domingo, 19 de abril de 2020

Tres Puntos en el Perú y una Reforma o Revolución a su Sistema


Tres Puntos en el Perú y una Reforma o Revolución a su Sistema

En el Perú el encierro puede causar estrés y aburrimiento sino distribuyes el tiempo en actividades diversas, creativas y comunicativas, ya que estamos en un estado de emergencia sanitaria y hay que llevarlo de la mejor manera estos días que nos quedan. La escritura puede ser un medio para ejercer la ciudadanía quedándote en casa, acompañado del habito de la lectura.

Y es así que leyendo algunos artículos y análisis en diarios como: El País, La Republica, El Comercio, The New York Times y por supuesto el diario El Pueblo, buscando claramente el COVID-19 en el mundo, enfocando impactos, acciones, medidas, consecuencias y aceptando errores. Tenemos que englobar las ideas fuerzas que son comunes en los diferentes medios de comunicación y debates realizados, con el objetivo de no perdernos en lo que estamos tratando de encontrar, una lógica a los fenómenos que se están desencadenando, la muerte de dogmas y los paradigmas que se están gestando. Estableciendo el análisis en tres puntos:

En el primero, debemos decir las cosas como están sucediendo, estamos en crisis mundial, poniendo en riesgo a la humanidad como especie, sistema de comercialización capitalista, civilización, y demás estructuras de poder que estaban establecidas en este mundo contemporáneo en el cual cohabitamos con el espacio y la naturaleza, agregando al mercado también. Las preguntas abundan, ¿Qué significa esta crisis mundial? ¿Qué es la crisis? ¿Cómo me afecta como individuo? ¿Quiénes serán los más perjudicados? ¿Volveremos a ser las y los mismos después? Este periodo de tiempo que estamos atravesando no es de vacaciones, sino estamos resguardando la salud y la vida, porque esta crisis está matando a nuestros adultos mayores y en mayor % a los hombres. No es el fin del mundo, ni es el motivo para volverte católico o convertirte a una religión, tampoco hay desabastecimiento de recursos de pan llevar en los centros de abastos, pero evítalos porque son replicadores de contagio, mejor ir a la tienda del barrio o a los mercados itinerantes. Si sigues comprando el papel higiénico por paquetones y no dejas para los demás, te vas a infectar por tu poco sentido de racionar los recursos, ya que la pandemia es un fenómeno que afecta al colectivo y la muerte es para los individuos. Perjudicados, serán los que menos tienen, a ojo cerrado, ¿Quién nos garantiza que las camas de la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) se estén tomando sin ningún tipo de discriminación? Es una especulación, lo reconozco, pero habrá que preguntarles a las personas que están muriendo en sus casas porque no los hospitalizaron. Al ser soltero, sin arraigo y sin carga familiar es sencillo volver a mi familia nuclear-extendida, reduciendo gastos, pero las personas de las comunidades indígenas y campesinas que tienen una cadena de valor afectada, en la mayoría de los casos dependiente de la economía informal, con postas de salud a 2 horas de camino a lomo de bestia y 3 horas por sus propios pies, y sin pruebas rápidas o moléculas del COVID-19, ojala con algún medico cerunista, teniendo la radio como único medio de comunicación para poder impartir la plataforma “Aprendo en Casa” por el Ministerio de Educación (MINEDU). No debemos dar gracias de las buenas condiciones que estamos pasando en este estado de aislamiento obligatorio (cuarentena) sino como ponemos el hombro para que llegue a la población desigual de nuestro país.

Como segundo punto. Al escenario expuesto líneas arriba y según lo que coinciden los diferentes medios de comunicación – análisis. Se encamina las acciones realizadas, la planificación estratégica y la disciplina de los valores ciudadanos en cada territorio, coincidiendo en este segundo punto en la respuesta que han tenido los gobiernos frente a la crisis. Cada uno de las y los líderes mundiales ha tenido su proceso de aceptación de la pandemia, evaluando su gestión en su propio contexto nacional, proceso histórico y la afectación de su región. Dando algunos ejemplos: En China, donde germino el COVID-19, hicieron un barrido en la aplicación de las pruebas moleculares y rápidas, para geo-referenciar a los grupos poblacionales que estaban infectados de los que no, pudiendo emprender el tratamiento para que se rehabiliten y la cuarentena social obligatoria (medida más efectiva a nivel mundial).  Hoy en día China empieza a reactivar lentamente sus motores económicos, ayudando a otros países en afrontar la crisis; en Estados Unidos, no quiere tomar el estado de aislamiento obligatorio, es el país más afectado por la crisis. Los medios de comunicación lo tomaron como una histeria social globalizante y como una pequeña gripe; Brasil y México, son los dos países latinos que subestimaron la crisis y lo siguen haciendo, recayendo la firmeza de su decisión en el populismo de sus liderazgos. López Obrador ha pedido 10 mil respiradores artificiales a EEUU, ¿Qué le contestara?, Bolsonaro, propone el debate sobre economía y salud, poniendo en una disyuntiva a su país, usando la palabra flexibilización como la favorita del presidente neoliberal; en Finlandia, me sorprendió, tenían una política de preparación para futuras guerras informáticas, cambios climáticos y pandemias, esta política pública fue planificada desde el siglo XX en plena guerra fría, teniendo suministros suficientes para abastecer a toda su población en la lucha contra el COVID-19; en el Perú, hemos tenido respuestas rápidas en relación a los primeros casos de infectados, en líneas generales encabezamos en la región como uno de los países con mejor respuesta. Pero hay cosas que mejorar, como por ejemplo: el Comando COVID-19 excluyo a los científicos sociales, obligando a recaer en errores de medidas sociales, como el aislamiento por género, pueden salir los hombres (lunes, miércoles y viernes) y mujeres (martes, jueves y sábado) un desastre a la hora de ir a los mercados, sin poder observar los roles matriarcales de poder que tienen las mujeres dentro de los hogares peruanos en todo el territorio nacional. También la cohesión con los gobierno locales en el nivel distrital, provincial y regional, no estaban preparados para una crisis sanitaria, porque los municipios son pequeños feudos, que en muchos casos difieren de la problemática internacional. Conocemos la crisis, se están tomando las medidas de acuerdo con lo que se tenga a la mano el gobierno, pero lo fundamental es que esta situación ha revelado  una situación de vulnerabilidad, que ya la conocía la academia, pero la ciudadanía lo está interiorizando.

