domingo, 2 de mayo de 2021

El Gobierno que Queremos el 28 de Julio

 

Los gobiernos permanecen en el Estado por una temporalidad de tiempo, con particularidades propias del grupo político que asume el poder bajo un proceso democrático de elecciones generales, estando legitimados para gobernar, encargándose de ver las obras públicas, contratos, presupuestos, imposición de funcionarios de confianza y decisiones políticas en el territorio bajo elites que operan en red de forma intima, colusiva y muchas veces corrupta que empiezan desde la presidencia.

Proyectando grandes intereses económicos con el Estado y las relaciones con políticos y funcionarios del gobierno, por ejemplo: El Perú ha sido uno de los países Latinoamericanos más afectados por la corrupción, donde Odebrecht hizo sus proyectos más grandes durante varios gobiernos.

El gobierno representa al grupo organizado que tiene el poder democráticamente, repartidos en diferentes territorios sub-nacionales y provinciales, canalizando esfuerzos para lograr un desarrollo sostenible, encargados de planificar el territorio y generar cohesión en la sociedad, exigiendo una concepción más amplia a la gobernanza, que incluya a los sectores privado y cívico como coadministradores de la agenda pública.

               El gobierno es la configuración de un conjunto de herramientas que desde el enfoque sistémico e integral están dirigidas a gestionar lo público en base a un cuerpo de principios y valores inscritos en el bienestar de la gente, la responsabilidad y el desarrollo sostenible, fundamentándose en la transparencia, la rendición de cuentas, la participación ciudadana, las tecnologías, el acceso a la información pública, calidad en los servicios públicos, innovación y colaboración. Con miras a generar institucionalidad pública para la gobernanza democrática, colocando en el centro a la ciudadanía, a quien se le asigna un rol protagónico.

               El gobierno tiene el papel de limitar a las personas lo que no deben hacer, debiendo contribuir en la reforma social desde una posición ideológica que la lleve a la acción, apoyando con diversas instituciones al sistema capitalista, amparándose siempre en la armonía y la cooperación entre las clases, contribuyendo a la racionalización de la explotación, el imperialismo nacional e internacional y la desigualdad social.

               Tenemos que recordar los últimos acontecimientos que han pasado en los últimos gobiernos, para poder interiorizarlos dentro de nuestros argumentos y conocimiento de la historia reciente de la república que va a cumplir doscientos años. Recordar a Merino, recordar el golpe de Estado parlamentario, un congreso fujimorista obstruccionista que solo querían ver arder el país, las coimas por la vacunación de funcionarios, entre otros factores que debemos de fotografiar, escribir y recodar, sintiendo cuales son los caminos que debemos de promover dentro de la ciudadanía.

               Poner una agenda pública articulada desde la ciudadanía y vinculante para los tomadores de decisión, es una responsabilidad para esta segunda vuelta electoral.  






jueves, 22 de abril de 2021

La Informalidad en el Espacio Público de la Ciudad ¿Sentencio Nuestra Lucha contra la COVID-19?

 

En las ciudades de América Latina se han acrecentado desigualdades sociales, teniendo su núcleo duro en la economía de cada país y en las jerarquías políticas. En las ciudades se ha favorecido el modelo horizontal, siendo en las áreas urbano-marginales donde se produce el aumento de carencias en infraestructura, las fallas en los servicios, el deterioro y abandono de los espacios públicos.

            En los “Centros Comerciales” son nuevos lugares considerados modernos, seguros, limpios y tranquilos, en contraste con el espacio público viejo, sucio, feo, contaminado y peligroso, donde los ciudadanos pasan de ser visitantes a consumidores. Intensificando la desigualdad que caracteriza a toda América Latina, propiciando las condiciones de informalidad, como un mecanismo de desfogue a la normalidad laboral que se agrupa a la formalidad.

            El arquitecto catalán Manuel de Sola-Morales manifestó que "el peligro máximo de nuestras ciudades no es la dispersión o congestión, sino la segregación", definida como la "consolidación de paquetes de funciones que tienden a cerrarse a sí mismos, creando espacios para ricos y pobres, zonas de oficina y zonas de vivienda", sectorizando, discriminando, provocando un constante conflicto social-urbano que lapida la democracia y la gobernabilidad de una ciudad.

            Así tenemos que: "En muchos casos, los residentes de un conjunto habitacional de diversos estratos socioeconómicos cierran sus calles y su área verde colectiva y exigen exclusividad de uso, con lo cual se limitan las posibilidades de promover acciones en las que se mezcle y maximice su uso", en la mayoría de estos casos los ciudadanos ocupan cargos de muy alta jerarquía política y económica, lo cual genera inequidad en la distribución de los espacios públicos, legitimado por un abuso de poder aplicado al sistema de justicia.

            Manuel Castells reflexiona sobre los nuevos conflictos contemporáneos urbanos: "Somos cada día más consciente de nuestra individualidad, pero al mismo tiempo creamos nuestras propias redes de relación que nos permitan seguir conectados y compartir intereses aunque estemos aislados socialmente". La reciprocidad como humanidad será perenne en el tiempo, pero las manifestaciones colectivas se están retrayendo y el liderazgo individual está progresando, parte de un fenómeno social citadino desigual que está pasando.

