La biocracia es el
poder político fundado en el cuidado y protección de la vida- y se describe su relación
con el derecho fundamental a un nuevo orden mundial, lo cual me parece
necesario poder ampliar el debate, para poder garantizar el futuro de la
especie humano, dejando las practicas sectarias de pensar el mundo bajo
derechos que competan a individuos o colectivos desarticulado.
Los Estados, deben
estar obligados en asegurar la dignidad humana, de respetar, proteger y garantizar
plenamente la satisfacción de todos los derechos y las libertades fundamentales
de todas las personas, por el hecho mismo de ser personas humanas. La pandemia nos
tiene que dejar enseñanzas, como por ejemplo ver que durante los últimos cien
años se ha invertido demasiado tiempo y recursos en lo que nos destruye como
humanidad, carrera armamentista, guerras religiosas y no tener un modelo de
desarrollo basado en la libertad de la persona y fomentar las capacidades
humanas.
La biocracia
plantea la defensa de la vida desde el sistema económico con justicia material
y sentido democrático, con alma, con sentido y rostro humano. Comenzando a
fomentar la alteridad y la solidaridad, tienen que ser los ejes de una política
centrada en la protección y el cuidado de la persona humana. Un gran inicio de
este postulado sería que se declare la producción de vacunas esenciales para la
vida, garantizándolo como un bien público no mercantilizable, donde no esté
presente la diferencia entre ricos y pobres por el acceso a este bien.
La lucha contra la
pobreza no da espera. Es imperativo que toda persona humana cuente con un ingreso
y tengo un trabajo decente, que los niños tengan educación y alimentos, que las
personas tengan acceso a derechos básicos (agua, electricidad, conectividad a
internet, etc.). Trabajar por un mundo mejor, si somos capaces de ser mejores
personas, más humanos, más sensibles con los que sufren, menos indiferentes
ante el dolor y la tragedia de nuestros hermanos, más empáticos, más amigos,
movidos por el amor y la compasión antes que por el lucro y la vanidad.
El poder político
debe estar fundado en el cuidado y protección de la vida, en el camino de la
primacía de la legalidad sobre la arbitrariedad. Donde el Estado se hace
responsable de asumir la satisfacción de los derechos sociales, económicos y
culturales, pasando de la igualdad formal a la justicia material, poniendo
énfasis en los más vulnerables de la sociedad.
La pandemia ha
provocado un cambio de época en materia de realización efectiva´ de DDHH,
impone pasar de la enunciación positiva a su satisfacción plenamente efectiva,
en la esfera vital de cada persona, en pro de la realización de su potencial
humana. Ir del dicho al hecho.
Hemos pasado la primera
guerra biológica mundial, habrá costado mucho a la familia humana y aún es el
principio de acontecimiento que se vienen para la humanidad. Es por ello que
hay que poner la economía al servicio de la humanidad, luchar contra el cambio
climático y darle plena efectividad a todos los DDHH de todas las personas.

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