Tercer punto. Los puntos antecedidos han revelado la problemática social de varios sistemas administrativos y gubernamentales en los diferentes Estados, con mayor énfasis en el Perú, diremos que no se ha descubierto la pólvora, es claro, porque la academia ya lo ha estudiado y aplicado políticas públicas durante la historia para reducir las brechas de desigualdad, pero la ciudadanía indiferente está sintiendo la ausencia del Estado, una variable importante para el cambio, interiorizando la problemática a su propia realidad, sintiendo la desigualdad entre lo público y lo privado, como pasan la cuarenta los que tienen más y los que tienen menos para comer. Como por ejemplo manifestar por parte del presidente Vizcarra sobre la reforma al sistema de salud, haciendo una referencia a la descoordinación y la creación de islas dentro del propio Estado en: EsSalud, MINSA, Ejercito-Fuerza Aérea-Marina y clínicas privadas, el ciudadano lo siente; en el MINEDU se reclama la infraestructura, la capacitación en informática a las y los docentes, y la adecuación a mejores respuesta en época de crisis sanitaria; la administración fondos de pensiones (AFP) conjuntamente con la Oficina de Normalización Provisional (ONP), se abre la posibilidad aplicar una reforma integral; la oportunidad de erradicar la informalidad y contribuir a la formalización de la economía. En conclusión se vuelve a un antiguo debate entre reforma o revolución del sistema, manifestados aquí, de acuerdo a problemática nacional.

 La reflexión gira en relación a las reformas y revoluciones que puedan darse en el Perú, pero sobre todo que se han intentado desde la conformación de la república. Importante pregunta se hace Eliane Brum (columnista del Diario El País) que menciona ¿Cuál es el mundo que queremos? Todas las dificultades mostradas constantemente en los noticieros que vemos diariamente, se gestan muchas oportunidades de cambio. Los teóricos mencionan que el capitalismo y el comunismo han agotado sus propuestas para el nuevo mundo que está naciendo, muchos grupos de poder se están reuniendo para prender los motores de la economía, la bolsa de valores y el mercado, los ecologistas ven la economía verde como una revolución estructural al sistema dominante, la energía renovable y las practicas eco-sostenibles el futuro cuando acabe la pandemia. Reformas y revoluciones se están poniendo en la mesa.

José Carlos Mariátegui fue un hombre de revoluciones, y así lo plasmo en sus obras, ¿si las condiciones están dadas hoy en día? No se sabe. Aníbal Quijano, mencionaba que América Latina es la región de las pequeñas revoluciones. Como diría el Amauta, necesitamos un frente de amplia base, sin calco ni copia, y de la mano con la población más desigual del Perú. ¿Es el momento de cambio para nuestro Perú? Yo creo que sí.



MARÍA ANTONIETA ALVA


MARÍA ANTONIETA ALVA

Treinta y cinco es un número particular en la historia republicana del Perú. Tuvimos un presidente en 1980, envuelto por una ideología antiimperialista y con un partido político con una disciplina militarizada, que gobernó y tuvo esa edad. Su nombre fue Alan García, dos veces electo democráticamente presidente de la República, teniendo un fatal desenlace, se suicidó por el temor que tuvo de afrontar a la justicia por los casos de corrupción que se le imputaban. En su primer gobierno y con la edad que tenía, manifestaba arrogancia, rebeldía, inmadurez política, entre otras características que utilizaron la excusa de la juventud para encubrirlos o peor aún para normalizarlos, se debe criticar a la persona por sus acciones y que paguen por sus errores, pero no generalizar a todo el grupo etario joven.