            ¿Qué pasó en Latinoamérica?, es que a consecuencia del fuerte proceso de urbanización en el continente por la industrialización de sustitución de importaciones, provocado por países como: Argentina, Brasil, Chile y México, se incorpora una gran cantidad de población al territorio urbano, demandando vivienda y servicios. Sentando un antecedente migratorio del campo a la ciudad, con una demanda soterrada de espacios públicos. Donde la demanda insatisfecha desfogará en la informalidad, abarcando diferentes ramas productivas, como: el transporte, el uso del espacio público, comercio, construcción, trabajo en el hogar, manufactura, etc.

            En la actualidad la mitad de la población mundial vive en ciudades; según las previsiones del programa Hábitat de la ONU, en el 2050 la tasa de urbanización en el mundo llegara a 65%. Las ciudades son territorios con gran riqueza y diversidad, el modo de vida urbano influye sobre la forma en que establecemos vínculos con nuestros semejantes y con el territorio.

            En los procesos históricos que ha vivido nuestra civilización se han formado y puesto en práctica diversos modelos de desarrollo (el feudalista, capitalista, socialista, libre mercado, la globalización, entre otros), estableciendo niveles de concentración de renta y de poder que generan pobreza y exclusión, contribuyendo a la depredación del ambiente, aceleran los procesos migratorios y de urbanización, la segregación social, espacial y la privatización del espacio público, avisando las desigualdades en los países en vías de desarrollo, recreando el modelo extractivo de recursos naturales.

            En esta primera parte se asoma la informalidad como pilar causal de la desigualdad en toda la región Latinoamericana, tomando como referencia el libro de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) “Desigualdad e Informalidad: Un Análisis de Cinco Experiencias Latinoamericanas” publicado en el 2015, siendo los editores Verónica Amarante y Rodrigo Arim.

            El comportamiento de la informalidad obedece a coyunturas como la pandemia del COVID-19 y sus particularidades: el autoempleo para sobrevivir, grupos etarios jóvenes sin acceso a oportunidades de encontrar un empleo formal y seguro,  cada grupo necesita un tipo de política específica, a menor grado de instrucción educativa se tienden a ser más informales. La informalidad es ajena a los derechos laborales y las reivindicaciones de seguridad social, asociándolo a la pobreza, precariedad y al crecimiento urbano. Es por ello que diferentes países en la región Latinoamericana han desarrollado algunos mecanismos de palear la informalidad.

            La igualdad de medios en la mejor distribución del ingreso es un buen comienzo para poder emparejar la cancha, estableciendo una línea de base en relación a las necesidades y demandas de la población, siendo ambas diferentes en su conformación. Entendiendo la igualdad, como mayor capacidades en las personas, en pleno ejercicio de la ciudadanía, en dignidad y reconocimiento reciproco de los actores.

            La informalidad, entendida como el trabajo no registrado. Y en América Latina alrededor del 55% de los asalariados no cuenta con cobertura de la seguridad social (CEPAL 2013). Ver el vínculo entre la desigualdad salarias y la informalidad ha merecido escasa atención.

            El proceso seria que los países con altos niveles de desigualdad, los beneficios de la informalidad son menores para los individuos más pobres, que no logran apropiarse de su productividad en el marco de los mercados laborales imperfectos. Tienen que existir incentivos. Y no restricciones al crédito.

            El Brasil, la economía más grande de la región, Chile la economía con más elevado PBI per cápita y reducción de la informalidad y el Ecuador es una clara tendencia descendente, es parte del panorama de lucha contra la informalidad, teniendo su mayor apogeo en el boom de las materias primas.

            En Argentina, la reducción del desempleo haría caer la informalidad laboral. Se parte de está proposición para poder determinar las iniciativas en el país,  teniendo en cuenta que la reducción de la participación en la informalidad de personas con primaria completa, contrastando con los cupos con las personas que tienen secundaria completa, visibilizando en un primer momento el problema en la estructura educativa del empleo agregado para competir en mercado laboral formal y seguro. Creciendo la reducción de la informalidad creció en paralelo con el nivel educativo de los asalariados. Empezando a sectorizar la informalidad por cada rama de actividad productiva.

            La informalidad laboral es un fenómeno multicausal, complejo y que exhibe una gran heterogeneidad interna. Siendo determinante el entorno económico, propiciando incrementos de productividad y rentabilidad de las empresas pequeñas generando condiciones para que estas se formalicen y comiencen a tributar impuestos. Empezando con la inspección laboral, asociada a la infracción de la normatividad, podrían estimular la regularización de la relación laboral por parte de los empleadores. Donde la fiscalización tiene que incorporar a la tecnología, con diseños más eficaces y eficientes para realizar las tareas. Incrementando por último el número de inspectores.

