Macro Sur sin geopolítica.
Lucas Z. Granda.
El sábado 20 de enero Dina Boluarte dejo
de burlarse de Ayacucho, dejo de pisotear a los muertos, recibió lo que era
inevitable, lo que merecía, recibió la indignación de todo el sur representada
en una valiente señora, la cual se echó a la espalda las cincuenta victimas muertas
en masacres ocasionadas por las fuerzas del orden en diferentes departamentos
con conocimiento del ejecutivo. Y no es casualidad que la beligerancia del sur
le haga frente a un gobierno dictatorial, re centralista, ineficiente y depredador
de la poca institucionalidad que se tenía. Justo fue en la inauguración de una
obra de infraestructura vial donde sucedieron los hechos, donde la señora
estaba acompañada del gobernador de ayacuchano Wilfredo Oscorima, que por
agachar la cabeza por millones de soles en presupuesto y tener gestos verbales
de “dar vuelta a la página”, en plena crisis política y bajo muertes
ocasionadas por la presidenta, la ilegitimidad del gobierno central lo mancha
de pies a cabeza, manchando los números azules que pueda cosechar en
inversiones, elaboración de expedientes técnicos y popularidad en las áreas
rurales, todo perdido por unas monedas, por olvidarse que la figura del gobernador
regional no solo es un recaudador de dinero, sino ejerce la representación
popular y el liderazgo de una ciudadanía que reclama justicia.
El párrafo introductorio no condice
con el título en una primera impresión al lector, siendo el objetivo evaluar la
gestión de los gobiernos regiones de la macro sur del Perú en el 2023; porque
las evaluaciones son siempre cuantitativas reflejado en % de avance obra,
cierre de brechas numéricas y cantidades de mantenimientos registrados, lo cual
no concluye con el éxito de una gestión gubernamental sino con una
administración básicamente correcta, donde la ciudadanía no muestra su
confianza y su aprobación a administraciones correctas, sino a quien les
resuelva sus necesidades ciudadanas y demandas populares históricas. Surgiendo
preguntas: ¿Cómo evaluar a los gobiernos regionales desde la ciudadanía? ¿Qué
condiciones tiene la macro región sur en relación a otros ejes estratégicos en
el Perú? ¿Por qué se debería ver la integralidad de las regiones en relación al
centro, que es Lima? ¿la popularidad regional se refleja en primeras piedras y
culminación de obras públicas?
Es indudable no recurrir a una
evaluación reduccionista cuantitativa para hacer comparaciones y sectorizar los
avances en industria, comercio, medio ambiente, infraestructura, cultura,
vivienda, desarrollo humano, seguridad ciudadana, agricultura, planeamiento,
educación, salud y transporte; pero también pondremos en el análisis
características cualitativas que involucran hechos políticos y económicos
prioritarios para un gobierno regional bajo una mirada geopolítica, sobre todo
en la macro sur del país.
Comenzaremos con el gobierno
nacional, donde presentaron su plan de reactivación económica en noviembre del
2023 anunciando la pérdida de 1,2% del PBI, que significa 11 900 millones de
soles, justificando las pérdidas económicas a causa de las protestas sociales,
los problemas que ocasiona el fenómeno del niño y echando la culpa a Pedro
Castillo. Donde en sumatoria se tuvo un avance en ejecución de proyectos de
inversión de 76.4%, siendo el sector educación uno de los mas bajos con 80.4%,
seguido del sector interior con 82.1%. Tocando lo cualitativo en el ministerio
de educación, teniendo en cuenta el año de gobierno que lleva Dina Boluarte a
nombrado a cuatro personas, Patricia Correa, Óscar Becerra, Magnet Márquez
Ramírez y Miriam Ponce Vértiz (siendo la gestión con más cambios en la cartera
de educación en los últimos diez años desde la época de Alejandro Toledo),
donde cada titular viene a reconocer el terreno haciendo su propio diagnóstico,
implanta una posición política frente a la cartera y toma decisiones en
relación a intereses ideológicos; donde el sector se encuentra retrocediendo en
niveles satisfactorios de razonamiento matemático y comprensión lectora, la
recomposición de la Asamblea Nacional de Rectores (ANR) quitándole poder a la
Superintendencia Nacional de Educación Superior (SUNEDU), donde el gobierno a
acompañado contrarreformas educativas a favor de sectores fundamentalistas,
grupos conservadores y plantear un currículo para ser mas competitivos al
alumnado, a cambio de quitar importancia a los valores cívicos y solidarios
entre pares.
