lunes, 8 de julio de 2024

La construcción de espacios públicos garantiza seguridad ciudadana.

 

La construcción de espacios públicos garantiza seguridad ciudadana.

Lucas Z. Granda

El espacio público tiene entre sus características el sentido de pertenencia, identidad y de confianza tanto personal como colectiva. La ciudadanía refleja que el espacio público le da alegría, cariño, orgullo, paz y tranquilidad. Pero hay un imaginario que el espacio público es peligroso, que a nadie le interesa y que ya no se usa.

Por un lado el espacio público es el espacio sometido a una regulación específica por parte de la administra pública, propietario o que posee la facultad de dominio del suelo, que garantiza su accesibilidad a todos y fija las condiciones de su utilización y de instalación de actividades. Teniendo como fin satisfacer las necesidades urbanas colectivas que transcienden los límites de los intereses individuales, en base a dominio público, uso social colectivo y diversidad de actividades. Convirtiéndose en un excelente termómetro para determinar los grados de integración social, los alcances de sentido de pertenencia, las capacidades de apropiación de los público y los niveles de democracia obtenidos en un barrio, una zona o una ciudad (RAMÍREZ KURI, 2015).

Los espacios públicos constituyen territorios sociales y culturales; por tanto, gestionar el espacio público se vuelve una prioridad en el esfuerzo por controlar la inseguridad. También hay una postura de ver el espacio público como enemigo y resguardarse en un espacio doméstico, dando como consecuencias el hacinamiento y convivencia forzada. Encontrando una contradicción entre el espacio público y privado, donde el primero es inseguro y hostil, y el segundo seguro y acogedor. Dependerá del rol fundamental que jugará el estado, para democratizar los espacios públicos, donde la ciudadanía se apropie de estos. “Ya que el espacio público es un elemento articulador de la ciudad y como estructurador para la movilidad urbano sostenible” (SEGOVIA & JORDÁN, 2005) .

Conceptualizando el espacio público es un territorio visible, accesible y con marcado carácter de centralidad, es decir, reconocido y reconocible, que en primer lugar se asignan un uso irrestricto y cotidiano al ciudadano. Es un espacio de construcción social donde los sujetos manifiestan sus prácticas, significados, lenguajes, etc.

Llegando a la terminología teórica que: “El espacio es un hecho social en el sentido que es un hecho histórico, en la medida en que lo reconocemos como un elemento de un conjunto y realiza así una doble función que le asegura, efectivamente, la condición de hecho histórico: de un lado, se define el conjunto; es a la vez productor y producto determinado; un revelador que permite ser descifrado por los mismos que revela; y al mismo tiempo, cuando adquiere un significado auténtico, atribuye un sentido a otras cosas. El espacio es un hecho social, un factor social y una instancia social” (Santos, 1990; 146).

Entonces la pérdida del espacio público significa la privatización de la vida cotidiana y social, que se tiene que construir y preservar el tejido social en la ciudad. Donde también se reflejan inequidades como la distribución entre hombres y mujeres. En la mayoría de los casos, los varones hacen uso más intenso del espacio público. Las mujeres perciben los espacios como menos seguros que los varones, tanto en el tiempo y en los usos. Es así donde se innovan programas de Parques Urbanos: profundizar el avance de las metodologías participativas, que incorporen a la comunidad en el diseño y en la gestión de los parques y fortalecer la vinculación con los proyectos, garantizando que la sociedad civil organizada se inmiscuya en la defensa de lo público (MUNICIPALIDAD PROVINCIAL DE AREQUIPA, 2019).

El ideal del espacio público en su diseño, uso y gestión participativa tienen una mayor diversidad: los espacios de mayor calidad acogen usuarios de diferentes sexos y edades, personas solas, en pareja o en grupos; que intercalan y desarrollan actividades diversas, dinámicas y pasivas: juegos y deportes, conversación, paseo y descanso. Promover un uso más intensivo, más diverso y más heterogéneo de los espacios públicos supone fortalecer el desarrollo de actividades de animación (artística, cultural y social).



El derecho a la ciudad combate la inseguridad.

 

El derecho a la ciudad combate la inseguridad.