            En Brasil, por factores internos y externos, económicos, se expandió la mano de obra en general, empezando a caer el desempleo. Pero la proporción de los trabajadores no registrados es más alta en los grupos de edades extremas, es decir, trabajadores de 16 a 24 años y mayores de 45 años. Representando el 55.4% de los trabajadores informales en el 2012. Más del 50% no tienen primaria completa y tan solo el 5.4% tiene formación superior o terciaria. También el 75% de los trabajadores informales está en las zonas urbanas. Entonces la educación técnico-productiva cobra fuerza en la educación básica regular, para poder dotar a un buen sector de la población, que necesita a acceder a un mercado laboral formal.

            Se debe destacar el cambio de participación del Estado, tanto en su rol de supervisión y elaboración de leyes que regulan el mercado de trabajo como en lo que respecta a la generación de incentivos económicos que favorezcan la creación de empleos formales. Planificando y estableciendo metas de inspección laboral: promoción de empleos formales, inspecciones de las condiciones laborales, la fiscalización y los operativos inopinados, como una estrategia integral de combatir la informalidad en diferentes acciones coercitivas, promoción e involucramiento de población vulnerable.

            En cambio Chile, el país con una mayor inserción al mercado, conforme se incrementa el nivel educativo de las personas, con un sistema de pensiones tipo contributivo, de carácter obligatorio para todos los asalariados con financiamiento basado en la capitalización individual en la AFP. En el 2013 la seguridad social en Chile se ubica casi 20 puntos porcentuales por encima del promedio Latinoamericano, apreciando las mayores diferencias respecto a los niveles de formalidad según la categoría ocupacional, como por ejemplo el servicio doméstico. Siendo los trabajadores de las ramas de explotación de la minería, canteras, la electricidad, el agua y servicios sanitarios poseen altos niveles de formalidad (el 6.2% y el 7.9% no cotizan al sistema de pensiones, respectivamente), en las ramas de agricultura, silvicultura, caza, pesca y comercio la prevalencia de la informalidad es mayor al 40%.

            Se hicieron principales modificaciones en el 2008 tenían el propósito: el tránsito de los trabajadores a la formalidad, específicamente a los jóvenes; aumentar la participación en el sistema de pensiones, la información y la educación sobre sus beneficios; promover la equidad de género y la competencia entre las AFP. Para los trabajadores independientes se han enfocado en cotizar las pensiones, seguridad laboral y salud. Para que los jóvenes obtengan su licencia de enseñanza media (educación secundaria) antes de los 21 años; que pertenezcan a un grupo familiar del 40% más pobre de la población.

            En nuestra ciudad de Arequipa, con sus virtudes, aciertos, olas migratorias, racismo, orgullo, reformas y conservadurismo, también se imprime la informalidad, gestando la hipótesis científica por parte del Alcalde provincial de Arequipa en una entrevista con Enrique Zabala  “la informalidad ha sido un factor decisivo para no controlar la pandemia de la COVID-19”. Esa presunción cobra rigor, no solo por las actividades productivas no reguladas y muy presentes en el Centro Histórico de la ciudad, sino por el comportamiento cotidiano en cada uno y una de las ciudadanas, no respeta la distancia social, no utiliza protector facial en el transporte público y expone a las y los abuelos, asistiendo a reuniones de festejo.

            Es que ya teníamos problemas antes de la pandemia. Como la inseguridad ciudadana, 7 de 10 mujeres han sido víctimas de algún acoso sexual en el transporte público, las más recurrentes tocamientos indebidos 65%, 20% piropos y acosos verbales, 11% miradas incomodas, según el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) en el 2020. 

            Apelando a la terquedad del sur, seguimos repensando la informalidad, el mejor uso del espacio público y la incorporación de la movilidad urbana sostenible, en charlas que se tuvieron con Don José Lombardi y Jean Pierre en el proyecto “FUTURANDO AREQUIPA AL 2040” se consiguieron valiosos aportes, como: el derecho a la movilidad segura y de calidad; los factores de la informalidad obedecen a una demanda insatisfecha; la política social no agrupa negocios familiares en el fortalecimiento de capacidades, se tiene que rechazar las políticas asistenciales, eliminando capacidades productivas de la población, todo programa social tiene que tener una segunda etapa, tomando como ejemplo los comedores populares se tienen que generar en restaurantes populares, entre otras propuestas. Valiosos aportes de Pepe Lombardi.

            El enfoque que no debemos perder es “El Derecho a la Ciudad”, considerando a la ciudad como el espacio donde los ciudadanos y ciudadanas pueden ejercer libremente sus derechos, donde se puede disfrutar de las ventajas de la vida urbana: libertad, cohesión social, amparo de los derechos individuales, expresión pública, la construcción de identidades colectivas, democracia participativa, respetando y tolerando a las diversas culturas urbanas.




lunes, 19 de abril de 2021

El Papel de la Democracia en la Segunda Vuelta

 

La democracia funciona como un instrumento de dominación en beneficio de las minorías, aquellas que no encuentran representación como las comunidades campesinas, los grupos afroperuanos, comunidades indígenas, colectivos LGTBIQ, entre otros. Este sistema de representación ha logrado llevar procesos de elección de autoridades públicas en diferentes niveles de gobiernos a través del voto libre y consciente, dejando las armas o procesos autoritarios que violan los derechos humanos. Hemos aprendido a convivir con las reglas que han ganado institucionalidad en la sociedad, respetando ideas, llegando a consensos y cediendo posición argumentativa por un interés común.

