaz de enfrentar mis propias creencias, es bueno para todos tener buenas perspectivas y es enriquecedor para todos mejorar la compresión mutua.

               Para poder configurar el otro concepto de la pregunta es el diálogo genuino, es tan importante como el valor de la palabra, se confunde antojadizamente la predisposición al diálogo como la claudicación de principios lo cual hay que diferenciarlo, entonces el diálogo genuino reconoce, valora y celebra al otro con su diversidad que ha capitalizado durante toda su vida e identidad.  Predisponerse al encuentro significa que reconoces y aceptas al otro, que reconoces su valía, su dignidad como persona humana independientemente de la posición que pueda tener.

               Cabe recalcar que hay un conjunto de elementos que propicien el espacio de diálogo: los atributos, resultados, condiciones y la oportunidad / pertenencia, justamente es esta multipolaridad de conceptos y praxis que nos conllevan a sentar conceptualmente los términos de la pregunta, para poder ahondar en su profundidad.

               Concluyendo, el inter-aprendizaje desprende a las partes de los prejuicios establecidos en la cultura, convivencia social, regionalismos, fetiches y terminología que puede restringir la interacción entre aprendizajes que contribuyan a un ambiente que propicie el diálogo. Entonces los actores muestran sus cartas que traen y las pones en la mesa, como una señal empática, reconocimiento de las partes y a la diversidad de opiniones. Esto es indispensable para poder tener un diálogo genuino y ver su causalidad con el inter-aprendizaje.



domingo, 17 de enero de 2021

Round Dos, COVID-19

               La falsa seguridad de que nada te pasará, la COVID-19 es un invento para dar miedo a la ciudadanía, si te contagiaste eres inmune, ya no se volverá a la cuarentena total, entre esas y otras frases se tiene presente por aquellas personas que se aglomeran en los centros de abastos, centros comerciales, van a lugares cerrados, visitan a familiares con adultos mayores en casa, no transitan con mascarilla y se quejan que el Estado es ineficiente para combatir la pandemia.

               Son justamente estas actitudes las que minan la moral y la motivación de todo el personal médico, ciudadanía responsable que aún cumple con los protocolos de bioseguridad, niñez que a través de dibujos trata de sensibilizar y autoridades que poco a poco se van quedando solos en esta lucha que no se sabe si estamos acabándola o en la mitad. Lo cierto es que la construcción de cementerios en todo el territorio nacional es una señal que muchos y muchas paisanas se están muriendo.

               En el mundo ya sobrepasan los 85 millones de personas infectadas por la COVID-19 y siguen en ascenso los 2.5 millones de personas que han perdido la vida. Los países que encabezan la lista de contagios son Estados Unidos, India y Brasil, en ese orden. El Perú se encuentra en el puesto diecisiete, sin vacuna hasta la fecha, con más de 50 mil muertos y 1.2 millón de infectados. Tal vez podríamos tener médicos como el argentino Fernando Polack que tiene contacto directo con la vacuna Pfizer, siendo uno de los primeros países que tendrá la inmunidad.

               En Arequipa, los molls son una prueba que la “SEGUNDA OLA”, que se dará en 15 o 20 días, es un hecho real, tomando como medida cuarentenas totales focalizadas, porque no guardan los protocolos de bioseguridad, la medición de la temperatura, el lavado de manos y el alcohol en gel es un saludo a la bandera, no hay diferencia con la Plataforma Ferial del Avelino Cáceres o el Centro de Abastos de Río Seco con Real Plaza, Moll de Porongoche o Parque Lambramani. Se concluye que así vivas en Yanahuara o Cerro Colarado tendrás el mismo factor de contagio, un miembro de tu familia extensa va a fallecer, más de 3 integrantes contagiados y espero que tengamos el oxígeno suficiente para la cuarentena.

               No hay que negar que estamos en un proceso electoral, este segundo domingo de abril iremos a votar, allí podremos escoger a nuestras autoridades que nos gobernaran para los próximos cinco años. Pero una campaña política en pandemia y en el Perú se complica mucho respetar los protocolos de bioseguridad. Tomando la campaña publicitaria en las redes sociales, las cuales empezaran a empoderarse si aún ya no lo habían hecho, pero las personas que no tienen acceso a este tipo de medios de comunicación como los adultos mayores y personas con nada de conectividad, como por ejemplo en las zonas rurales, se les quita su derecho a informarse, a tener un voto responsable, y esa tarea nos falta. En la línea de la pandemia sabemos que algunos candidatos y candidatas no respetan la situación de pandemia que estamos actualmente y se aventuran a realizar mítines, claro ejemplo fue Cesar Acuña en un mitin en el distrito de San Juan de Lurigancho semanas atrás, “pasamos de plata como cancha a muertes como cancha”.  