Lucas Z. Granda.

Se debe estructurar estrategias de intervención en los espacios públicos en la provincia de Arequipa, para la recuperación de la seguridad pública y garantizar la protección de la ciudadanía fuera de su casa, considerando a la ciudad como el espacio donde los ciudadanos y ciudadanas pueden ejercer libremente sus derechos, para cual se debe coordinar interinstitucionalmente previniendo la inseguridad ciudadana en determinados sectores de la ciudad, para combatir el delito, y donde el desorden reine, le corresponda recuperarlo.

Citando a Borges, el menciona: “ La ciudad actual, es tridimensional: su faceta compacta recuerda la ciudad histórica, lo local, la ciudad del imaginario y del autogobierno; su faceta metropolitana recuerda en la periferia la herencia de la sociedad industrial, donde la ciudad pierde a veces su nombre y cuya deuda histórica se paga hoy con infraestructura, transporte y espacio público; la última, su faceta regional, indica el propósito de una ciudad de ciudades, articulada  por los medios de transporte y comunicación. En este contexto, las ciudades, y más específicamente las políticas urbanas, tienen actualmente otros restos: el de contrarrestar la exclusión social, impedir la hiperespecializaciòn territorial y evitar las desigualdades entre los lugares y las personas que la habitan”.

La ciudad tiene que reivindicarse políticamente y culturalmente, de modo que pueda responder eficientemente a las necesidades de expansión implique. Esta debe ser entendida como una institución en donde no sólo tiene lugar el goce efectivo de los derechos, revelando una responsabilidad compartida entre gobernantes y gobernados.

Para ello es necesario, además, contar con políticas públicas coherentes que trasciendan las esferas de lo público en todos los niveles, que impliquen cambios estructurales en la forma de gestionar el desarrollo urbano y local. Teniendo en cuenta el papel que deben jugar las ciudades en la garantía a todos sus habitantes, el goce colectivo de la riqueza, la cultura, los bienes y el conocimiento. Este es el reto principal, para que la ciudad deje de ser una noción política, se debe de adquirir una forma jurídica que integre en su interior obligaciones justiciables y exigibles.

Después el derecho a la ciudad es parte de la consolidación de la modernidad con la expansión de las nociones de progreso y de ciudadanía universal (Devalle, 2004). Esa formulación implica el reconocimiento de la existencia de un derecho al asentamiento. Esto es, insertarse dentro del conjunto de soportes materiales que permiten la vida social aglomerada en referencia a la reproducción de la población en las condiciones adecuadas de tiempo y lugar.

Entonces en la ciudad converge en distintos tipos de derecho: derecho a disponer y disfrutar de estos espacios; el derecho al tránsito y movilidad de los transeúntes, residentes, turistas, entre otros; el derecho al trabajo de la población de escasos recursos que utilizan dichos espacios para el comercio informal. Enfatizando la recuperación de espacios públicos antiguos, dándole su mantenimiento y aprovechamiento económico, social y cultural. Construyendo el ideal de la vida social colectiva e identidad, mejorando la calidad de vida, alejando la desconfianza y la inseguridad de la convivencia cotidiana.

Por eso el derecho a la ciudad, como un derecho humano emergente: ¿puede ser reconocido como un derecho fundamental dentro del sistema jurídico, con el objetivo de promover el fortalecimiento del Estado de derecho constitucional, democrático y de justicia social, inserta en un sistema político liberal e igualitario? Ante este cuestionamiento, entrar en estado de emergencia que piden los alcaldes de Arequipa es irracional, pragmático y no ataca el problema de fondo.

Seguiremos investigando y retratando la problemática de inseguridad ciudadana, con un enfoque territorial, con un enfoque de derecho a la ciudad de toda la ciudadanía.


Camaná- Ocoña y la irrigación de Pampa Colorada.

 

Camaná- Ocoña y la irrigación de Pampa Colorada.