La juventud no es sinónimo de inexperiencia, inmadurez, impulsividad, prejuicio ni mucho menos dogma, en esta época de crisis sanitaria y estado de emergencia, sui generis en la historia mundial, estamos revelando muchas debilidades como país y región Latinoamericana, pero también dando a conocer a muchas y muchos baluartes que afrontan cada día al virus, un claro ejemplo contracorriente a este prejuicio a la juventud es María Antonieta Alva ministra de Economía y Finanzas (MEF), no es necesario preguntarle cuál es su análisis sobre el dogma que cargamos todas y todos los jóvenes en los diferentes sectores en su desempeño profesional, cultural y social, las acciones hablan y repercuten por si solas.

María Antonieta Alva, “Toni” como se le conoce en el MEF, fue nombrada en octubre del 2019, siendo desde el 2017 Directora General del Presupuesto Público del MEF, también estuvo en el Ministerio de Educación (MINEDU) ocupando el cargo de Directora de Planeamiento Estratégico, no es por refregar la experiencia laboral sino por la versatilidad de los cargos y la eficiencia del trabajo mostrado en dos gobiernos diferentes desde el 2015 al 2020. Actualmente la ministra tiene una repercusión a nivel internacional por las medidas aplicadas para combatir al COVID-19, como el Programa Reactiva Perú. Las medidas son las más ambiciosa de toda la región, con 90 mil millones de soles y 12 puntos del PBI, para seguir luchando.

Toni en una entrevista mencionaba: “Creo que este país las personas no valemos lo mismo. Y mientras funcione así, no vamos a salir adelante”, saber las desigualdades de su sector e implementar medidas para acortar las brechas es ser coherente. Marco Aurelio Denegrí decía que pasado los cincuenta años ya no puedes hacer grandes cambios ni revoluciones, en tu vida privada y en tu vida pública, porque ya estas enrumbado en un camino, se podría decir hasta mecanizado, con cierta experiencia de campo y con un desenvolvimiento técnico. Pero aquí manifestamos que la edad no debe ser un factor de discriminación ni mucho menos fetiche, debe haber una planificación en los ciclos de vida de acuerdo a tus individuales anhelos.

Se están forjando nuevos paradigmas en todo el mundo, uno de ellos es el expuesto en estas oraciones, María Antonieta en el Perú, Martín Guzmán en Argentina, muchas y muchos jóvenes que tenemos todas las ganas de cambiar las practicas ortodoxas que se han implementado durante décadas en la historia de nuestras naciones. Se está generando una corriente latinoamericana de pensamiento divergente, y estas muestras son solo los primeros pincelados en el lienzo.



domingo, 5 de abril de 2020

¿Cuándo nos hemos Dejado? Luchemos


¿Cuándo nos hemos Dejado? Luchemos

               Muchos gobiernos autoritarios, democráticos, neoliberales, socialdemócratas, le han declarado la guerra a un adversario en común, enemigo que no tiene cuerpo físico, ni armas nucleares, tampoco realizo una carrera armamentista de años, pero está devastando a muchas naciones, obligando a mandatarias y mandatarios a declarar la cuarenta obligatoria en sus territorios, quebrantando sistemas de salud enteros, negando el derecho al libre tránsito a la ciudadanía en el mundo, batiendo record en la historia económica, política y social en las crisis que ha tenido que afrontar la humanidad como especie.

               Son muchos los estragos que podríamos escribir en este espacio, porque para tener ejemplos solo basta prender la televisión. Ya no es momento de problematizar la dimensión de la crisis, menos aún si se busca crear miedo y zozobra en la población. Los diagnósticos se realizan por horas, de ello no hay inconveniente porque no se van a dejar de realizarlos, evaluando las medidas a implementar, sin dejar de lado la investigación científica como brazo derecho para afrontar la crisis, claro que la desigualdad aquí es abismal, considerando a la línea ecuatorial como una referencia de los países que están por debajo y por encima del desarrollo, multidimensionalmente desiguales. A pesar del contexto Latinoamericano y en el Perú, se sigue firme en las medidas preventivas, luchando por la vida.

               Las medidas tomadas por el gobierno son necesarias, es difícil de dirigir las reglas para el sector informal y la ciudadanía en general que vive de las ventas diarias o de lo que produce al día, pero es eso o exponerte a un fallecimiento. Para poder generar algunos ingresos y satisfacer la demanda de tapa-bocas por la población, que ahora puedan ser de tela, se ha aprobado el protocolo para su elaboración por el Ministerio de Salud (MINSA), siendo una buena noticia para los micro-comercializadores y artesanos locales que puedan encontrar un ingreso al no recurrente antes de la cuarentena.

No, no se acaba el mundo, tenemos que seguir firmes. Tal vez las actividades que se puedan recrear en el hogar ya son rutinarias y generan un cansancio emocional, las conversaciones interminables con diferentes miembros del hogar es una trinchera de lucha inacabable. La calle era un desfogue para pensar, socializar y distraerse, ahora hay que adecuar la casa y el espacio disponible, designando áreas de esparcimiento y de descanso. Cada miembro del hogar tenía un ritmo de trabajo, actividades y traslados, ahora utilicemos este periodo de tiempo para reflexionar sobre lo que queremos ser, a donde queremos ir, como queremos vivir, los sueños y las utopías deben ser el resguardo de no salir ni transcurrir los espacios públicos.

