lunes, 27 de abril de 2020

Fenómeno Contra Cíclico de la Ciudad al Campo


Fenómeno Contra Cíclico de la Ciudad al Campo

               ¿Qué te podría obligar a salir de tu vivienda en plena epidemia y caminar por la carretera? ¿Qué llevas contigo? ¿Quiénes te acompañan en el recorrido? ¿Por qué te expones a que te contagies del COVID-19? ¿De dónde vienes y a dónde vas?, en los diferentes medios de comunicación estamos siendo parte de cientos de compatriotas que se están exponiendo, caminando largas horas bajo el sol, donde falta el agua y la comida, sin muchos puntos de abastecimiento y con escasos recursos para movilizarse. Somos parte de un fenómeno social contra cíclico, la emigración de la ciudad al campo, o de las ciudades intermedias costeras a los lugares más descentralizados del Perú, y es necesario analizar esta cadena social de hechos para poder analizar la vulnerabilidad de grupos poblacionales invisibles por el Estado, quisiéramos decir durante mucho tiempo, pero esta situación fue normalizada y aceptada por todos los actores involucrados. Vamos a ir por partes.

               Cuando se originó la revolución industrial en Gran Bretaña en el siglo XVIII, simultáneamente se expandió en varios países de Europa y luego en las demás regiones del mundo, sucedieron muchos fenómenos, de diferentes dimensiones y características como económicas, políticas y culturales, siendo fundamental el cambio en lo social. Comprometiendo a grandes migraciones del campo a la ciudad, en un mundo donde la población vivía en el espacio rural, se distribuía por aldeas, caserones y haciendas menores a 20 mil habitantes, en menos de un siglo hubo una conglomeración intensificada, con demanda de vivienda, mejor atención en la salud, el servicio educativo y un empleo, y actualmente el 60% de la población vive en las grandes ciudades.

               En el Perú, también hubo motivos para desplazarse del campo a la ciudad, en 1980 por ejemplo, cuando empezó el terrorismo por Sendero Luminoso (SL) y el Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA), hombres, mujeres y niños tuvieron prácticamente que escapar para poder vivir. La hiperinflación en 1987 en el primer gobierno de Alan García movilizo una migración a países de otras regiones, y es así que ocurre la migración a la capital del país. Por miedo o por necesidad te vas y comienzas de nuevo.

               En el Perú del 2020 se encuentran ciudades intermedias como Piura, Chiclayo, Arequipa y Puno, pero es Lima la que se consolida con las actividades productivas, mayor demanda laboral y el mayor nodo migrante del país. ¿Es Lima la que representa la oportunidad de salir de la pobreza?, no lo creo, la centralidad de las instituciones, grandes emporios comerciales, en suma bienes y servicios diversos que podrían generar en la persona cierta movilidad social que lo satisfaga  a su simple percepción en comparación a su ciudad natal o de origen, es una representación cualitativa individual, lo que podría generar desarrollo y calidad de vida en una persona. A nivel general, el desarrollo social es el camino para el cambio de la calidad de vida, garantizando la salud, una excelente educación, un empleo digno y bien remunerado, vivienda y servicios de agua y saneamiento, como una matriz básica.  Entonces, de los 9 millones y medio que viven en la ciudad de Lima, con más del 50% que es migrante, de diferentes olas migratorias, se están yendo a sus regiones, provincias y localidades, ¿Qué paso allí? ¿Quiénes están saliendo de la ciudad, y en su mayoría arriesgando la vida de poblaciones vulnerables?

               El fenómeno social contra cíclico de la ciudad al campo ocasionado por miles de personas que salen a caminar a la carretera, van en busca de ayuda para resguardarse del COVID-19 en sus familias extensas, confiando en la agricultura familiar, el trueque como mecanismo de comercialización local y la ayuda de la comunidad, viviendo tal vez de los recursos naturales que colonizaron las y los abuelos en alguna época, no podrán percibir las riquezas o comodidades que tenían en Lima, pero en su sentido común tendrán la seguridad de afrontan la pandemia. Pero, también es cierto que muchos fueron a la capital a trabajar por temporadas, pudiendo significar un mayor desprendimiento a lo que habían acumulado, pensando que el 16 de marzo la cuarentena los agarro en un mal momento, pero si es la otra cara de la moneda, ya vives 1 año o 8 años en la ciudad, el impacto en la anhelada movilidad social limeña no fue significativa para las familias migrantes, para aguantar la cuarentena (que es de nunca acabar), reconociendo las desigualdades que limitaban su movilidad. Dándole un giro, ¿Qué va ocasionar que puedan salir miles de personas a sus regiones de origen? ¿Cuál es el riesgo epidemiológico?