Lucas Z. Granda

Mi tierra siempre me nutre de nostalgia, es una eterna melancolía no estar cerca de sus playas, tierras agrícolas y gente tan cálida en su trato, pero a cada llegada no encuentras cambios significativos en el desarrollo de la ciudad, no encuentras rutas de desarrollo estratégicas que se impulsen desde las municipalidades, obras de infraestructura que no solo se reduzcan a veredas y asfaltado en el cercado de la villa hermosa, autoridades que solo están para las primeras piedras y sonrisas falsas, un pensamiento a corto plazo de cuatro años en personajes políticos que ya piensan en donde irse a mudar, no hay una reconversión de las matriz agropecuaria, solo estamos como una provincia subsidiaria de servicios, sin inyectar ciencia y tecnología a nuestros procesos lógicos productivos de nuestros recursos naturales, menos con un enfoque de sostenibilidad. Considerando que muchos coterráneos podemos sumergirnos en la construcción de alternativas para la prosperidad de la Provincia de Camaná.

Por lo cual se propone una agenda pública con temáticas de desarrollo provincial, con un enfoque territorial e interdistrital para desempolvar proyectos de impacto hacia la ciudadanía, gestando rutas dentro del ámbito público para poder designar presupuesto y construir un valor público.

Comenzando con el “Proyecto de Irrigación Pampa Colorada” situado en el Distrito de Ocoña. Comienza su construcción en 1980, abarcando 10 223.36 Ha de tierras eriazas donde no existe agricultura, proyectando irrigar 5 302.5 Ha., teniendo como fuente de abastecimiento hídrico el Río Ocoña. Posibilitando la incorporación de mano de obra calificada y no calificada local, garantizando una asistencia técnica y crediticia, la cual debería marcar un hito de desarrollo para calendarizar la producción agrícola en base a nichos de mercados regionales y nacionales.

El proyecto también abarca las minicentrales hidroeléctricas de 2100 Kw para tener la posibilidad de ampliar 1900 Ha adicionales, donde el sistema de distribución de riego tendrá tres canales principales (A, B y C.). Teniendo como las células de cultivo 28% arroz, panllevar 68% y 4% frutales en 1980 como inicio, por lo cual se debe contextualizar los precios de mercado, las variables sociodemográficas y la interconexión de servicios públicos contemporáneamente. Pensando ya en la agricultura de precisión, con el regreso de sistemas hidráulicos en andenerías, sistema de compuertas computarizado, con abonos orgánicos y registros sanitarios por SENASA para impulsar la agroexportación. Ocoña y Camaná deben adaptarse a las nuevas tecnologías, sin perder el cuidado ecosistémico.

El Proyecto de Pampa Colorada se encuentra dormido más de 40 años sin ejecutarse, teniendo como objetivo principal ampliar la frontera agrícola, pero garantizando la mayor rentabilidad posible con un enfoque de sostenibilidad, teniendo una proyección de conformar una ciudad rural con asentamiento rural a 462 familias agrícolas, donde los terrenos tienen que ser lotizados y vendidos bajo subasta pública, 525 empleos eventuales, con 408 404 jornales/año en un periodo de 7 años y 3345 empleos permanentes con 778 447 jornales/año. Con un costo total de 57 millones de soles en 1980, según el expediente técnico de la Autoridad Nacional del Agua (ANA).

En el Distrito de Ocoña, donde está ubicado el proyecto de Pampa Colorada, cuando se elabora el expediente técnico tenía una superficie de 1520 km2, representando el 34.7% de la superficie de la Provincia de Camaná. Donde en 1981 se tiene una densidad demográfica de 2.44 habitantes por Km2, inferior a la provincial con 6.84 y Arequipa con 11.1. Pudiendo ganar tierras agrícolas solo con la apertura de canales de irrigación. El 28.8% de la población era urbana y el 71.5% de la población era rural. En pleno 2024 el conjunto entre lo urbano y lo rural se ha invertido, siendo parte de las mega tendencias del despoblamiento del campo y la migración constante a la ciudad por las zonas dispersas rurales.

En el Distrito de Ocoña al no conformarse Sociedades Agrícolas de Interés Social (SAIS), comunidades campesinas ni grupos campesinas, la conducción jurídica de los productores recae en la persona natural. Donde en 1980 el 41.4% de las tierras les pertenecía a sus propietarios, el 32% a feudatarios, 13.2% arrendatarios y el resto en otras modalidades. Donde la propiedad de la tierra era individual, necesaria la asociatividad para mejorar la producción, abaratar la compra de los insumos y mejorar el cronograma de cultivos.