               Todas las medidas sanitarias y de higiene se tienen que hacer obligatorias en los hábitos del hogar, este punto en la guerra contra el enemigo es innegociable y tiene que hacerse sin pestañar. Ahora, las actividades de ocio y de esparcimiento es un problema que se puede agravar con los días de la cuarentena social obligatoria, pero tenemos que hacerlo como sociedad, respetar la institucionalidad y obedecer al mandato ciudadano.

               Las campañas publicitarias en todo el mundo se están realizando, con el único fin de concientizar a la población que se quede en casa, a respetar el estado de aislamiento. Por qué hay muchas anécdotas que se están yendo sin ser contadas, porque no hay manos en los hospitales que sujeten a tu ser querido antes de que muera, porque muchos nietos dicen adiós sin que sus abuelos los escuchen, porque no puedes velar a nadie ni recordarlo en reuniones familiares. Nos estamos despidiendo y sin poder hacerlo.

               Que difícil ha de ser estar en una cama sola y sola esperando que tu organismo reaccione al tratamiento. Se puede ayudar a la lucha, todos estamos dentro de la cancha, no sabemos cuánto durará el partido, vamos a seguir moviéndonos dentro de nuestros hogares. #YoMeQuedoEnCasa.




La Radiografía del Papel Higiénico por el Covid 19

La Radiografía del Papel Higiénico por el Covid 19 

La Organización Mundial de Salud (OMS) declaro al coronavirus COVID-19 como pandemia, pidiendo que cada país toma las medidas pertinentes para resguardar a la ciudadanía. En su mayoría se han tomado las recomendaciones, pero también hay excepciones como México y Brasil. Manuel López Obrador presidente del primer país mencionado, confía en el sistema inmunológico que ha heredado de la cultura azteca, declarando que el avisara cuanto estén en cuarentena obligatoria. En cambio, Jair Bolsonaro califico a la pandemia como una “gripe” y no es necesario el aislamiento obligatorio, consideradas medidas extremas las que han tomado sus vecinos latinoamericanos, manifestando que el sector privado será el más perjudicado. Ambos presidentes tienen posturas ideológicas diferentes, pero con medidas comunes en respuesta al COVID-19. Son medidas validas, siendo el tiempo el indicador que evaluara si la respuesta a esta crisis fue a favor o no en las próximas semanas.

               Enfocándonos en la mayoría de gobiernos que tomaron las medidas preventivas y ejecutivas a las epidemias en sus propios países. Como por ejemplo en el Perú, ya se ha hecho costumbre desde que empezó la cuarentena social obligatoria de los quince días, ver al presidente de la república a medio día informar sobre las acciones que están realizando como Estado para combatir al coronavirus, donde se conoce el número de infectados a nivel nacional y como están distribuidos por regiones, lamentando también los fallecimientos, la afectación al sector productivo y el futuro de esta restricción al libre tránsito de la ciudadanía. Reforzando cada día el involucramiento en la vida política al ciudadano de a pie, renovando la confianza en nuestra institucionalidad y sobre todo en las autoridades que resguardan el orden público.

               Siguiendo en la cadena de la organización gubernamental, uno de los más importantes son los gobiernos locales. Siendo los que tienen mayor vinculación al ciudadano de a pie, y que es un bastión indispensable de la cadena de prevención y lucha sanitaria, como por ejemplo: se debe dotar de centros de abastos descentralizados por cada distrito o localidades que tengan mayor cantidad de población a los 5 mil habitantes, evitando la aglomeración; disponer una cartera de productos de primera necesidad (atún, arroz, azúcar, leche, fideos, harina y demás) que puedan estar al alcance de los consumidos y hogares; enviar carros que puedan comercializar productos, con mayor importancia en los perecibles (pescado, pollo, entre otros); seguridad ciudadana y el área de limpieza pública son los servicios que no han parado.  

               La institucionalidad del sector público se está elaborando el trabajo dentro de las posibilidades presupuestarias, sanitarias y de realidad de cada una de las localidades. Sabemos lo que ha hecho el Estado, y ahora nos toca agregar que ha hecho o está haciendo la ciudadanía.

               ¿Cómo ha actuado la ciudadanía en relación a la pandemia de coronavirus COVID-19? Sin considerar al Perú o alguna región como ejemplo, porque el comportamiento ha sido generalizado en todo el mundo. Los mercados, supermercados y centros de abastos por los malls quedaron desabastecidos, apenas comenzaron los comunicados oficiales, claro solo algunos días. ¿Las diferentes generaciones que convivimos en los hogares alguna vez han estado en cuarentena social obligatoria? ¿Se sabían los pasos para poder sobrevivir a una crisis viral? Surgen muchas preguntas y pocas respuestas, claro está, pero siempre tratando de manifestar un argumento sólido basado en la razón y el raciocinio del ser humano ante este tipo de crisis. En este momento donde se puede medir la evolución de la civilización que tenemos en todo el mundo.