En contraposición, analizar cada
gobierno regional del sur desde la ejecución de los proyectos de inversión en
el 2023, teniendo como fuente el portal amigable del Ministerio de Economía y
Finanzas (MEF) nos surge: Arequipa (90.1%), Moquegua (79.6%), Tacna (66.2%),
Madre de Dios (96.5%), Cusco (76.7%), Apurímac (94.4), Ayacucho (95.7%) y Puno
(75.2%); teniendo en un primer análisis que la región que menos a ejecutado su
presupuesto en proyectos de inversión pública es Tacna, Puno y Cusco; y los que
mejor lo han hecho es Ayacucho y Apurímac. Por otro lado, personalizar las
oportunidades territoriales y segmentar las problemáticas por unidades
territoriales departamentales, excluiría a la macro región sur como sujeto de
análisis, sobre todo, porque se interconectan circuitos económicos, cabeceras
de cuencas que irrigan los valles de la costa y la concentración de servicios
que ofrecen las ciudades capitales. Entonces se tomará algunos debates
necesarios para una mirada geopolítica en la evaluación de su gestión 2023.
Siguiendo en ejecución de gasto de
los gobiernos regionales para el año que se fue, en Arequipa el sector menos
atendido es minería (48.02%) y orden público y seguridad (47.62%); en Moquegua
el sector menos atendido es vivienda y desarrollo humano (60.69%), junto a
trabajo (71.06%); en Tacna es saneamiento (36.58%) y orden público y seguridad
(42.17%); en Madre de Dios es
saneamiento (80.44%) y transporte (81.28%); en Cusco es minería (55.04%)
y comunicaciones (57.94%); en Apurímac es industria (61.95%) y trabajo (66.53%);
en Ayacucho es trabajo (57.42%) y comunicaciones (67.1%); y Puno tiene orden
público y seguridad (38.72%) y cultura y deporte (47.8%). Prevaleciendo en el
territorio de la macro región sur las deficiencias de comunicaciones, trabajo,
orden público y seguridad como tarea pendiente.
Agrupando megaproyectos en la cartera
de inversiones respecto a la macro región sur tenemos las represas de Iruro
entre Ayacucho-Arequipa (10 200 Ha beneficiadas y S/ 206 millones de costo de
inversión), y Yanapujio entre Moquegua-Arequipa (11 000 Ha beneficiadas
y S/ 617 millones costo de inversión), sin considerar el Proyecto Majes Siguas II que beneficiara a todo el
sur. Se tiene también la construcción del Mega Puerto Corío (Arequipa) y Boca
del Río (Tacna); el destrabe de los proyectos mineros de Zafranal (Arequipa),
San Gabriel y el inicio de Quellaveco (Moquegua), Corani (Puno) y Chalcobamba (Apurímac).
Considerando aún nuestra matriz económica productiva primaria exportador extractivista
neocolonial endógena de recursos naturales.
La gran tarea es la integración
macro sur desde la voluntad política de los gobiernos regionales, pero sobre
todo con una mirada geopolítica de escala internacional, con un desarrollo
interno de infraestructura de impacto interregional. Considerando que actualmente
hay una desesperación por exploraciones mineras, porque no se encuentran
minerales para mantener la matriz productiva primaria exportador, sin tener la
visión de construir un clúster minero, agroexportador, portuario ni
manufacturero, que sirva para dinamizar los mercados locales y regionales; no tenemos parques
industriales que se estén construyendo, como petroquímicas encarpetadas, sin
ideas para poder invertir. Los mega puertos de Corío, Ilo y Boca del Río no
tienen ningún intercambio comercial real, porque el flujo de carga comercial
puede venir de afuera, pero ¿qué carga recoge?, ¿que se lleva de la macro sur?,
¿las mañas antidemocráticas?; el comerciante de afuera tiene que pagar el flete
lo cual no genera rentabilidad en corto plazo. Entonces tenemos competitividad
regional entre comillas, para adentro, entre nuestras propias regiones
hermanas, tenemos un liderazgo en la Asamblea Nacional de Gobiernos Regionales
(ANGR) desde el sur, pero no hay una mirada geopolítica de los departamentos con
miras a abrirse al mundo, ni mucho menos que se discutan, sin tener las mismas
condiciones de competitividad de ciudades como Curitiba, Medellín, San Rafael,
Concepción, Barcelona, Valparaíso y Cali.
Cuando se
construyan y ejecuten los grandes proyectos interregionales, tenemos que estar preparados
con todos nuestros instrumentos de gestión de ordenamiento territorial para que
sean vinculantes a las actividades técnico-productivas, polos de desarrollo,
parques tecnológicos y zona de expansión urbana-agrícola. Tomando en cuenta que
la evaluación de nuestra macro
sur no solo está en la ejecución del gasto público, impacto en el cierre de
brechas y la cantidad del presupuesto fluido, lo cual no significa que se esté
atendiendo los problemas de la gente diferenciando lo urgente y teniendo un
nivel de priorización, porque una gestión de gobierno regional debe aprender a
medir el valor público de la ciudadanía en el quehacer de su gestión durante su
periodo de gobierno
Por eso no solo pensemos en números
señores y señoras de los gobiernos regionales, sino confundirán legalidad con
legitimidad, eficiencia en la inversión pública con valor público de impacto, cero
conflictos sociales con gobernabilidad efectiva, una mirada geopolítica
regional para el mundo confundiéndola con tener números en azules y % que se
acerquen al numero 100.
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