               El jueves 14 de enero del 2021 se tuvo una reunión con todas las autoridades de la provincia de Islay para tomar acciones en conjunto de cómo combatir la COVID-19 en la jurisdicción, a causa de este rebrote de la SEGUNDA OLA. Las noticias no fueron alentadoras, mueren en promedio 2 personas, se infectan 30 personas y 7 entran a camas hospitalarias cada día. La contención se está haciendo, pero la población se sigue contagiando a diario, porque tiene la falsa seguridad que la COVID-19 ya se acabó.



lunes, 21 de diciembre de 2020

¿Cómo te Hubiera Gustado Llegar al Bicentenario en el Perú?

 

La indignación se puede sentir en las calles, en cualquier espacio público, el pesimismo se ha imprimido forzosamente en la ciudadanía, solo basta prender la televisión, escuchar la radio o ver alguna red social, donde te llegue una noticia de un hecho o escándalo que te avergüence como ciudadano,  para que las ideas se junten con las palabras y creen las expresiones de: “más de lo mismo”, “todos roban”, “por algo lo hará”, entre otras. Estas frases han sido muy conocidas por nuestros padres y madres, y mucho antes por los abuelos y abuelas, cada generación se convenció que el poder corrompe, que los que están arriba no ayudan a los que están abajo, el conocimiento sirve a las grandes elites, el pueblo paga siempre los errores de los que mucho tienen, entendiendo la política como sinónimo de corrupción y no como un servicio desinteresado al bien común. Es está indignación que durante 200 años ha apoyado dictaduras, regresos a la democracia, siendo permisivos en algunos momentos a políticos disfrazados, por ejemplo, si había intereses nacionales en juego como el derrocamiento de la dictadura Fujimorista y la marcha de los cuatro suyos liderada por Alejandro Toledo para la recuperación de la institucionalidad en el país. Son estos apasionamientos que nos han tenido como un péndulo desde el 28 de julio de 1821, sirviéndonos para reflexionar a vísperas de llegar al número doscientos.

               Las frases manifestadas han sido muy comunes en noviembre del presente año, en las diferentes marchas que se produjeron para derrocar al usurpador Manuel Merino, donde lamentablemente hubo muertes, secuestros y desproporciones con la fuerza que utilizo la policía. Y es necesario comenzar con este acontecimiento, por el triunfo que le dio a la sociedad peruana, en hacerse presente en las calles y exigir sus derechos ciudadanos, dando un mensaje de rechazo total a la clase política vigente, donde la indignación de diferentes generaciones fueron vomitadas y alineadas en una sola voz, ya no se quedó en la noticia, en la conversación en el almuerzo o la charla con los amigos en una reunión, se marchó y se ganó. Recibiendo la denominación de la “Juventud del Bicentenario”, aquello no quiere decir que solo marcharon jóvenes, fueron diferentes grupos etarios, la política tradicional y las personas que viven de ello se confiaron que la pandemia ocasionada por la COVID-19 sería la cadena necesaria para poder coaccionar y prohibir a la población a que no pueda salir a las calles, bueno, se equivocaron.

               El cumulo de malestar por parte de la ciudadanía no es gratuito, de cara al bicentenario la reflexión es justificada, pero mirar hacia atrás para poder entender el presente de ahora es necesario. Comenzando con los problemas estructurales que tenemos en el Perú, todavía no resueltos que vienen desde la República o mucho antes que ella.