               Según los comunicados, se tenían en cuenta que deberíamos ser estrictos con las condiciones de salubridad, pero la razón no puede entender, ¿Por qué miles de ciudadanos y ciudadanas compraron papel higiénico hasta que no quede ninguno? Esto fue a nivel mundial. En twitter registraron un caso en Australia, donde la pelea fue con cuchillo en un supermercado por un paquete de papel higiénico. Se puede entender la compra de jabón líquido y alcohol desinfectante, para uso individual o familiar de dos pomos por quince días, pero el comprar excesivamente diferentes productos, costales y costales, cajas y cajas, por imitación o por efecto borrego, revela la precariedad de respuesta a estas crisis.

               ¿Qué fue lo que paso? ¿Por qué papel higiénico? Una explicación podría empezar a gestarse en la analogía que se hace la pandemia con un estado de guerra, donde la anarquía reine e impere la razón del más fuerte, donde las profecías apocalípticas que tanto estamos acostumbrados después de muchas lunas se puedan llevar a cabo, donde las series de televisión y películas del fin de mundo por causa del ciclo natural de la tierra o por la mano del hombre culmine con su ciclo de vida. Claro, para un cuento antes de dormir es bueno. Pero en un análisis social se recurre a variables como el miedo y la histeria, cuando el ser humano es orillado a tomar decisiones rápidas. Esta última variable está catalogada como enfermedad nerviosa y el miedo es una angustia causada por la idea de peligro real o imaginario, obligando en ocasiones a hacer cosas en contra de tu voluntad, ¿Fue involuntario comprar papel higiénico?

               La razón nos diría que no, fue una acción interiorizada, pensada y sistemática dentro las personas que decidieron comprar este producto. El papel higiénico es una muestra de comodidad acostumbrada y cultural que no se quiere perder, un resguardo del consumismo y materialismo humano, muy urbanizada, sino preguntémosle a las comunidades campesinas rurales de Chumbivilcas como cubren sus necesidades sanitarias e higiénicas. El papel higiénico es una muestra cosmopolita y citadina, que difiere de las ciudades intermedias, localidades y pueblos con poca presencia del mercado y Estado en la selva y sierra, clara desigualdad socio económica. Y las redes sociales lo confirman, ¿Cómo pasas tus días de cuarentena?, puedes ver en instagram como lo hacen otras personas, mostrando salones luminosos y acogedores, donde las series de nexflit se embellecen, teniendo piscinas y centros de recreación incorporados a su vivienda. Sin dejar de pensar en el otro lado del lago, en aquellas familias que están con sus agresores en casa hoy en día, no creo que el papel higiénico ayude mucho en esta situación.

               Después de la tormenta no vendrá la calma. “Esta situación nos tendría que cambiar a los que vivimos en mejor situación”, manifestaba Elvira Lindo columnista del Diario El País, el efecto vacío que genera el papel higiénico, cuando no está, genera vacío e incertidumbre en compradores, es este mismo vacío que deberíamos poder repensarlos estos días en relación a nuestros problemas nacionales, fomentando la solidaridad en relación afrontar nuestras desigualdades con algo llamado comunidad y cohesión social.

Coronavirus en Peru COVID-19 Estado de Emergencia RESUMEN Minuto a ...

lunes, 23 de marzo de 2020

Sabemos el Inicio pero no el Final del COVID-19


Sabemos el Inicio pero no el Final del COVID-19

El dieciséis de marzo inicio la cuarentena en nuestro país, trasladando a miles de personas que trabajan lejos de su lugar recurrente de residencia, las y los peruanos que se encontraban en otro país por motivos de estudio, recreativo o turismo decidieron regresar de inmediato al escuchar el mensaje del presidente Vizcarra, que cerraría las fronteras, los motores productivos de todo el territorio no podían creer la radical medida que tenía el gobierno para emprender la lucha contra el Covid-19. Los sectores pobres y pobres extremos estaban en la incertidumbre, ya que la mayoría de hogares en esta condición socioeconómica encuentran su dispensa en la informalidad, siendo el 73% de la economía en el Perú. El sector educación nos dio el primer síntoma de prevención contra la pandemia, aplazando el inicio escolar de la educación básica regular y la educación superior (universitaria y técnica). Las sentencias por parte del poder judicial, como las investigaciones por casos de corrupción a organizaciones políticas constituidas para delinquir, habían quedado postergadas. Las grandes campañas de pesca que se realizada en las diferentes escalas, artesanales e industriales, se han detenido, dejando puestos de trabajo a las localidades costeras y pesqueras. Sin contar al sector turismo que esta inamovible, todo para poder impedir las aglomeraciones de personas en lugares cerrados o abiertos, siendo la forma de contagio muy fácil, se han tomado las medidas para resguardarnos como especie humana.

               A inicios del 2020 se empezó a desarrollar y expandir el coronavirus Covid-19, desde Wuhan (China) partió y se convirtió en la lucha mancomunada más grande en el mundo contemporánea. ¿Por qué varios países y ciudadanía en general no vieron la gravedad de la situación que se acercaba para cada uno de sus países? A consecuencia de ello tenemos resultados nefastos, como en Italia, ya llevan más de 5 mil fallecidos a causa de Covid-19, y nos acercamos al millón de infectados en todo el planeta. Se mantuvo la información bajo secreto, los fallecimientos y contagios fueron ocultados por varios gobiernos, hasta que la crisis sobrepaso los diferentes sistemas de salud en el mundo.

