lunes, 19 de abril de 2021

El Papel de la Democracia en la Segunda Vuelta

 

La democracia funciona como un instrumento de dominación en beneficio de las minorías, aquellas que no encuentran representación como las comunidades campesinas, los grupos afroperuanos, comunidades indígenas, colectivos LGTBIQ, entre otros. Este sistema de representación ha logrado llevar procesos de elección de autoridades públicas en diferentes niveles de gobiernos a través del voto libre y consciente, dejando las armas o procesos autoritarios que violan los derechos humanos. Hemos aprendido a convivir con las reglas que han ganado institucionalidad en la sociedad, respetando ideas, llegando a consensos y cediendo posición argumentativa por un interés común.

               Podríamos decir que la democracia ha primado su poder sobre ideologías y posiciones políticas radicales, pero también está tiene matices, por ejemplo, quisiéramos que el Perú deje de optar por un modelo representativo, apostando por uno de participación directa, para que la ciudadanía cumpla un rol fiscalizador, promotor de temas de interés público y generar un equilibrio real de poderes del Estado.

               Lo democrático tiene que ver con la soberanía del pueblo y lo liberal con la limitación del poder del Estado. Por ejemplo en la democratización latinoamericana, hallaremos un primer momento en la lucha anti-oligárquica y los regímenes nacional-populares de la primera etapa; un segundo momento en las transiciones a la democracia, que suceden a las dictaduras militares; y un tercer momento en el giro a la izquierda que transcurre tras el fracaso de las transiciones e intenta un camino democrático alternativo a las mismas.

               La democracia es el respeto básico de las personas y los derechos políticos de los ciudadanos, incluidas las libertades de asociación, reunión y expresión, mediante el imperio de la ley protegida por los tribunales. También es la separación de poderes entre el ejecutivo, legislativo y judicial recibiendo la delegación del poder por la ciudadanía. Se establecen las condiciones de convivencia en armonía entre ciudadanos y ciudadanas.

Actualmente la democracia se ha renovado con el proceso electoral del 11 de abril del 2021, los resultados pueden o no simpatizar con los diferentes sentimientos que tenemos en todo el territorio nacional, pero es un resultado que representa la polarización por alternativas políticas. Tenemos el punto de vista occidentalizado costero del sur del Perú, manifestando zozobra y oscurantismo para el próximo quinquenio de gobierno, sea la señora K o Castillo quien ocupe el sillón de Pizarro, pero no solo debemos de interpretar los resultados como una fórmula matemática o pragmática de cálculo político, sino las características de la población que ha votado por estas dos alternativas.

               En comparación de muchos académicos sociólogos y politólogos, hay que ver matices en cada territorio del Perú, sea urbano o rural, pobre o rico, nivel socioeconómico, grupo etario, y diferentes indicadores que involucran un análisis profundo, para no ver los resultados de una elección popular, sino esclarecer los sentimientos de las personas con respecto a nuestro sistema político, nadie puede negar la crisis del sistema de representación, pero tampoco no podemos cerrarnos en dogmas o reposteos de medios de comunicación en las redes sociales que mal informan y no contribuyen al debate nacional basado en propuesta que nos ayuden a superar, no solo la crisis de salubridad actualmente, sino de visión de Perú al 2050.

               La ciudadanía tiene la oportunidad de implantar temas públicos como agenda para el próximo quinquenio, por ejemplo, la calidad de la educación universitaria, las desigualdades entre los diferentes estratos socioeconómicos, plan de ordenamiento territorial, derechos humanos, diversificación productiva, descentralización, reforma de la policía, el sistema de pensiones y la reforma política, tenemos coincidencia como masa crítica ciudadana, ambos candidatos no deberían tener el famoso cheque en blanco, no deberían tener el camino libre para hacer lo que les plazca, tienen que respetar el Estado de derecho y las conquistas del pueblo ya ganadas. 

               La democracia siendo la condición básica para que todas las personas tengan igualdad de derechos y oportunidades, este proceso es a través de la adquisición de derechos políticos y económicos, mayor acceso a la educación y libertad de expresión. Tenemos que seguir luchando por ello.

               Entonces la democracia debe ser entendida como un régimen político y una forma de gobierno, con una cultura que se adhiere a la arquitectura institucional del Estado, fortaleciendo por consecuencia su gobernabilidad. Es aquella que problematiza las relaciones con el conflicto, populismo y ciudadanía organizada bajo un sistema y luchas por el poder, estableciendo la mediación de las relaciones entre la sociedad y el Estado, agrupados en diferentes intereses y grupos sociales, intentando encontrar un consenso y unidad.

               Ni la señora K ni Pedro Castillo, la ciudadanía tiene que plasmar su agenda pública.




No hay comentarios:

Publicar un comentario