Hace 40 años en el Distrito de Ocoña la producción de las unidades agropecuarias era de economía campesina de subsistencia, hoy puede convertirse en una irrigación con miras a la agroexportación de productos como arándanos, paltas y pitajayas; porque hoy no se necesita autoridades, se necesita estadistas con una mirada geopolítica inductiva, desde el primer nivel de articulación local que puede ser un caserío hasta la conjugación de ciudades intermedias.










Necesitamos un reinicio en el Perú.

 

Necesitamos un reinicio en el Perú.

Lucas Z. Granda.

Corremos tras los tanques de agua con nuestros baldes hasta las primeras horas de la madrugada, distribuimos nuestros baldes en la preparación de los alimentos y para la limpieza del baño, no hay aseo ni lavado de ropa. La incomodidad de poder trabajar es intensa debido a los olores desagradables que se siente en los ambientes al no tener agua con la cual se logre limpiar. Este corte no fue programado, las lluvias ocasionaron la activación de las quebradas “Mata Gente” y “Teleférico”, buenos nombres para la radiografía sintomática que tenemos como territorio, pero considerando que todos los años llueve, y la mayor intensidad de las lluvias son en febrero, y siempre se desborda una torrentera, siempre hay damnificados, siempre hay cortes no programados, siempre se les olvida o no quieren hacer nada más las funciones mecánicas que les pertenece a las instituciones estatales y privadas que conocen la problemática. Por eso no es un problema de activación o desactivación de quebradas, esa es la narrativa que justifica la inoperancia de un Estado que hace agua por todo lado, y ya no soporta mas desastres. Ya no soporta la inercia de todas y todos.

La situación anterior pasa en la ciudad de Arequipa, en otras partes del país se registran olas de calor mayor a los 33°C, las intoxicaciones en piscinas por la baja salubridad por parte de la administración, huaycos permanentes que penetran los asentamientos humanos rurales (en mayor medida) y urbanos, la inseguridad ciudadana deja sangre, dolor y balas en todos los departamentos del Perú. Solo para contabilizar las urgencias tangenciales que sufrimos como ciudadanía. Agregaría la crisis de confianza e institucional profunda, la cual no nos garantiza ninguna protección estatal, donde prevalezca el individuo como sobreviviente y no como parte de una comunidad ciudadana que se integra y no sé cohesiona con las autoridades.

¿Acaso hay capacidad de respuesta por Dina Boluarte?, acaso alguien cuerdo o loco se atrevería solo pensar en el susurro que Dina Boluarte tenga las estrategias para paliar, ojo, para paliar una problemática mencionada. No conciudadanos y conciudadanas, estamos solos. Otarola ni Baliarte vendrán a mejorar las cosas, siendo dignos representantes que este modelo organizativo entre ejecutivo, legislativo, judicial y niveles subnacionales a concluido una etapa de nuestra vida republicana como país. No podemos seguir viviendo de pan y circo de los medios de comunicación, no podemos no darnos cuenta como vivimos, como nos destrozan multidimensionalmente desde la problemática del transporte hasta los condicionamientos de la liberta de expresión. No podemos seguir caminando sin esperanza y cabizbajos, con el consuelo que todo cambiara algún día.

No tomemos la coyuntura de la escasez del servicio de agua para no ver los problemas de fondo. Julio Velarde el presidente del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP) manifestaba semanas atrás que la reforma política y cambios constitucionales se tienen que dar para dejar de reproducir todas las prácticas corruptas y antidemocráticas que se nos ha hecho costumbre, “roba, pero hace obras”, “trabaja con su 10%”; se esta articulando un consenso en el reinicio de la República del Perú. Volver a comenzar con una nueva carta magna, donde ya no tengamos más dinastías Fujimoris que mermen el desarrollo de los departamentos y no prioricen agendas elitistas.