               Comenzar con la identificación de la población con el territorio y la idea de nación es una gran incógnita que tenemos desde 1821. Las grandes olas migratorias por los diferentes procesos históricos y fenómenos sociales acontecidos en toda la república han significado la apropiación de territorios, dinamismos económicos, explosión demográfica, nacimiento de costumbres y la conformación de identidades regionales. No habría problema con la multipolaridad cultural, si se hubiera forjado la interrelación entre estas y logrado una cohesión social para poder desarrollar un turismo sostenible, valores ciudadanos comunes y un enriquecimiento a los saberes ancestrales renovándose de generación en generación, en vez de ello surgieron los chauvinismos, la supremacía de las culturas e identidades regionales unas contra otras, una competencia desmedida basada en que parte del territorio nacional es mejor vivir, era mucho mejor el clima, condiciones laborales, oportunidades de desarrollo familiar, seguridad ciudadana, costumbres, entre otras. El sentido común podría decir: “bueno, nos llevamos mal entre nosotros, pero vamos, eso no ocasiona problemas estructurales”, en este último comentario hay pre-juicios, porque el statu quo de como entendemos el orden social en el cual vivimos y los diferentes roles asignados se entienden desde nuestros diferentes puntos de vista, desde nuestra propia identidad, donde hemos crecido, como nos han educado, cuáles son nuestras banderas, el nivel socioeconómico que representamos y la movilidad social que vamos haciendo en el tiempo que va transcurriendo. Y se vuelve una bomba de tiempo sino toleramos o tenemos empatía con la ciudadanía en una agenda en común, por ejemplo actualmente, la Confederación Nacional de Instituciones Empresariales Privadas (CONFIEP), el falso progresismo que embandera Cesar Acuña junto a sus universidades, el bloque moqueguano del expresidente Martín Vizcarra, el club de la construcción y partidos políticos en Lima, aquí había líneas de acción e identidades muy claras, plasmando intereses con un trasfondo cultural, hay que tener una carga valorativa para poder ingresar a estos grupos. Es por ello que la idea de nación es aún lejana.

               La indignación nos hace reflexionar también en el problema de la representación política, autoridades electas en procesos electorales e instituciones que nos gobiernan, es más se podría decir que el modelo democrático ha empezado a repensarse, y si queremos citar la historia, antes de ser llamados Perú discutíamos sobre republicanismo o monarquía como sistema de gobernabilidad. Y el problema de representación se cae del árbol de la identidad, creando conflicto, y hasta hace poco inercia por la ciudadanía, pero se ha pasado de un ciudadanía expectante a una participativa exigiendo espacios de participación donde se puedan legitimar sus derechos, una reforma política plural e igualitaria, donde se propuso de una manera populista en el 2018, llamando a referéndum, pero ahora se debe tomar con responsabilidad ciudadana todos los procesos electores para escoger a las autoridades que nos representaran en los cargos públicos, no podemos darnos el gusto de dejar libre ese campo, para que la improvisación y la corrupción siga replicando los modelos de dominación en la diferentes escalas del sector público.

               La anomia es un estadio de desgobierno, donde la cohesión social de la institucionalidad en un territorio no genera gobernabilidad, teniendo como apoyo a la desigualdad social en una región Latinoamericana la indignación y el pesimismo son las únicas herramientas que se tiene en el Perú para poder marchar y luchar por nuestros derechos. La planificación fallo, porque aún tenemos grandes brechas sociales abiertas,  las transformaciones de los nuevos tiempos se están dando pero de afuera para adentro del país, si estamos forjando una nueva ciudadanía pero lento, son grandes tareas que nos quedan de cara al bicentenario.

               La agenda del bicentenario se enmarca en imaginar, hacer y celebrar, bueno no se han hecho las tres cosas a largo plazo desde hace 200 años, pero coincidimos que ya no podemos dejar todo a las buenas intenciones.

               Si hay mucha indignación y pesimismo, pero como nos hubiera gustado llegar al 2021, como nos hubiera gustado llegar al bicentenario.




martes, 25 de agosto de 2020

Karina

 

No diremos cuanto tiempo ha pasado desde que naciste, sino me cae en casa (jajaja), porque nublaría el mensaje que se trata que quede en la pantalla, sin el ánimo de buscar protagonismo o atención, acostumbrado en redes sociales, lo hago porque la pandemia no me enseño a quererte ni a extrañarte, pero si me negó el derecho a verte. Publicarlo es un acto de rebelión y de lucha, tus palabras favoritas, también porque quiero hacerlo, expresarme en estas letras, estando lejos de ti.

Con 17 años cumplidos, un joven tuvo que salir de su provincia para seguir escalando en la sociedad, la añorada movilidad social que se aprende en sociología, ese momento es imborrable para aquel migrante que deja su terruño. En este caso en particular, ese día no hubo palabras, ese día no hubo nostalgia, podría durar un año o cinco la aventura que comenzaba, lo que dura una carrera universitaria en el Perú tal vez, ya han pasado ocho años y la temporada más larga que he estado contigo después de ese día me la ha proporcionado el COVID-19, ganando algunas cosas en familia, hasta conversaba a medio día con mi viejito más seguido y las emocionantes peleas con el menor de la casa, una dulce compañía en la emergencia sanitaria, ninguna pulmonía me podrá quitar ello. Aquel día, el temple de una mujer en la puerta con la mano alzada, una mano estática, generaba confianza y daba a entender un pronto regreso.