               Uno de los principales opositores para tomar la medida al estado de cuarentena obligatoria fueron los diferentes grupos de poder que manifestaban sus argumentos de pérdidas económicas millonarias. Entonces la decisión de varios gobiernos frente a la pandemia definió la configuración geopolítica entre el mercado (mano invisible) y el Estado-Nación (gobiernos que ejercen el poder en un territorio) como agente dominante, siendo el ultimo que ha está imperando en el ejercicio del poder. En la otra orilla se encuentran posturas republicanas que defienden el sentido de la libertad en toda su expresión, oponiéndose a las medidas de cuarentena obligatoria, solo para citar algunos ejemplos, tenemos: a Jaime Bayly (periodista liberal a favor del libre mercado) y Rafael Rey (funcionario de confianza del difundo Alan García). Que creen férreamente en el show del Covid-19 en el Perú, siendo una estrategia populista para poder dar réditos políticos al gobierno, manteniendo su principal postulado: en que cada individuo es libre de hacer con su salud lo que le plazca, y si decide infectarse, es bajo su responsabilidad. Son medidas descontextualizadas a la realidad peruana, jerarquía de poderes, competencias institucionales y sobre todo salvaguardar el bien común.

               El Covid-19 es un virus que no distingue si eres rico o pobre, negro o blanco, costeño o serrano, peruano o venezolano. Solo las enfermedades atacan de manera horizontal y equitativa a todas las personas sin importar su condición social, política, económica o de status. Si, el ser humano es un ser social por naturaleza, desde la época de la iluminación y la revolución francesa en 1789, lo sabemos, la cuarentena está atentando contra el rol social de la interacción, pero la razón tiene que primar en base a la información y el conocimiento de nuestra sociedad. Hay varios sectores, por no decir todos, a nivel nacional que están paralizados, nuestra realidad como Perú no es la que quisiéramos, sin advertir el estado de nuestro sistema de salud, pero tenemos que actuar como comunidad, en base a la reciprocidad y a la solidaridad, valores ajenos al capitalismo y al sistema consumista que impera actualmente, pero nos estamos jugando la vida.

               Esto llevara a una reconfiguración de todo lo establecido o equilibrado que conocíamos, siendo la globalización la proveedora de este statu quo. Mario Bunge definía en cuatro campos el cambio de una sociedad atrasada a una en desarrollo: cultura, política, economía y biología. Es sin lugar a dudas el inicio de una década de rompimiento de paradigmas en el conocimiento, manifestando nuestra fe y sobre todo nuestros esfuerzos en la prevención. Varios han querido darle el nombre de castigo divino o un golpe de la naturaleza, para poder entender lo que la razón no puede darnos como sociedad para las mentes mecánicas y dogmáticas, pero no es así.

               Algunos que podemos manifestar nuestra opinión a través de palabras, se le negó en darle palestra al Covid-19, para colaborar en no caer en la histeria generalizada en el mundo entero, provocando que las muertes sucedan no por el virus sino a consecuencia de la desesperación. Bueno ahora los esfuerzos tienen que ser unificados, sino, ¿Qué sería la vida sin salud?

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¿Pena de Muerte para los Violadores? Obvio, Sacerdotes También.


¿Pena de Muerte para los Violadores? Obvio, Sacerdotes También.

La pertenencia de la vida es individual, propia de cada ser humano, alejada ferozmente de la idea que la vida le pertenece a una deidad divina, que debemos estar agradecidos por despertar cada día a un ente, bueno no daremos la otra mejilla aquí. La vida es un derecho ciudadano en pleno siglo XXI, por la evolución de la humanidad y el conocimiento de la sociedad, en base a luchas, protestas y reivindicaciones colectivas, significando una ciudadanía critica de la realidad y no un rebaño de ovejas que siguen a un pastor.

La “pena de muerte” es un debate contemporáneo, histórico, populista y que está en la opinión pública, actualmente presente por los casos de violación a menores de edad en nuestro país. Centrando la reflexión en los 5140 casos a menores víctimas de violación sexual en el 2019, y solo en enero del 2020 se registraron por los Centros de Emergencia Mujer (CEM) 464 casos de violación sexual a menores de edad, como el caso de la niña Camila de 4 años que fue ultrajada y asesinada en el distrito de Independencia en Lima Metropolitana. 

La pena de muerte lleva el nombre de todas y todos los violadores en el Perú, diciendo la ciudadanía a viva voz que no es suficiente el encierro, no es suficiente 35 años de privación de la libertad, el dolor de perder un ser querido y un familiar, no tendrá compensación justa en un Estado democrático ni en la vida que tienen que caminar.

Entonces responde el presidente Martín Vizcarra: “estamos evaluando la pena de muerte”, haciendo una referencia a los casos de violación contra menores de edad, asesinatos, entre otros, personificando la acostumbrada indignación popular, y es aquí donde podemos ver que no solo es subirse a la ola, en momento de crisis, sino saber cuándo parar, para establecer el orden y hacer pedagogía pública, resguardando el derechos de todas y todos los peruanos. Patinaste otra vez y sin congreso aún.