               Llegar a aquel lugar que te vio nacer, te llena de emociones encontradas, tristeza, alegría, resignación, miedo, histeria, compromiso, entre otras. Para la lucha contra el COVID-19 este fenómeno contra cíclico de la emigración de la ciudad al campo es peligro y alarmante para el gobierno y la ciudadanía en general. Porque, si escasamente lo teníamos geo-referenciado las zonas más propensas a infectarse por el virus, la propagación en masa de una manera descentralizada y con riesgo a que penetre a las comunidades amazónicas y rurales de nuestro Perú profundo son altísimas, donde las regiones han demostrado su incapacidad de gestión, liderazgo, compromiso, infraestructura y organización para combatir sus propias epidemias regionales, no le podemos pedir que contenga olas emigratorias infectadas con COVID-19. Con este fenómeno social contra cíclico no se va reducir o achatar la famosa curva de contagios, sino vamos a tener una ola de defunciones, tal vez podrá ser tu vecino o el mío, en tu propio barrio, en tu propia familia.

               Con la cuarentena se está ganando tiempo, y hay que tenerlo muy presente. Me explico, si salimos mañana y te contagias será igual que salgas en agosto te aglomeres y te contagies, el orden de los factores no altera el contagio, en el espacio y tiempo, entonces la pregunta es: ¿tiempo para qué? La respuesta más pronta es para que no colapse el “sistema de salud” y no mueres en un estacionamiento o en la calle, así de sencilla es la realidad que pasamos compatriotas.   

               Quiero finalizar este pequeño campo de reflexión, en que no hay culpables en esta guerra, sin echar la culpa a gobiernos o autoridades, fue algo inesperado, pero sigamos fiscalizando y denunciando los casos de corrupción. No levantemos el dedo acusador como lo hace el ciudadano Donald Trum, buscando culpables para justificar su torpeza, falta de tino y cero liderazgo, acosta de la muerte de su pueblo.





domingo, 19 de abril de 2020

EL ALCALDE DON MAXIMILIANO PANCHO QUISPE HUAMANI


EL ALCALDE DON MAXIMILIANO PANCHO QUISPE HUAMANI

Siempre guardando las distancias, de un metro y medio a dos, nos proponemos iniciar nuestra vida profesional, laboral o sentimental, con mucho cuidado y cautela, simulando la habilidad que tiene un puma cuando asecha a su presa, viviendo en las pampas y praderas de la sierra profunda. Es el sentido común, nos obliga a guardar distancias para no aventurarnos a tomar la decisión equivocada o coloquialmente a patinar en alguna declaración pública ante los medios de comunicación, pero ¿Qué significa tomar distancia?, frase recurrente en las formaciones escolares antes de la jornada escolar del día, pero no es la razón que se busca, también lo usan los políticos para desmarcarse en las encuestas antes de una contienda electoral y poder ocupar un cargo público. De la distancia que queremos dejar sentada aquí nos hablara Don Maximiliano Pancho Quispe Huamani.

Don Máximo, como lo conocen sus paisanos, es un comunero de cincuenta y ocho años, vive con lo poco que tiene y no pide más tampoco, tuvo tres hijos que viven en la ciudad y casi nunca lo visitan, se dedica a trabajar la tierra y a criar a su ganado, todo para autoconsumo, solo pudo estudiar hasta el nivel primario, y es el motivo que su pueblo tiene para confiar en que hay políticos honestos e íntegros que velen por los intereses del pueblo.