¿Seguiremos recordando cada febrero de cada año con cortes de agua no programados, corriendo con nuestros baldes? ¿seguiremos con la inercia ciudadana en relación a los grandes debates de la agenda pública? ¿seguiremos diciendo “mientras no me afecte a mí, no me importa?




El oportunismo desde lo público.

 

El oportunismo desde lo público.

Lucas Z. Granda

 

               El esfuerzo que puedes dar en un proyecto educativo, para forjar nuevos paradigmas o reforzar corrientes teóricas que no necesariamente tiene un beneficio individual sino colectivo, aquello que vive en las comunidades campesinas, el aymi y la minka, explicado desde la reciprocidad entre la población y la solidaridad para afrontar crisis de todo tipo. Es aquel esfuerzo que involucras en un proyecto donde no hay tintes políticos, no hay aprovechamiento, no hay objetivos subalternos y no debería haber oportunismo.

               Como hoy, al acabar una reunión de funcionarios públicos, donde se pedían explicaciones por no haber alcanzado las metas propuestas del año pasado, ¿no recuerdo si eran explicaciones o solo querían conocer como estaban las diferentes áreas?, bueno, la improvisación y la poca preparación son buenos aliados para un fracaso seguro. Justamente aquella reunión con figuras ausentes, conflictos internos por el poder, niñerías en la investidura del puesto, trabajadores seguros de la confianza que le tienen en el cargo, solo son hechos que se suman a la ecuación de la incertidumbre. Presentándose el oportunismo en aquellas personas que viven y vivirán del trabajo de otros.

               Se hace más pesada la carga en los hombros de las personas que hacen su chamba, teniendo como obligación que poner a flote el barco, no por intereses económicos, de hecho no son los mejores incentivos en los gobiernos locales, sino dar la lucha, porque tienes responsabilidades que asumiste desde el principio, para mejorar los servicios públicos, reducir brechas, cumplimiento de metas o compromisos con las autoridades políticas. Pero hay una frase con la cual se culminó la reunión, ya cuando en los pasadizos había muchos murmullos, que puede perder la utopía de la sinergia organizacional por mejorar los valores de la institución, haciendo reflexionar al trabajador, pensando y dudando mucho, tomando en consideración la redacción de una carta de renuncia: “Lo que algunos tienen de ingenuos, otros lo tienen de pendejo”.

               En la interpretación de la frase, no hace alusión a la criolla peruana de infringir las normas o aprovechar el poder para influir en algunos beneficios individuales, sino converge en la idea que hay trabajadores que trabajan a toda máquina sin descanso y hay aquellos que venden las mercancías a terceros, sin consultar, y teniendo un beneficio propio. Es el oportunismo, el beneficio propio sobre el trabajo de otros.

               El oportunismo que se asoma y se apropia del trabajo de los demás, negando la participación de los demás, solo dejando participar a aquellas personas que saben que lo harán mal, prácticas de reírse cuando se interviene, son motivaciones de inseguridad, mantener una confabulación con un agente de poder o que goza de cierta popularidad en un espacio de desarrollo profesional no es garante de los conocimiento e ideas que puedes aportar, si puede darte un plato de comida a futuro, pero no te da el derecho de apropiarte de un espacio construido con fines académicos, profesionales, colectivos, mucho menos si se tiene una idea política a futuro.

               Así se camuflan las y los que buscan hacerse un nombre, cuando en la universidad no pudieron destacar por sus investigaciones, intervenciones, militancia política y mucho menos por la rigurosidad por el conocimiento. Ahora lo quieren hacer a costa de otros. Oportunismo.


 


Una mirada a “Napoleón: los imperios se construyen con sangre”

 

Una mirada a “Napoleón: los imperios se construyen con sangre”

Lucas Z. Granda.

La gran impresión que me deja la película es sobre la estrategia de guerra que utiliza Napoleón Bonaparte para persuadir al enemigo creyendo que ya están vencidos antes de comenzar los enfrentamientos, haciendo que entren en un estado total de confianza ante la posibilidad de éxito, adormeciendo sus fuerzas y cometiendo muchos errores ingenuos en la guerra. Siendo un punto neurálgico para que su legitimidad con las fuerzas armadas y las fuerzas políticas se rindan ante él, convirtiéndose en el mejor estratega emperador que tuvo Francia, según la óptica cinematográfica, siendo el mejor cuadro en un espacio-tiempo-histórico, teniendo el deseo de conquistar todo Europa y Asia. El cual se desvanecería con el pasar de los años.