Esa fortaleza es y ha sido coherente desde los primeros mata-moscas y cañas rotas. Podemos empezar justo aquí los debates epistemológicos de la educación coercitiva, dialogante o constructivista, queriendo conceptualizar cada uno de los roles de los miembros de la familia y poder decidir qué es lo mejor para las y los hijos, debates muy conocidos, de tardes enteras con galletas y cebada tostada en la mesa de la cocina, mencionar a una literata, académica o lideresa social opacaría solo la primera idea tuya del primer minuto de nuestra conversación. ¿Elogio? No, conocimiento de causa sí.

La ética y la integralidad no se enseña en las universidades, en la educación básica regular debería formar ciudadanos con valores, principios, identidad y empatía entre hombres y mujeres sin discriminación alguna. Cada vez que te escucho, en silencio y atentamente, observo la dedicación que le pones a cada estudiante que le enseñas en aulas, las pruebas diferenciadas que preparas, los nombres de cada uno y una, en donde han nacido y que piensan ser en la vida, yo, hoy 25 de agosto solo soy un canal de comunicación, que orienta todos los deseos de estudiantes, padres, madres de familia que te agradecen, que te dan las gracias, por todo el trabajo que haces. Porque formas ciudadanos y ciudadanas, exigiendo sus derechos, no discriminando y les enseñas a levantarse cuando la vida golpea. Educas revolucionarios y revolucionarias, ¿prueba de ello? Solo míralos volar.

He sentido el dolor de colegas que han perdido a su madre en esta pandemia, una pérdida irreparable, nos enseña que lo importante no es el dinero, o mucho menos el status que un cargo te puede dar, las personas estamos de paso, lo que importa es la vida y las personas que la acompañan. Soy afortunado porque todavía te tengo, todavía sigues en la tribuna, en primera fila, muy visible, dando ánimos, carajeando, dando las palabras exactas para momentos difíciles, yo creo que no es el papel de una madre hacerlo, pero eso hace una persona que te quiere.

Lo poco que he alcanzado te lo debo a ti madre, estas palabras solo son una brisa para lo que significas para mí, no hay ningún colega, jefe, amigo, funcionario o demás que me allá enseñado tanto como tú, y lo sigues haciendo.  Sé que cuando las chambas fueron cada vez más lejos de casa, nos volvimos más cariñosos, y él te quiero mucho se asoma al acabar cada llamada.

Bueno, hoy no estoy contigo, y tenemos que ser responsables para poder abrazarnos mañana. Hasta pronto ma.


sábado, 27 de junio de 2020

Grupos de Poder PÉ

Grupos de Poder PÉ

            Hay prácticas que hemos normalizado dentro de la sociedad, en el vecindario, la municipalidad, las ciudades, todo en relación a jerarquías de subordinación, antagónicas y tradicionales, considerando una pasividad en el sentido común de la población, sin agregar una carga positiva o negativa a las acciones cotidianas, mientras respete los cánones del conservadurismo y el ocultamiento, pero no para la opinión pública, verdugo de la ética social. Siendo abstracto en la última idea expuesta sobre la normalidad social, es necesario dar a conocer desde el inicio el pensamiento que gira esta opinión. ¿Hay grupos de poder en el Perú? ¿Qué es la variedad estándar? ¿Debemos vivir como nos digan o como queramos? ¿La educación adoctrina o libera?, son muchas interrogantes en nuestra sociedad, convivimos con ellas durante toda la vida y a veces morimos sin resolverlas.

             La polémica comenzó en un programa de “Aprendo en Casa”, haciendo referencia que “los grupos de poder imponen su cultura, su lenguaje y los estratos sociales”, video mostrado para las y los chicos de 5to de secundaria, siendo muy tibio en esa afirmación la plataforma virtual estatal, pero fue el primer paso para la polémica en la esfera pública, generando diversas opiniones a favor y en contra. Antes de entrar a desarrollar la pregunta ¿si existen o no grupos de poder?, siendo la pregunta ofensiva para las personas que sienten la desigualdad, la pobreza y la indiferencia de sus instituciones públicas día a día, debemos hacer el ejercicio de no descalificar a las personas que han elaborado el video, que lleva mucho tiempo por cierto, sin importar el cargo que ocupan, la ideología que tienen o el enfoque pedagógico que practican, la idea es no juzgar sino debatir argumentos científicos y lingüísticos sobre la variabilidad de los castellanos. Esa tarea es por supuesto para la ciudadanía en general, académicos y personas de a pie, porque no esperamos este cruce de ideas en medios radiales y mucho menos en medios televisivos. Marco Aurelio Denegrí, dejo un vacío en la televisión peruana irreemplazable.