               Podríamos decir que la democracia ha primado su poder sobre ideologías y posiciones políticas radicales, pero también está tiene matices, por ejemplo, quisiéramos que el Perú deje de optar por un modelo representativo, apostando por uno de participación directa, para que la ciudadanía cumpla un rol fiscalizador, promotor de temas de interés público y generar un equilibrio real de poderes del Estado.

               Lo democrático tiene que ver con la soberanía del pueblo y lo liberal con la limitación del poder del Estado. Por ejemplo en la democratización latinoamericana, hallaremos un primer momento en la lucha anti-oligárquica y los regímenes nacional-populares de la primera etapa; un segundo momento en las transiciones a la democracia, que suceden a las dictaduras militares; y un tercer momento en el giro a la izquierda que transcurre tras el fracaso de las transiciones e intenta un camino democrático alternativo a las mismas.

               La democracia es el respeto básico de las personas y los derechos políticos de los ciudadanos, incluidas las libertades de asociación, reunión y expresión, mediante el imperio de la ley protegida por los tribunales. También es la separación de poderes entre el ejecutivo, legislativo y judicial recibiendo la delegación del poder por la ciudadanía. Se establecen las condiciones de convivencia en armonía entre ciudadanos y ciudadanas.

Actualmente la democracia se ha renovado con el proceso electoral del 11 de abril del 2021, los resultados pueden o no simpatizar con los diferentes sentimientos que tenemos en todo el territorio nacional, pero es un resultado que representa la polarización por alternativas políticas. Tenemos el punto de vista occidentalizado costero del sur del Perú, manifestando zozobra y oscurantismo para el próximo quinquenio de gobierno, sea la señora K o Castillo quien ocupe el sillón de Pizarro, pero no solo debemos de interpretar los resultados como una fórmula matemática o pragmática de cálculo político, sino las características de la población que ha votado por estas dos alternativas.

               En comparación de muchos académicos sociólogos y politólogos, hay que ver matices en cada territorio del Perú, sea urbano o rural, pobre o rico, nivel socioeconómico, grupo etario, y diferentes indicadores que involucran un análisis profundo, para no ver los resultados de una elección popular, sino esclarecer los sentimientos de las personas con respecto a nuestro sistema político, nadie puede negar la crisis del sistema de representación, pero tampoco no podemos cerrarnos en dogmas o reposteos de medios de comunicación en las redes sociales que mal informan y no contribuyen al debate nacional basado en propuesta que nos ayuden a superar, no solo la crisis de salubridad actualmente, sino de visión de Perú al 2050.

               La ciudadanía tiene la oportunidad de implantar temas públicos como agenda para el próximo quinquenio, por ejemplo, la calidad de la educación universitaria, las desigualdades entre los diferentes estratos socioeconómicos, plan de ordenamiento territorial, derechos humanos, diversificación productiva, descentralización, reforma de la policía, el sistema de pensiones y la reforma política, tenemos coincidencia como masa crítica ciudadana, ambos candidatos no deberían tener el famoso cheque en blanco, no deberían tener el camino libre para hacer lo que les plazca, tienen que respetar el Estado de derecho y las conquistas del pueblo ya ganadas. 

               La democracia siendo la condición básica para que todas las personas tengan igualdad de derechos y oportunidades, este proceso es a través de la adquisición de derechos políticos y económicos, mayor acceso a la educación y libertad de expresión. Tenemos que seguir luchando por ello.

               Entonces la democracia debe ser entendida como un régimen político y una forma de gobierno, con una cultura que se adhiere a la arquitectura institucional del Estado, fortaleciendo por consecuencia su gobernabilidad. Es aquella que problematiza las relaciones con el conflicto, populismo y ciudadanía organizada bajo un sistema y luchas por el poder, estableciendo la mediación de las relaciones entre la sociedad y el Estado, agrupados en diferentes intereses y grupos sociales, intentando encontrar un consenso y unidad.

               Ni la señora K ni Pedro Castillo, la ciudadanía tiene que plasmar su agenda pública.




sábado, 17 de abril de 2021

La Biocracia como Modelo Humano

 

La biocracia es el poder político fundado en el cuidado y protección de la vida- y se describe su relación con el derecho fundamental a un nuevo orden mundial, lo cual me parece necesario poder ampliar el debate, para poder garantizar el futuro de la especie humano, dejando las practicas sectarias de pensar el mundo bajo derechos que competan a individuos o colectivos desarticulado.