La pelota que me queda dando vote en la reflexión de la película es la construcción del poder que tenía Napoleón, sus motivaciones a seguir buscando enemigos en las fronteras, configurar compromisos de paz falsas para perseguir intereses ideales de grandeza al quebrantarlos, ¿porque quería conservar tanto el poder? ¿Creería que después del poder todo es ilusión?, como piensa la política contemporánea, sintiendo el espejismo que no te garantiza nada en caso no tengas el poder absoluto, donde sientes la marginación total de la sociedad en su mas cruda expresión, donde las prostitutas y la monarquía están en las mismas condiciones, luchando por sobrevivir; porque el poder termina convirtiendo a la humanidad en lo que en realidad es, donde las escalas de grises en la pulcritud de las apariencias desaparece, solo queda lo blanco y lo negro que somos en verdad. Por eso tener el poder te garantiza los aplausos o que te lancen tomates. Eso lo tenia claro Napoleón.

Por eso el personaje principal nunca piensa en redistribuir el poder, como se lo proponen al ser el tercer cónsul que administraría Francia, porque averiguo la popularidad que tenia en las fuerzas armadas, en la cual no necesitaba la aprobación popular absoluta, porque el poder la definía quien tenia la pólvora, los cañones, el comercio y los navíos; lo cual era el ejército, tenia que ser un líder autoritario para mantener el poder en el país, donde no obedecería a ningún tipo de control, dejando todo al libre albedrío de Napoleón. 

Napoleón no quería el poder para ser un ladrón de gallinas como impera en la clase política peruana en pleno 2024, ni llenarse los bolsillos con dinero que hacia gordos y lentos a los gobernantes que lo antecedieron, el buscaba trascender como el mejor estratega militar que consiguió y conservo el poder para abatir a todos sus rivales dentro y fuera de los campos de batalla para Francia. Sus 61 victorias durante toda su vida lo demuestran.

Por último, su gran amor, Josefina. Su amor por ella fue inconmensurable, dejando campañas de guerras enteras por solo evidenciar las infidelidades de su querida Josefina, pero sin cruzarse por su cabeza romper el vínculo que los unía, porque no era un amor de propiedad, era un amor para trascender en el tiempo, tratar de conseguir la inmortalidad de la historia.

Sus ultimas palabras fueron: Francia, Ejercito y Josefina. Una cinta que refleja que el poder tiene transversalidad en la vida pública de cualquier persona.  




Macro Sur sin geopolítica.

 

Macro Sur sin geopolítica.

Lucas Z. Granda.

El sábado 20 de enero Dina Boluarte dejo de burlarse de Ayacucho, dejo de pisotear a los muertos, recibió lo que era inevitable, lo que merecía, recibió la indignación de todo el sur representada en una valiente señora, la cual se echó a la espalda las cincuenta victimas muertas en masacres ocasionadas por las fuerzas del orden en diferentes departamentos con conocimiento del ejecutivo. Y no es casualidad que la beligerancia del sur le haga frente a un gobierno dictatorial, re centralista, ineficiente y depredador de la poca institucionalidad que se tenía. Justo fue en la inauguración de una obra de infraestructura vial donde sucedieron los hechos, donde la señora estaba acompañada del gobernador de ayacuchano Wilfredo Oscorima, que por agachar la cabeza por millones de soles en presupuesto y tener gestos verbales de “dar vuelta a la página”, en plena crisis política y bajo muertes ocasionadas por la presidenta, la ilegitimidad del gobierno central lo mancha de pies a cabeza, manchando los números azules que pueda cosechar en inversiones, elaboración de expedientes técnicos y popularidad en las áreas rurales, todo perdido por unas monedas, por olvidarse que la figura del gobernador regional no solo es un recaudador de dinero, sino ejerce la representación popular y el liderazgo de una ciudadanía que reclama justicia.