Porque es cierto que se tiene una generalización del rompimiento del Estado de derecho, transgrediendo las leyes por personas que no encuentran lugar en la sociedad, viendo el crimen y la violación como la cotidianidad de un oficio, haciéndose acreedores a los peores castigos, manifestados y realizados por la ciudadanía. Claro ejemplo son las rondas campesinas en Cajamarca y Puno, donde a los abigeos los queman vivos en los postes de alumbrado público, se les hace caminar desnudos a plena luz del día por todo el pueblo, se les azota en las plazas de las villas, y todo como muestra de rechazo a las actitudes transgresoras de las normas comunales y de convivencia entre iguales. Ósea la pena de muerte inconstitucionalmente es inviable, y para los demócratas y protectores del derecho humanos, como el derecho a la vida, es innegociable, pero en la informalidad y la ausencia del Estado peruano se practica la pena de muerte como sanción popular.

El otro extremo es la anarquía, que no puede apoderarse de nuestro sentido de comunidad, responsabilidad ciudadana, respeto a las normas y sobre todo a la vida. Pero en el supuesto que nos salgamos del Pacto de San José, realizando las reformas pertinentes a nuestra constitución política y sistema de justicia, ¿funcionaria para reducir la violencia y las violaciones a mujeres, niños, niñas y adolescentes?  Sobre todo si tenemos los jueces y fiscales que determinarían la pena de muerte en relación a la magnitud del crimen (los famosos hermanitos), ¿confiamos en nuestro sistema de justicia?, con una justicia equitativa, sin considerar estratos socioeconómicos para aplicar la pena. ¿Mejoraría el actuar de la Policía Nacional del Perú (PNP)?, estando actualmente desmotivada, encontrando organizaciones corruptas que delinquen dentro de la institución, sin respaldo institucional ni de cuadros honestos e íntegros en su centro de trabajo, lograrían mejorar sus intervenciones para atacar la problemática, que de paso es integral y compleja. Son muchos los cabos sueltos que deja una medida extrema e improvisada.

En relación a la pena de muerte hay instituciones supranacionales que han debatido, regulado y polemizado sobre el tema, como la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). Alegando en líneas generales su visión por erradicar esta pena de los sistemas de justicia de cada país adscrito, estableciendo algunos parámetros: en caso de guerra comunicada al inicio y al cierre, si es válida la pena de muerte; no a menores de edad, personas mayores de 70 años, tampoco a madres gestantes ni por delitos políticos; nadie puede ser arrebatado de su vida arbitrariamente, sin un debido proceso, teniendo el derecho de pedir clemencia, amnistía o conmutación; y no se restablecerá la pena de muerte a los países que la han abolido. Todo esto manifestado en la Convención Americana sobre Derechos humanos 08 septiembre de 1983 – CIDH.

Por citar un caso de mal uso de la pena de muerte manifestado por la CIDH. El Caso Raxcacó Reyes vs. Guatemala. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 15 de septiembre de 2005, párr.56: por ser el actor directo de un secuestro a una menor de edad, comprobándose en un juzgado el plagio como autores directos, fue condenado a pena de muerte.

Ahora la Organización de las Naciones Unidas (ONU) tiene una visión diferente, proponiendo su erradicación gradualmente, con restricción, pero con uso legal de la pena. Priorizando la naturaleza de la acusación, evitando tener una pena automática, fría y mecánica, sino enfocarse en la gravedad intrínseca del crimen perpetrado. Quiere decir, una pena de muerte legal, pero con razones de justicia. Concluyendo, que se debe evitar el “fenómeno del corredor de la muerte”, siendo el tiempo que se demoraban en darle viabilidad a la pena. Cabe mencionar que la Defensoría del Pueblo en el Perú, no cataloga a la muerte como pena, porque no es una reinserción a la sociedad, sino es la muerte del individuo, lo cual degenera nuestros valores democráticos y de respeto a los derechos humanos.

Manifestando mi opinión para concluir que no hay derecho para poder quitar la vida, y si es el motivo actual la violación a menores de edad, es una problemática más grande que una pena de muerte. Y si hay cosas que analizar aún, no veamos solo a los estratos más pobres y barrios urbano marginales de las ciudades y ciudades intermedias, sino giremos también la cabeza y miremos todos los casos de pedofilia que durante décadas los sacerdotes, diáconos, obispos y cardenales han perpetrado la intimidad de nuestros hijos, hijas, sobrinas, hermanas, hermanos y ciudadanos en general, haciendo uso su poder clerical, la confianza familiar y en nombre de una deidad, solo es necesario que revises periodismo de investigación, algunas películas como Spotligh (En Primera Plana – Latinoamérica), o puedas viajar a la sierra profunda y converses con los ancianos para que te expliquen que no solo hay violadores de asfalto sino también de habito y sotana los domingos.



lunes, 9 de marzo de 2020

Toro y Gallo: “Tengo el mismo Derecho de Vivir con Dignidad”


Toro y Gallo: “Tengo el mismo Derecho de Vivir con Dignidad


El 18 de septiembre del 2018 más de 5 mil ciudadanos y ciudadanas interponen una demanda de inconstitucionalidad a la Ley 30407 “Ley de Protección y Bienestar Animal”, excluyendo la corrida de toros, pelea de toros, pelea de gallos y demás espectáculos declarados de carácter cultural. A lo cual el Tribunal Constitucional, máxima institución que se encarga de interpretar la constitución del 1993 para salvaguardar los derechos de todas y todos los peruanos, denegó la demanda con 4 votos en contra (José Luis Sardón, Augusto Ferrero, Carlos Ramos y Manuel Miranda Canales.