Los Estados, deben estar obligados en asegurar la dignidad humana, de respetar, proteger y garantizar plenamente la satisfacción de todos los derechos y las libertades fundamentales de todas las personas, por el hecho mismo de ser personas humanas. La pandemia nos tiene que dejar enseñanzas, como por ejemplo ver que durante los últimos cien años se ha invertido demasiado tiempo y recursos en lo que nos destruye como humanidad, carrera armamentista, guerras religiosas y no tener un modelo de desarrollo basado en la libertad de la persona y fomentar las capacidades humanas.

La biocracia plantea la defensa de la vida desde el sistema económico con justicia material y sentido democrático, con alma, con sentido y rostro humano. Comenzando a fomentar la alteridad y la solidaridad, tienen que ser los ejes de una política centrada en la protección y el cuidado de la persona humana. Un gran inicio de este postulado sería que se declare la producción de vacunas esenciales para la vida, garantizándolo como un bien público no mercantilizable, donde no esté presente la diferencia entre ricos y pobres por el acceso a este bien.

La lucha contra la pobreza no da espera. Es imperativo que toda persona humana cuente con un ingreso y tengo un trabajo decente, que los niños tengan educación y alimentos, que las personas tengan acceso a derechos básicos (agua, electricidad, conectividad a internet, etc.). Trabajar por un mundo mejor, si somos capaces de ser mejores personas, más humanos, más sensibles con los que sufren, menos indiferentes ante el dolor y la tragedia de nuestros hermanos, más empáticos, más amigos, movidos por el amor y la compasión antes que por el lucro y la vanidad.

El poder político debe estar fundado en el cuidado y protección de la vida, en el camino de la primacía de la legalidad sobre la arbitrariedad. Donde el Estado se hace responsable de asumir la satisfacción de los derechos sociales, económicos y culturales, pasando de la igualdad formal a la justicia material, poniendo énfasis en los más vulnerables de la sociedad.

La pandemia ha provocado un cambio de época en materia de realización efectiva´ de DDHH, impone pasar de la enunciación positiva a su satisfacción plenamente efectiva, en la esfera vital de cada persona, en pro de la realización de su potencial humana. Ir del dicho al hecho.

Hemos pasado la primera guerra biológica mundial, habrá costado mucho a la familia humana y aún es el principio de acontecimiento que se vienen para la humanidad. Es por ello que hay que poner la economía al servicio de la humanidad, luchar contra el cambio climático y darle plena efectividad a todos los DDHH de todas las personas.




martes, 13 de abril de 2021

Los Conflictos Sociales seguirán después del 11 de Abril

 En el Perú el impulso a la democracia es débil, en el 2019 por intermedio del Barómetro el 7.7% de peruanos tiene “mucho interés” en la política y el 29.2% tiene “interés” en la política, a comparación de otros países Latinoamericanos estamos por debajo del promedio. A continuación se analizara el sistema político y administrativo del Estado Peruano, tomando como ejemplo el abordaje de un conflicto social en el distrito de Challhuahuacho, siendo un punto de análisis para la gobernabilidad y el proceso electoral en curso.

               El Estado debe garantizar instituciones fuertes y que gocen de la confianza de la ciudadanía, dejando la idea de creer en el individuo y apostar por los procesos institucionales. Pero en el Perú hay una volatilidad de la política, siempre fluctuante e imprescindible en la historia republicana, obedeciendo a una explicación de esta la volatilidad residual al desempeño de las instituciones políticas y a los procesos de toma de decisiones. Han estado manchados por la corrupción, caudillismo y golpes de Estado.

               La teoría política y la experiencia histórica sugieren que el desarrollo de una sociedad fuerte y autónoma es fundamental para sostener un gobierno democrático efectivo y representativo, entonces hay que entender que lo que se demanda en el territorio son recursos, distribución de los beneficios, lucha frontal contra contaminación ambiental en sus diversas concepciones culturalmente determinadas por el desarrollo, una idea clara sobre el futuro deseable y el buen vivir, bajo el derecho a las poblaciones a decidir sobre su destino.

               Para poder evidenciar y enriquecer la teoría vamos a ejemplificarlo en el contexto del Estado Peruano de como interviene en sus procesos de dialogo, mediación, consenso, articulación de actores y estrategias para generar desarrollo.

               El declarar prioridad nacional el desarrollo económico y social de un distrito, como el de Challhuahucho en el Decreto Supremo 005-2016-PCM, es importante en el nivel declarativo, utilizando el documento para impulsar una visión concertada y promover la participación de la ciudadanía para poder plantearse una planificación a corto, mediano y largo plazo. Importante, pero insuficiente.

               El problema surge en la construcción y realización de lo declarado en el papel, para poder generar valor público en la población reduciendo los niveles de conflictividad a medida que se eleva la calidad de los servicios públicos. Justamente en la proposición antecedida se coluden temas como la administración pública, burocracia ineficiente para conseguir las metas reduciendo los canales de confianza en la institucionalidad, liderazgos débiles locales e inexistente cuerpo profesional del Estado, estando en la condición de volatilidad por la voluntad política del gobierno. Entonces, los problemas sociales no se solucionen por declaraciones legales y normativas en el Diario el Peruano, sino por múltiples procesos de desarrollo que confluyen en una idea en común. Estando en plena campaña electoral este 2021 debería estar presente para los candidatos y candidatas.