El párrafo introductorio no condice con el título en una primera impresión al lector, siendo el objetivo evaluar la gestión de los gobiernos regiones de la macro sur del Perú en el 2023; porque las evaluaciones son siempre cuantitativas reflejado en % de avance obra, cierre de brechas numéricas y cantidades de mantenimientos registrados, lo cual no concluye con el éxito de una gestión gubernamental sino con una administración básicamente correcta, donde la ciudadanía no muestra su confianza y su aprobación a administraciones correctas, sino a quien les resuelva sus necesidades ciudadanas y demandas populares históricas. Surgiendo preguntas: ¿Cómo evaluar a los gobiernos regionales desde la ciudadanía? ¿Qué condiciones tiene la macro región sur en relación a otros ejes estratégicos en el Perú? ¿Por qué se debería ver la integralidad de las regiones en relación al centro, que es Lima? ¿la popularidad regional se refleja en primeras piedras y culminación de obras públicas?

Es indudable no recurrir a una evaluación reduccionista cuantitativa para hacer comparaciones y sectorizar los avances en industria, comercio, medio ambiente, infraestructura, cultura, vivienda, desarrollo humano, seguridad ciudadana, agricultura, planeamiento, educación, salud y transporte; pero también pondremos en el análisis características cualitativas que involucran hechos políticos y económicos prioritarios para un gobierno regional bajo una mirada geopolítica, sobre todo en la macro sur del país.

Comenzaremos con el gobierno nacional, donde presentaron su plan de reactivación económica en noviembre del 2023 anunciando la pérdida de 1,2% del PBI, que significa 11 900 millones de soles, justificando las pérdidas económicas a causa de las protestas sociales, los problemas que ocasiona el fenómeno del niño y echando la culpa a Pedro Castillo. Donde en sumatoria se tuvo un avance en ejecución de proyectos de inversión de 76.4%, siendo el sector educación uno de los mas bajos con 80.4%, seguido del sector interior con 82.1%. Tocando lo cualitativo en el ministerio de educación, teniendo en cuenta el año de gobierno que lleva Dina Boluarte a nombrado a cuatro personas, Patricia Correa, Óscar Becerra, Magnet Márquez Ramírez y Miriam Ponce Vértiz (siendo la gestión con más cambios en la cartera de educación en los últimos diez años desde la época de Alejandro Toledo), donde cada titular viene a reconocer el terreno haciendo su propio diagnóstico, implanta una posición política frente a la cartera y toma decisiones en relación a intereses ideológicos; donde el sector se encuentra retrocediendo en niveles satisfactorios de razonamiento matemático y comprensión lectora, la recomposición de la Asamblea Nacional de Rectores (ANR) quitándole poder a la Superintendencia Nacional de Educación Superior (SUNEDU), donde el gobierno a acompañado contrarreformas educativas a favor de sectores fundamentalistas, grupos conservadores y plantear un currículo para ser mas competitivos al alumnado, a cambio de quitar importancia a los valores cívicos y solidarios entre pares.

En contraposición, analizar cada gobierno regional del sur desde la ejecución de los proyectos de inversión en el 2023, teniendo como fuente el portal amigable del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) nos surge: Arequipa (90.1%), Moquegua (79.6%), Tacna (66.2%), Madre de Dios (96.5%), Cusco (76.7%), Apurímac (94.4), Ayacucho (95.7%) y Puno (75.2%); teniendo en un primer análisis que la región que menos a ejecutado su presupuesto en proyectos de inversión pública es Tacna, Puno y Cusco; y los que mejor lo han hecho es Ayacucho y Apurímac. Por otro lado, personalizar las oportunidades territoriales y segmentar las problemáticas por unidades territoriales departamentales, excluiría a la macro región sur como sujeto de análisis, sobre todo, porque se interconectan circuitos económicos, cabeceras de cuencas que irrigan los valles de la costa y la concentración de servicios que ofrecen las ciudades capitales. Entonces se tomará algunos debates necesarios para una mirada geopolítica en la evaluación de su gestión 2023.

