domingo, 19 de abril de 2020

Tres Puntos en el Perú y una Reforma o Revolución a su Sistema


Tres Puntos en el Perú y una Reforma o Revolución a su Sistema

En el Perú el encierro puede causar estrés y aburrimiento sino distribuyes el tiempo en actividades diversas, creativas y comunicativas, ya que estamos en un estado de emergencia sanitaria y hay que llevarlo de la mejor manera estos días que nos quedan. La escritura puede ser un medio para ejercer la ciudadanía quedándote en casa, acompañado del habito de la lectura.

Y es así que leyendo algunos artículos y análisis en diarios como: El País, La Republica, El Comercio, The New York Times y por supuesto el diario El Pueblo, buscando claramente el COVID-19 en el mundo, enfocando impactos, acciones, medidas, consecuencias y aceptando errores. Tenemos que englobar las ideas fuerzas que son comunes en los diferentes medios de comunicación y debates realizados, con el objetivo de no perdernos en lo que estamos tratando de encontrar, una lógica a los fenómenos que se están desencadenando, la muerte de dogmas y los paradigmas que se están gestando. Estableciendo el análisis en tres puntos:

En el primero, debemos decir las cosas como están sucediendo, estamos en crisis mundial, poniendo en riesgo a la humanidad como especie, sistema de comercialización capitalista, civilización, y demás estructuras de poder que estaban establecidas en este mundo contemporáneo en el cual cohabitamos con el espacio y la naturaleza, agregando al mercado también. Las preguntas abundan, ¿Qué significa esta crisis mundial? ¿Qué es la crisis? ¿Cómo me afecta como individuo? ¿Quiénes serán los más perjudicados? ¿Volveremos a ser las y los mismos después? Este periodo de tiempo que estamos atravesando no es de vacaciones, sino estamos resguardando la salud y la vida, porque esta crisis está matando a nuestros adultos mayores y en mayor % a los hombres. No es el fin del mundo, ni es el motivo para volverte católico o convertirte a una religión, tampoco hay desabastecimiento de recursos de pan llevar en los centros de abastos, pero evítalos porque son replicadores de contagio, mejor ir a la tienda del barrio o a los mercados itinerantes. Si sigues comprando el papel higiénico por paquetones y no dejas para los demás, te vas a infectar por tu poco sentido de racionar los recursos, ya que la pandemia es un fenómeno que afecta al colectivo y la muerte es para los individuos. Perjudicados, serán los que menos tienen, a ojo cerrado, ¿Quién nos garantiza que las camas de la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) se estén tomando sin ningún tipo de discriminación? Es una especulación, lo reconozco, pero habrá que preguntarles a las personas que están muriendo en sus casas porque no los hospitalizaron. Al ser soltero, sin arraigo y sin carga familiar es sencillo volver a mi familia nuclear-extendida, reduciendo gastos, pero las personas de las comunidades indígenas y campesinas que tienen una cadena de valor afectada, en la mayoría de los casos dependiente de la economía informal, con postas de salud a 2 horas de camino a lomo de bestia y 3 horas por sus propios pies, y sin pruebas rápidas o moléculas del COVID-19, ojala con algún medico cerunista, teniendo la radio como único medio de comunicación para poder impartir la plataforma “Aprendo en Casa” por el Ministerio de Educación (MINEDU). No debemos dar gracias de las buenas condiciones que estamos pasando en este estado de aislamiento obligatorio (cuarentena) sino como ponemos el hombro para que llegue a la población desigual de nuestro país.

