Tres Puntos en el Perú y una Reforma o Revolución a su Sistema
En el Perú el encierro puede
causar estrés y aburrimiento sino distribuyes el tiempo en actividades
diversas, creativas y comunicativas, ya que estamos en un estado de emergencia
sanitaria y hay que llevarlo de la mejor manera estos días que nos quedan. La
escritura puede ser un medio para ejercer la ciudadanía quedándote en casa,
acompañado del habito de la lectura.
Y es así que leyendo algunos
artículos y análisis en diarios como: El País, La Republica, El Comercio, The
New York Times y por supuesto el diario El Pueblo, buscando claramente el
COVID-19 en el mundo, enfocando impactos, acciones, medidas, consecuencias y
aceptando errores. Tenemos que englobar las ideas fuerzas que son comunes en
los diferentes medios de comunicación y debates realizados, con el objetivo de
no perdernos en lo que estamos tratando de encontrar, una lógica a los
fenómenos que se están desencadenando, la muerte de dogmas y los paradigmas que
se están gestando. Estableciendo el análisis en tres puntos:
En el primero, debemos decir las
cosas como están sucediendo, estamos en crisis mundial, poniendo en riesgo a la
humanidad como especie, sistema de comercialización capitalista, civilización,
y demás estructuras de poder que estaban establecidas en este mundo
contemporáneo en el cual cohabitamos con el espacio y la naturaleza, agregando
al mercado también. Las preguntas abundan, ¿Qué significa esta crisis mundial? ¿Qué
es la crisis? ¿Cómo me afecta como individuo? ¿Quiénes serán los más
perjudicados? ¿Volveremos a ser las y los mismos después? Este periodo de
tiempo que estamos atravesando no es de vacaciones, sino estamos resguardando
la salud y la vida, porque esta crisis está matando a nuestros adultos mayores
y en mayor % a los hombres. No es el fin del mundo, ni es el motivo para
volverte católico o convertirte a una religión, tampoco hay desabastecimiento
de recursos de pan llevar en los centros de abastos, pero evítalos porque son
replicadores de contagio, mejor ir a la tienda del barrio o a los mercados
itinerantes. Si sigues comprando el papel higiénico por paquetones y no dejas
para los demás, te vas a infectar por tu poco sentido de racionar los recursos,
ya que la pandemia es un fenómeno que afecta al colectivo y la muerte es para
los individuos. Perjudicados, serán los que menos tienen, a ojo cerrado, ¿Quién
nos garantiza que las camas de la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) se estén
tomando sin ningún tipo de discriminación? Es una especulación, lo reconozco,
pero habrá que preguntarles a las personas que están muriendo en sus casas
porque no los hospitalizaron. Al ser soltero, sin arraigo y sin carga familiar
es sencillo volver a mi familia nuclear-extendida, reduciendo gastos, pero las
personas de las comunidades indígenas y campesinas que tienen una cadena de
valor afectada, en la mayoría de los casos dependiente de la economía informal,
con postas de salud a 2 horas de camino a lomo de bestia y 3 horas por sus
propios pies, y sin pruebas rápidas o moléculas del COVID-19, ojala con algún
medico cerunista, teniendo la radio como único medio de comunicación para poder
impartir la plataforma “Aprendo en Casa”
por el Ministerio de Educación (MINEDU). No debemos dar gracias de las buenas
condiciones que estamos pasando en este estado de aislamiento obligatorio
(cuarentena) sino como ponemos el hombro para que llegue a la población
desigual de nuestro país.
Como segundo punto. Al escenario
expuesto líneas arriba y según lo que coinciden los diferentes medios de
comunicación – análisis. Se encamina las acciones realizadas, la planificación
estratégica y la disciplina de los valores ciudadanos en cada territorio,
coincidiendo en este segundo punto en la respuesta que han tenido los gobiernos
frente a la crisis. Cada uno de las y los líderes mundiales ha tenido su
proceso de aceptación de la pandemia, evaluando su gestión en su propio
contexto nacional, proceso histórico y la afectación de su región. Dando
algunos ejemplos: En China, donde germino el COVID-19, hicieron un barrido en
la aplicación de las pruebas moleculares y rápidas, para geo-referenciar a los
grupos poblacionales que estaban infectados de los que no, pudiendo emprender
el tratamiento para que se rehabiliten y la cuarentena social obligatoria
(medida más efectiva a nivel mundial).