               El documento indica que “el distrito es una zona muy importante para el desarrollo del país y sede de culturas ancestrales, con un crecimiento demográfico, teniendo una reconfiguración del territorio ocasionado por las migraciones”, donde se plantearon 3 equipos de trabajo:

a)      Infraestructura social y productiva.

b)      Minería y medio ambiente.

c)      Desarrollo agropecuario y responsabilidad social.

               Con el fin de contribuir a la solución de la problemática local se forman las mesas de trabajo, pudiendo tener las mejores intenciones, pero no evidencian los antecedentes de luchas sociales ni configuración de la administración pública en el territorio.

               Teniendo como evidencia el “Estudio de Gobiernos Locales 2016, por la Autoridad Nacional del Servicio Civil – SERVIR” teniendo conclusiones muy interesantes para las reformas de las y los trabajadores que laboran en el sector público, pudiendo citar tres en este momento para caracterizar que lo declarativo no puede resolver aquello que no está construido en el contexto:

a)      Ausencia de un sistema eficiente de planeamiento y problemas de articulación con el sistema de presupuesto público (PESEM, PEI, POI, Programas Presupuestales, PN).

b)      Limitada evaluación de resultados e impactos, así como seguimiento y monitoreo de los insumos, procesos, productos y resultados de proyectos y actividades (CEPLAN, SGP, SCord).

c)      Débil articulación intergubernamental e intersectorial.

               Entonces no se tiene un servicio civil profesional sostenible en el Estado, sino que se modifica cada cinco o cuatro años en los diferentes niveles de gobierno en cada elección (local, provincial, regional y nacional). No hay forma de ponerse por encima de las crisis políticas y generar estabilidad política a los gobiernos a través de los equipos de trabajo, si es que no va acompañado con la estabilidad laboral para que se dé la continuidad en los procesos en la gestión pública. Segundo tema que tiene que estar en la agenda pública para las y los aspirantes a la presidencia de la República.

               Se debe hacer los grandes cambios, reformas o revoluciones a partir del factor humano, no solo declarativo, como por ejemplo para pasar de un Estado extractivo a instituciones inclusivas y democráticas. Se debe tener al factor humano como primer recurso, para que pueda generar conocimiento, creando modelos conceptuales y acciones que generen impacto.

               Para que no se saque decretos supremos por distritos que necesitan generar desarrollo social y económico, ni mucho menos que sean utilizados como apelativos o condicionantes para resolver conflictos medio ambientales, se debe tener un centro de investigación histórico, agrupando las realidades y contextos de cada región, para poder tener información sobre que terreno se está caminando.

               Los conflictos mineros no pueden ser resueltos, sino tan solo transformados, ya que las necesidades y aspiraciones son diferentes en las sociedades locales. Los conflictos exigen ser transformados cualitativamente, es decir, desplazados hacia otros escenarios políticos y sociales, con la finalidad de modificar las condiciones que generen o permiten gestionarlos para aplicarlos de manera durable. Adoptando el código de responsabilidad social con las siguientes características:

a)      Respetar al individuo, sus costumbres y cultura.

b)      Integrar los objetivos de la compañía con los locales, regionales y nacionales.

c)      Reconocer a las comunidades locales como a la población en general y a sus autoridades, como interlocutores válidos, para mantener un proceso permanente de comunicación y consulta.

d)      Comprometerse con el desarrollo económico y social sostenible de las comunidades (Código de Responsabilidad Social de CMA)

               Hoy es necesario promover el dialogo como una herramienta para la participación, generar confianza y lograr consensos en torno al uso responsable de los recursos naturales y a la generación de condiciones que aseguren el desarrollo humano y sostenible.

               Sin olvidar la educación como un movilizar social en todos los estratos socioeconómicos, así nos podremos ahorrar periodos autoritarios, como el régimen de Alberto Fujimori, donde característica fundamental de su apogeo fue y sigue siendo la precaria y baja calidad educativa en 1990. Pensemos en la inclusión para la población que vive en la zona rural y amazónica, la tasa de analfabetismo es un causa crucial del modelo replicador de corrupción y desconfianza en las instituciones.


 

Bibliografía.

·        Moron, Eduardo y Sanborn, Cynthia. Los Desafios del Policymaking en el Perú: Actores, Instituciones y Reglas de Juego. Universidad del Pacifico.2020.

·        Echave, Diez, Huber, Revesz, Lanata y Tanaka. Minería y Conflicto Social. IEP, CIPCA, CIES, Centro Bartolome de las Casas. 2009

·        Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo – PNUD. Dialogo y Gobernanza de los Recursos Naturales en el Perú. Lima. 2016.

·        Carrion, Julio; Zarate Patricia; Boidi, Fernanda; Zechmeister, Elizabeth. Cultura Política de la Democracia en el Perú y en las Américas, 2018/19: Tomándole el Pulso a la Democracia. Mayo-2020.