            Durante treinta años han sido: el Grupo Romero, Breca, Credicorp, Intercorp (Rodríguez Pastor), Graña y Montero, Gloria (Rodríguez Banda), Telefónica, Cencosud, Falabella y BBVA, son los grupos de poder económico mejor posicionados en el Perú, agrupados por la CONFIEP (Confederación Nacional de Instituciones Empresariales Privadas). ¿Y han impuesto su cultura y estratificación social? No solo la han impuesto, sino la han transformado de acuerdo a las coyunturas que ha sufrido el país. Solo para citar algunos, en la hiperinflación de 1983 en el primer gobierno del suicida Alan García; la venta de las empresas estatales en 1990 por Alberto Fujimori; el financiamiento de la marcha de los cuatro suyos de Alejandro Toledo; el piloto automático como política de gobierno en el 2012, favoreciendo a las empresas privadas, en el mandato de Ollanta Humala; el financiamiento del plan de gobierno y la campaña presidencial de Pedro Pablo Kuczynski; y el financiamiento de las campañas del 2011 y 2016 de Keiko Fujimori, en plena investigación del Ministerio Público por presunta organización criminal el partido de Fuerza Popular. Nadie aquí duda las intenciones filantrópicas y humanistas que tienen los grupos de poder, transmitidos por su plan anual de responsabilidad social y comunitaria, nadie lo duda, es ironía por cierto. ¿Por qué establecer control y dominación en lo institucional, económico, político, social y cultural? ¿Por qué velan por el bien común? Apoyándonos en Slavoj Zizek, los grupos de poder desean la universalidad hegemónica, y ponen la palabra desean, porque es un anhelo interminable que no tiene límite en las generaciones, en la abundancia de dinero o los bienes que puedas acumular, sino buscan un contenido popular autentico y la distorsión creada por las relaciones de dominación y explotación, que nosotros como ciudadanía hemos normalizado y hasta naturalizado. Para poder cerrar los grupos de poder, Francisco Duran nos hace el alcance de incluir al poder político, agregaríamos la religión, para tener todos los frentes de los grupos de poder.

            Definida la existencia de los grupos de poder ¿Qué problema con los diferentes tipos de castellanos? Escuchaba a la arqueóloga y antropóloga Sofía Chacaltana, en el marco del programa de la historia del Perú, promovido por la Biblioteca Nacional, manifestando que “desde el incanato hubo territorios distintos, por consecuencia identidades diferentes”, son 300 millones de personas que hablan castellano en el mundo y ninguna lo habla de la misma manera, teniendo características propias, solo tienes que miran a los diferentes departamentos de nuestro país. Diferencias en: el vocabulario, la pronunciación, la entonación y la gramática, es más, hay diferencias entre grupos etarios: niños, adultos y ancianos. El castellano como lengua viva que es, dejara de usar algunas palabras prestigiosas e incorporará palabras nuevas.

            El problema es que hemos aceptado desde nuestro nacimiento la normalidad de las cosas que suceden en la sociedad, siendo impuestas por grupos de poder a través de la educación, adoctrinando a la población. La lingüista Liliana Sánchez menciona que “no hay idioma superior lingüísticamente hablando, pero las personas se lo creen y es la educación la que asume este poder homogeneizador, para ello se recomienda una educación intercultural, conociendo la variedad estándar para que sepan los procesos sociales reflejados en las lenguas”.

            Comenzamos esta opinión en el primer párrafo, diciendo que hay un verdugo de la sociedad, y es la opinión pública. Este debate ya se conoce, pero el conservadurismo de algunos periodistas que manipulan, porque eso es lo hacen, dicen que el MINEDU (Ministerio de Educación) envenena a los niños volviéndolos resentidos sociales, creando conflictos, y esa afirmación es una falacia, la educación no debe pintarte pajaritos en el aire sino mostrarte el mundo que te espera y que hay que prepararse para afrontarlo con educación intercultural y con valores ciudadanos.