Hoy en día China empieza a reactivar lentamente sus motores económicos,
ayudando a otros países en afrontar la crisis; en Estados Unidos, no quiere
tomar el estado de aislamiento obligatorio, es el país más afectado por la
crisis. Los medios de comunicación lo tomaron como una histeria social
globalizante y como una pequeña gripe; Brasil y México, son los dos países
latinos que subestimaron la crisis y lo siguen haciendo, recayendo la firmeza
de su decisión en el populismo de sus liderazgos. López Obrador ha pedido 10
mil respiradores artificiales a EEUU, ¿Qué le contestara?, Bolsonaro, propone
el debate sobre economía y salud, poniendo en una disyuntiva a su país, usando la
palabra flexibilización como la favorita del presidente neoliberal; en
Finlandia, me sorprendió, tenían una política de preparación para futuras
guerras informáticas, cambios climáticos y pandemias, esta política pública fue
planificada desde el siglo XX en plena guerra fría, teniendo suministros
suficientes para abastecer a toda su población en la lucha contra el COVID-19;
en el Perú, hemos tenido respuestas rápidas en relación a los primeros casos de
infectados, en líneas generales encabezamos en la región como uno de los países
con mejor respuesta. Pero hay cosas que mejorar, como por ejemplo: el Comando
COVID-19 excluyo a los científicos sociales, obligando a recaer en errores de
medidas sociales, como el aislamiento por género, pueden salir los hombres
(lunes, miércoles y viernes) y mujeres (martes, jueves y sábado) un desastre a
la hora de ir a los mercados, sin poder observar los roles matriarcales de
poder que tienen las mujeres dentro de los hogares peruanos en todo el
territorio nacional. También la cohesión con los gobierno locales en el nivel
distrital, provincial y regional, no estaban preparados para una crisis
sanitaria, porque los municipios son pequeños feudos, que en muchos casos
difieren de la problemática internacional. Conocemos la crisis, se están
tomando las medidas de acuerdo con lo que se tenga a la mano el gobierno, pero
lo fundamental es que esta situación ha revelado una situación de vulnerabilidad, que ya la
conocía la academia, pero la ciudadanía lo está interiorizando.
Tercer punto. Los puntos
antecedidos han revelado la problemática social de varios sistemas
administrativos y gubernamentales en los diferentes Estados, con mayor énfasis en
el Perú, diremos que no se ha descubierto la pólvora, es claro, porque la
academia ya lo ha estudiado y aplicado políticas públicas durante la historia
para reducir las brechas de desigualdad, pero la ciudadanía indiferente está
sintiendo la ausencia del Estado, una variable importante para el cambio,
interiorizando la problemática a su propia realidad, sintiendo la desigualdad
entre lo público y lo privado, como pasan la cuarenta los que tienen más y los
que tienen menos para comer. Como por ejemplo manifestar por parte del presidente
Vizcarra sobre la reforma al sistema de salud, haciendo una referencia a la
descoordinación y la creación de islas dentro del propio Estado en: EsSalud,
MINSA, Ejercito-Fuerza Aérea-Marina y clínicas privadas, el ciudadano lo siente;
en el MINEDU se reclama la infraestructura, la capacitación en informática a
las y los docentes, y la adecuación a mejores respuesta en época de crisis
sanitaria; la administración fondos de pensiones (AFP) conjuntamente con la
Oficina de Normalización Provisional (ONP), se abre la posibilidad aplicar una
reforma integral; la oportunidad de erradicar la informalidad y contribuir a la
formalización de la economía. En conclusión se vuelve a un antiguo debate entre
reforma o revolución del sistema, manifestados aquí, de acuerdo a problemática
nacional.
La reflexión gira en relación a las reformas y
revoluciones que puedan darse en el Perú, pero sobre todo que se han intentado
desde la conformación de la república. Importante pregunta se hace Eliane Brum
(columnista del Diario El País) que menciona ¿Cuál es el mundo que queremos?
Todas las dificultades mostradas constantemente en los noticieros que vemos
diariamente, se gestan muchas oportunidades de cambio. Los teóricos mencionan
que el capitalismo y el comunismo han agotado sus propuestas para el nuevo
mundo que está naciendo, muchos grupos de poder se están reuniendo para prender
los motores de la economía, la bolsa de valores y el mercado, los ecologistas
ven la economía verde como una revolución estructural al sistema dominante, la
energía renovable y las practicas eco-sostenibles el futuro cuando acabe la
pandemia. Reformas y revoluciones se están poniendo en la mesa.
José Carlos Mariátegui fue un
hombre de revoluciones, y así lo plasmo en sus obras, ¿si las condiciones están
dadas hoy en día? No se sabe. Aníbal Quijano, mencionaba que América Latina es
la región de las pequeñas revoluciones. Como diría el Amauta, necesitamos un
frente de amplia base, sin calco ni copia, y de la mano con la población más
desigual del Perú. ¿Es el momento de cambio para nuestro Perú? Yo creo que sí.