Nos Quitan la Vida en la Carretera

 En la noche bajan y suben las luces de manera circular por el cerro rodeado de asfalto, no se puede saber si van rápido o despacio a una distancia que solo se ven chasquidos, en caso de que no aparezca la neblina. Se supone que son vehículos pequeños, medianos y grandes que ocupan la vía, donde se trasladan familias, trabajadores, empresarios, docentes, y diferentes personas que tienen una motivación para trasladarse, es algo cotidiano que se ha interiorizado en la sociedad. Solo empezando a cobrar algún tipo de análisis cuando hay una modificación al proceso mecánico y aún mayor si afecta negativamente en el ritmo de vida de las personas.

               La carretera panamericana sur se ha convertido en un estacionamiento de camiones de carga pesada, bloqueando la fluidez de los vehículos menores o vehículos de transporte interprovincial. Los dos carriles quedan insuficientes para el parque automotor fuera de la ciudad de Arequipa, por la explosión demográfica de los nodos de Majes, Islay y Camaná, que crece y crece, el sueño de la autopista que apareció como una utopía hace 10 años, cobra mucha fuerza hoy en día, pero se sigue bajo la misma política de actuar por urgencia y no por prevención de un problema social que pone en riesgo un servicio público como el transporte.

               Hoy, se ha incrementado el tiempo de viaje que se pasa en la carretera, una explicación puede ser el transporte de carga pesada que proviene del corredor minero de las regiones de Apurimac, Cusco, Puno y Arequipa, afectando la movilidad urbana interprovincial e interdepartamental, atomizando los espacios públicos dentro y fuera de la ciudad. Por otro lado está la ineficiente regulación del transporte informal, pequeñas y medianas unidades de transporte ocupan la vía, entonces la infraestructura vehicular está colapsada, vamos camino a incrementar los tiempos de viaje como se tiene en Lima y sus avenidas tan congestionadas. Cayendo de maduro los accidentes de tránsito, por querer llegar rápido sabiendo que no hay espacio para hacerlo.

               Las colas, siempre las colas, recordando a un gobierno aprista en 1985 cuando se ven los automóviles en filas durante horas. En Arequipa se tienen diferentes vías de acceso a la ciudad, la carretera por Cerro Verde, la variante de Uchumayo, Arequipa-La Joya, pero el camino está en hacer vías que no ingresen a la ciudad para poder trasladarse a otra región. Justamente estas vías de acceso han propagado las invasiones sin ningún ordenamiento territorial ni planificación. Pensemos que los problemas son transversales e interdisciplinarios, no solo por el transporte sino también en la política.

               Se sigue en la cola, siempre en la cola, como diría el Gran Combo "caminar sin verlas huellas, correr sin saber a dónde llegar" es el tiempo muerto en la carretera, tiempo que deberíamos estar leyendo o analizando el voto para el 11 de abril.

               No mecanicemos procesos porque pasaremos de viajes de Arequipa a Islay que demoran 1 hora con 45 minutos a 3 horas y 10 minutos, con la inercia que debemos de desterrar y no sabemos que está instalada cómodamente en cada persona.




lunes, 8 de marzo de 2021

La Camanchaca Eterna de Martín Vizcarra

 

                Martín Vizcarra nació en Moquegua hace más de cinco décadas. Se hizo gobernador regional de su departamento por el movimiento “Integración Regional por Ti”, acompañado de su hombre de confianza Ivan Manchego, se tuvo los logros importantes, como que siete niños de diez de segundo grado de secundaria comprendieran lo que leen, estando por encima del promedio latinoamericano y nacional. Fueron peldaños para construir la famosa muralla Moqueguana que gobernaría el país con Karen Roca, William Flores y Oscar Vásquez. Vizcarra se parece a Fujimori, porque se interesaba en ver en campo el avance de las obras, meticuloso y obsesivo, con entrevistas y cámaras. Empezamos.

               La tranquilidad a las doce del día era una sensación que percibían muchos hogares, en plena pandemia, a partir del 16 de marzo del 2020, donde comenzó la cuarentena en el Perú, sonaba a programa de radio “al medio día con Vizcarra”, parecía broma en aquel presente, pero ahora parece un guion muy bien escenificado. ¿Qué capitalizo Martín Vizcarra? ¿Por qué empezó a quererlo la gente? ¿Por qué los casos de corrupción se vieron más rápido en la opinión pública? Muchas preguntas, pero pocas respuestas.

               El ejercicio de la descripción nos puede ayudar a desmenuzar la realidad de un hecho social o descifrar los intereses más oscuros de un actor, revelando los objetivos principales y primogénitos del político, pero sobre todo de un traidor, sobre todo si ha corrompido los valores que construyo en campaña y defraudado a sus colaboradores de confianza que lo acompañaron en el gobierno, sobre todo si humillo a médicos, serenos, personal de parques y jardines, intensivistas, policías, bomberos, adultos mayores, utilizando la investidura del cargo de presidente de la república para beneficio propio, vacunándose en la clandestinidad, callando por frascos de inmunidad para su compañera y hermano mayor, dando la espalda a aquellas personas que le dieron su apoyo en las diferentes crisis políticas que tuvo que pasar su gobierno, ya no te creemos Martín.