Siguiendo en ejecución de gasto de los gobiernos regionales para el año que se fue, en Arequipa el sector menos atendido es minería (48.02%) y orden público y seguridad (47.62%); en Moquegua el sector menos atendido es vivienda y desarrollo humano (60.69%), junto a trabajo (71.06%); en Tacna es saneamiento (36.58%) y orden público y seguridad (42.17%); en Madre de Dios es  saneamiento (80.44%) y transporte (81.28%); en Cusco es minería (55.04%) y comunicaciones (57.94%); en Apurímac es industria (61.95%) y trabajo (66.53%); en Ayacucho es trabajo (57.42%) y comunicaciones (67.1%); y Puno tiene orden público y seguridad (38.72%) y cultura y deporte (47.8%). Prevaleciendo en el territorio de la macro región sur las deficiencias de comunicaciones, trabajo, orden público y seguridad como tarea pendiente.

Agrupando megaproyectos en la cartera de inversiones respecto a la macro región sur tenemos las represas de Iruro entre Ayacucho-Arequipa (10 200 Ha beneficiadas y S/ 206 millones de costo de inversión), y Yanapujio entre Moquegua-Arequipa (11 000 Ha beneficiadas y S/ 617 millones costo de inversión), sin considerar el Proyecto Majes Siguas II que beneficiara a todo el sur. Se tiene también la construcción del Mega Puerto Corío (Arequipa) y Boca del Río (Tacna); el destrabe de los proyectos mineros de Zafranal (Arequipa), San Gabriel y el inicio de Quellaveco (Moquegua), Corani (Puno) y Chalcobamba (Apurímac). Considerando aún nuestra matriz económica productiva primaria exportador extractivista neocolonial endógena de recursos naturales.

La gran tarea es la integración macro sur desde la voluntad política de los gobiernos regionales, pero sobre todo con una mirada geopolítica de escala internacional, con un desarrollo interno de infraestructura de impacto interregional. Considerando que actualmente hay una desesperación por exploraciones mineras, porque no se encuentran minerales para mantener la matriz productiva primaria exportador, sin tener la visión de construir un clúster minero, agroexportador, portuario ni manufacturero, que sirva para dinamizar los mercados locales y regionales; no tenemos parques industriales que se estén construyendo, como petroquímicas encarpetadas, sin ideas para poder invertir. Los mega puertos de Corío, Ilo y Boca del Río no tienen ningún intercambio comercial real, porque el flujo de carga comercial puede venir de afuera, pero ¿qué carga recoge?, ¿que se lleva de la macro sur?, ¿las mañas antidemocráticas?; el comerciante de afuera tiene que pagar el flete lo cual no genera rentabilidad en corto plazo. Entonces tenemos competitividad regional entre comillas, para adentro, entre nuestras propias regiones hermanas, tenemos un liderazgo en la Asamblea Nacional de Gobiernos Regionales (ANGR) desde el sur, pero no hay una mirada geopolítica de los departamentos con miras a abrirse al mundo, ni mucho menos que se discutan, sin tener las mismas condiciones de competitividad de ciudades como Curitiba, Medellín, San Rafael, Concepción, Barcelona, Valparaíso y Cali.

Cuando se construyan y ejecuten los grandes proyectos interregionales, tenemos que estar preparados con todos nuestros instrumentos de gestión de ordenamiento territorial para que sean vinculantes a las actividades técnico-productivas, polos de desarrollo, parques tecnológicos y zona de expansión urbana-agrícola. Tomando en cuenta que la evaluación de nuestra macro sur no solo está en la ejecución del gasto público, impacto en el cierre de brechas y la cantidad del presupuesto fluido, lo cual no significa que se esté atendiendo los problemas de la gente diferenciando lo urgente y teniendo un nivel de priorización, porque una gestión de gobierno regional debe aprender a medir el valor público de la ciudadanía en el quehacer de su gestión durante su periodo de gobierno

Por eso no solo pensemos en números señores y señoras de los gobiernos regionales, sino confundirán legalidad con legitimidad, eficiencia en la inversión pública con valor público de impacto, cero conflictos sociales con gobernabilidad efectiva, una mirada geopolítica regional para el mundo confundiéndola con tener números en azules y % que se acerquen al numero 100.