¿Es una manifestación cultural valida en nuestra sociedad peruana la pelea de gallos y la corrida de toros? (la pelea de toros no acaba con la muerte de ningún animal, ni se manifiesta ninguna acción de crueldad contra el animal), teniendo como base que somos pluriculturales de norte a sur, a lo largo y ancho del territorio nacional, creando pequeños regionalismos – chauvinistas discriminadores, sectarios y divisionistas en nuestro Perú. Surgiendo hasta debates conceptuales, ¿Qué es cultura? ¿La cultura de la mayoría debería tener límites sobre la vida de otras especies, que son defendidas por las minorías? ¿La violencia puede estar catalogada como cultura? ¿La cultura de las corridas de toros y peleas de gallos educa a nuestras generaciones o son las causas de los grandes problemas de inseguridad, enfermedades mentales y una sociedad violenta, transgresora de las normas? Interrogantes que apertura el debate y con la sentencia del TC dejan sentado un antecedente.

Rechazo cualquier acto cultural o no, que involucre el espectáculo con la muerte, violencia y crueldad de un ser vivo, no hay justificación social, económica, costumbrista ni mucho menos educativa para conservar estas manifestaciones que revelan el lado irracional del ser humano a favor de la violencia. Incapacitándonos para tener empatía, compasión ni justicia hacia otro ser vivo. Mostrando a continuación algunos argumentos trogloditas y de poder mediático que tienen como objetivo generar conflicto en la opinión pública, sobre lo que tendríamos que determinar cómo innegociables.

Rosa María Placidos es una periodista y abogada que tiene atinados análisis políticos y sociales en la realidad peruana, pero en este caso lamentablemente recae su postulado sobre la “equivalencia entre el animal y el torero en una plaza, bajo una disputa equitativa digna de apreciar, a diferencia de la muerte que puede tener en un camal”, hay una diferencia entre comer carne y disfrutar el espectáculo violento de la muerte de un animal. La periodista recalca que “las condiciones de sobrevivencia del toro aumentan, motivo por el cual el espectáculo es justo”, se nota la incoherencia de la defender los derechos humanos para otras causas, sin saber que este título no solo se refiere a la especie sino a todos los seres vivos. Alegando ella: “voy vez al año, para ver la verdad, con un animal de 500 kilos contra un hombre, y que un grupo minoritario, como son los animalistas, no pueden prohibirle el derecho de poder tener este espectáculo”, es la excusa encubrirse detrás del derecho de la libertad para poder permitir una cultura de violencia.

El novel Mario Vargas Llosa dice: “la corrida de toros es igual de antigua que la cultura peruana y que poco ciudadanos son enemigos de la corrida de toros, comparando el espectáculo de la corrida de toros con ir al teatro o el ballet”, calificando de fanáticos a los animalistas y los más de 5 mil ciudadanos que presentaron la demanda ante el TC, pidiendo el novel la celebración del fallo a nivel nacional, donde Mario intenta llamar a resguardar la democracia y la libertad. Recayendo en una incongruencia, profesando en cada presentación de libro que va su ideología liberal, sabiendo que la razón es el postulado primordial de esta, se contrapone a una práctica porque no es cultura, replicadora de violencia, morbo y crueldad, que las corrientes modernas las desacreditan.

Tampoco hay que llegar al extremo de profesar mensajes de odio ni mucho menos manifestar deseos de querer eliminar a las personas que encuentren sentido, vitalidad y placer de las corridas de toros y peleas de gallos, sino porque luchamos, si seguimos replicando violencia, contraponiendo ideas basadas en conflicto, en confrontar, hay que establecer los límites claro está, ellos son la vida y la naturaleza, y empezar un proceso de desaprendizaje social, para empezar a valorar la sostenibilidad y la cohabitación de los ecosistemas de manera horizontal entre las diferentes especies incluyéndonos.

Para terminar Marianella Ledesma (Presidenta del Tribunal Constitucional) hace una analogía importante de resaltar, manifestando que antes se sentía al toro como una cosa, pero ahora es un animal que siente, respira y tiene el mismo derecho de vivir en el planeta como la especie humana. Siendo la analogía, que los patrones machistas siguen considerando a la mujer como un objeto doméstico, familiar y sexual, que la modernidad y la democracia nos ha permitido romper estos dogmas retrógrados y cavernícolas en pleno siglo XXI, hay infinidad de temas atrapados o encubiertos por tradiciones y por el statu quo que tenemos que empezar a combatir.