               “Un error fatal que no volverá a suceder”, son aquellas frases que salen a relucir por parte de la ciudadanía, motivadas por la rabia y la desesperación de conseguir un balón de oxígeno, estar a la espera de una vacuna, una cama hospitalaria o que un familiar pueda entrar a la unidad de cuidados intensivos. La participación ciudadana en la agenda pública tiene estas frases debido a la emotividad del electorado a la hora de manifestar su voto en las urnas, de la misma manera en la percepción de aprobación o desaprobación del gobierno de turno, está volatilidad en la confianza que ofrece a sus autoridades electas tienen mucho romanticismo, coyuntura, circo y poco argumento. De esto se valió el ciudadano Vizcarra para tomar las decisiones más importantes en las diferentes coyunturas políticas, sin mencionar a sus supersticiones claro está, notándose chispazos fujimoristas en su actuar, moviéndose al copas de las encuestas, populismo puro y duro en la marea de la incertidumbre.

               El ciudadano Vizcarra siempre polémico, pero recurrentemente se le preguntaba sobre su plan para la gobernabilidad del país, la reducción de brechas, como se llegaría al bicentenario o cual es el norte del barco del gobierno, no había ancla fija, podía encallar en cualquier agua turbia o mansa, según le convenga.

               Vamos a diagnosticar la decepción más grande del bicentenario, ayudando a la población a pasar el trago amargo de la traición, sintiendo la ciudadanía la puñalada, no en el pecho, sino por la espalda, la ciudadanía en su mayoría se identificaba no con una persona, líder, político o mucho menos con el ciudadano Martín Vizcarra, así lo denominaremos ahora, sino por el significante que había capitalizado desde el ascenso al poder, la manera como encaro a una mayoría fujimorista con 73 escaños en el congreso, con una postura obstruccionista con el único objetivo de ver arder el país, empuño la bandera de la lucha contra la corrupción creando la Comisión de Alto Nivel para la Reforma Política conocida como la comisión Tuesta, planteando los pilares para refundar la política, dándole niveles de popularidad y aceptación jamás antes visto en un funcionario público. Esa película que vendió a la población término siendo aburrida, falsa y sobre todo decepcionante al final. 

               Sello su popularidad con el cierre del Congreso de la República, claro, este hecho según la historia ha significado un redito político, obteniendo la confianza ciudadana en todo su esplendor, poco a poco se van sintiendo los calambres de inmortalidad en esta vida terrenal. Pero Vizcarra no fue la excepción, siempre cuando el avión logra despegar la turbulencia del emborrachamiento del poder hace que se desplome lo que demoro mucho en levantar el vuelo. Y aún sigue cayendo Martín.

               Cuando lo vacaron el 09 de noviembre del 2020, la ciudadanía salió a las calles, sobre todo los jóvenes del bicentenario, pero no marcharon por Martín, que quede claro, sino por la crisis de representatividad que ya se tenía desde que fue elegido PPK en el 2016, ocasionada por el fujimorismo y partidos políticos que veían intereses propios, mientras el pueblo moría en hospitales a causa de la COVID-19. Vizcarra nos había dotado de una desconfianza total en las instituciones, en lo que dicen, en lo que hacen, en lo que escuchamos, en los chismes, donde lo único que nos puede dar la verdad son las investigaciones, empezar a leer ciencia y construir argumentos cohesionados con la realidad en la que vivimos.

               La indignación nos lleva a sugerir un castigo para el máximo funcionario público de la República del Perú, debería renunciar a su candidatura al congreso por Somos Perú, y no volver a laborar en el sector público para que pueda limpiar su nombre, hasta que las investigaciones puedan concluir.

               En la saga de Star Wars: Episodio III, “La Venganza de los Sith” no podría describirlo de la mejor manera en una conversación de Obi Wan a Anaki para hacer alusión a la decepción que significo Martín Vizcarra: “Tú eras el elegido, debías destruir a los sit no unir a su fuerza, ibas a darle equilibrio a la fuerza no a dejarla en la oscuridad” “Eres mi hermano Anakin, yo te quería”. La decepción Vizcarra.

               El ciudadano defraudo, se convirtió en aquello que juro destruir. Ahora estaremos vigilante del pillo Martín, como lo hacemos con Keiko, para que puedan pagar por los casos de corrupción y el daño que le han hecho al país, tesoro público, salud mental de las personas, lucha contra pandemia de la COVID-19 y la crisis política.

               Lo bueno es que empoderaste a muchos jóvenes a no creer en lo que las personas puedan decir, sino antes verificarlo, formar un argumento propio, con ciencia y en base a líneas claras de grandes pilares como derechos humanos, desarrollo sostenibles, participación ciudadana, democracia, gobernabilidad, política, ética y filosofía.

               La camanchaca es conocida en Moquegua como el único momento del año en que la ciudad se nubla. Al parecer será el estado político por un largo tiempo del ciudadano Martín Vizcarra. El Perú no estuvo primero para Martín Vizcarra.