Como segundo punto. Al escenario expuesto líneas arriba y según lo que coinciden los diferentes medios de comunicación – análisis. Se encamina las acciones realizadas, la planificación estratégica y la disciplina de los valores ciudadanos en cada territorio, coincidiendo en este segundo punto en la respuesta que han tenido los gobiernos frente a la crisis. Cada uno de las y los líderes mundiales ha tenido su proceso de aceptación de la pandemia, evaluando su gestión en su propio contexto nacional, proceso histórico y la afectación de su región. Dando algunos ejemplos: En China, donde germino el COVID-19, hicieron un barrido en la aplicación de las pruebas moleculares y rápidas, para geo-referenciar a los grupos poblacionales que estaban infectados de los que no, pudiendo emprender el tratamiento para que se rehabiliten y la cuarentena social obligatoria (medida más efectiva a nivel mundial).  Hoy en día China empieza a reactivar lentamente sus motores económicos, ayudando a otros países en afrontar la crisis; en Estados Unidos, no quiere tomar el estado de aislamiento obligatorio, es el país más afectado por la crisis. Los medios de comunicación lo tomaron como una histeria social globalizante y como una pequeña gripe; Brasil y México, son los dos países latinos que subestimaron la crisis y lo siguen haciendo, recayendo la firmeza de su decisión en el populismo de sus liderazgos. López Obrador ha pedido 10 mil respiradores artificiales a EEUU, ¿Qué le contestara?, Bolsonaro, propone el debate sobre economía y salud, poniendo en una disyuntiva a su país, usando la palabra flexibilización como la favorita del presidente neoliberal; en Finlandia, me sorprendió, tenían una política de preparación para futuras guerras informáticas, cambios climáticos y pandemias, esta política pública fue planificada desde el siglo XX en plena guerra fría, teniendo suministros suficientes para abastecer a toda su población en la lucha contra el COVID-19; en el Perú, hemos tenido respuestas rápidas en relación a los primeros casos de infectados, en líneas generales encabezamos en la región como uno de los países con mejor respuesta. Pero hay cosas que mejorar, como por ejemplo: el Comando COVID-19 excluyo a los científicos sociales, obligando a recaer en errores de medidas sociales, como el aislamiento por género, pueden salir los hombres (lunes, miércoles y viernes) y mujeres (martes, jueves y sábado) un desastre a la hora de ir a los mercados, sin poder observar los roles matriarcales de poder que tienen las mujeres dentro de los hogares peruanos en todo el territorio nacional. También la cohesión con los gobierno locales en el nivel distrital, provincial y regional, no estaban preparados para una crisis sanitaria, porque los municipios son pequeños feudos, que en muchos casos difieren de la problemática internacional. Conocemos la crisis, se están tomando las medidas de acuerdo con lo que se tenga a la mano el gobierno, pero lo fundamental es que esta situación ha revelado  una situación de vulnerabilidad, que ya la conocía la academia, pero la ciudadanía lo está interiorizando.

Tercer punto. Los puntos antecedidos han revelado la problemática social de varios sistemas administrativos y gubernamentales en los diferentes Estados, con mayor énfasis en el Perú, diremos que no se ha descubierto la pólvora, es claro, porque la academia ya lo ha estudiado y aplicado políticas públicas durante la historia para reducir las brechas de desigualdad, pero la ciudadanía indiferente está sintiendo la ausencia del Estado, una variable importante para el cambio, interiorizando la problemática a su propia realidad, sintiendo la desigualdad entre lo público y lo privado, como pasan la cuarenta los que tienen más y los que tienen menos para comer. Como por ejemplo manifestar por parte del presidente Vizcarra sobre la reforma al sistema de salud, haciendo una referencia a la descoordinación y la creación de islas dentro del propio Estado en: EsSalud, MINSA, Ejercito-Fuerza Aérea-Marina y clínicas privadas, el ciudadano lo siente; en el MINEDU se reclama la infraestructura, la capacitación en informática a las y los docentes, y la adecuación a mejores respuesta en época de crisis sanitaria; la administración fondos de pensiones (AFP) conjuntamente con la Oficina de Normalización Provisional (ONP), se abre la posibilidad aplicar una reforma integral; la oportunidad de erradicar la informalidad y contribuir a la formalización de la economía. En conclusión se vuelve a un antiguo debate entre reforma o revolución del sistema, manifestados aquí, de acuerdo a problemática nacional.

 La reflexión gira en relación a las reformas y revoluciones que puedan darse en el Perú, pero sobre todo que se han intentado desde la conformación de la república. Importante pregunta se hace Eliane Brum (columnista del Diario El País) que menciona ¿Cuál es el mundo que queremos? Todas las dificultades mostradas constantemente en los noticieros que vemos diariamente, se gestan muchas oportunidades de cambio. Los teóricos mencionan que el capitalismo y el comunismo han agotado sus propuestas para el nuevo mundo que está naciendo, muchos grupos de poder se están reuniendo para prender los motores de la economía, la bolsa de valores y el mercado, los ecologistas ven la economía verde como una revolución estructural al sistema dominante, la energía renovable y las practicas eco-sostenibles el futuro cuando acabe la pandemia. Reformas y revoluciones se están poniendo en la mesa.

José Carlos Mariátegui fue un hombre de revoluciones, y así lo plasmo en sus obras, ¿si las condiciones están dadas hoy en día? No se sabe. Aníbal Quijano, mencionaba que América Latina es la región de las pequeñas revoluciones. Como diría el Amauta, necesitamos un frente de amplia base, sin calco ni copia, y de la mano con la población más desigual del Perú. ¿Es el momento de cambio para nuestro Perú? Yo creo que sí.



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