Es que Don Máximo llego a ser alcalde de la Municipalidad del Centro Poblado ¿Qué quieres que haga? En la provincia “Aquí no hay futuro” y de la región “Se Muere Luchando”, ubicado a 4500 m.s.n.m. en el sur del Perú. “Uno no se hace político para ganar dinero o prestigio sino por servicio, y porque los que están de autoridades no los encuentras cuando los buscas” siempre se le escucha cuando empieza un discurso en público esa frase. Es que siendo alcalde logro construir dos colegios, ampliando el nivel secundario e inicial, pensando en la educación que deben tener las y los hijos del pueblo y que ellos no tuvieron. Implementaron una posta de salud, para que no tengan que caminar dos horas en busca de atención médica o por medicinas, el centro poblado pudo tener un establecimiento de partos para las embarazadas. Sentía que mejoraban las cosas, pero en las reuniones diarias que tenía con sus paisanos en el campo, donde pasteaban las vacas, sentía la preocupación del pueblo por el dinero, entonces con un trabajo de reflexión y sensibilización localizaron el problema, la calidad de vida que estaban teniendo, y que aumentar los ingresos podría contribuir a ello, formando asociaciones de productores de ganado vacuno y de tubérculos, estableciendo convenios con empresas privadas e incentivos con el Ministerio de Agricultura y Riego (MINAGRI) pudieron construir una cadena de valor insertada al mercado local y provincial. Con esta demanda de recursos que importaban y exportaban, tuvieron que construir un centro de abastos, y construyeron su primer mercadito, no había mucha mano de obra, así que entre todos los pobladores pudieron levantar la infraestructura. Durante los cuatro años de gestión, estas iniciativas marcaron la vida política y pública de todo el centro poblado, enseñándoles que el pueblo no espera favores sino exige derechos.

Se mira la gestión municipal inherente al pueblo, con un liderazgo cohesionado en la figura de Don Máximo, y pensar que no tentó una reelección o postular a la provincia, ni otro cargo público, pensar que ya sirvió a su comunidad. Sin conocer de leyes, protocolos o instrumentos de planificación, logro replicar en su gestión municipal lo que la comunidad le enseño: transparencia en las acciones y bajo las condiciones del pueblo; y luchar por el progreso de su pueblo. ““Conversando con un presidente de la república, hace años, que llego al centro poblado para supervisar la asociación vacuna que teníamos pude cruzar algunas palabras, un hombre grande y gordo, como los cerdos del pueblo era él. “Me acuerdo que me decía, Maximiliano que utópico eres, el pueblo no sabe lo que quiere”. Se ahora por las noticias del internet libre de banda ancha que tenemos, que hoy 17 de abril hace un año que se suicidó, bueno eso pasa cuando no tomas distancia””. Es esta última frase que ha girado la reflexión y la experiencia de Don Maximiliano. ¿Qué significa tomar distancia?

La sabiduría de lo sencillo y humilde que puede albergar una comunidad campesina o un centro poblado, es tan profundo como la filosofía platónica. Don Maximiliano, no conceptualizo nunca que era lo que significaba “tomar distancia”, pero lo ejemplifico muy bien:

1. No hay que tenerle miedo al trabajo. Como los caballos que patean al caminar y dañan a sus compañeros revolucionarios, no hay que ponerlo al frente, sino separarlo y que cumpla otro rol.

2. Cuando se utiliza una institución que vela por los derechos humanos, goza de la confianza de la gente y la ilusión de muchos jóvenes en los valores democráticos, es pervertida por intereses figurativos, cortoplacistas y egocentristas de una persona funcionaria pública que encabeza aquella institución, poniendo en riesgo la competencia institucional, por una satisfacción personal, hay que tomar distancia.

3. Cuando un hermano comunero insulta mi quechua, y se aprovecha de nuestra condición de vulnerabilidad histórica para obtener el puesto de gobernador regional y pone en riesgo la vida de todo un departamento por sus conflictos personales con el presidente de la república, hay que tomar distancia.

4. Tomar distancia no es alejarte ni mucho menos renunciar a las convicciones que inspiran tu lucha ciudadana o comunera, es un sentido amplio de tu grado valórico, código de ética y transparencia de vida. Hay que saber marcar distancia las veces que se requieran, pero priorizando siempre el colectivo.

¿De qué hay que tener distancia? De la corrupción, improvisación, oportunismo de las autoridades electas, aprovechamiento del dolor ajeno, falta de liderazgo, falta de compromiso con el pueblo, utilizar instituciones democráticos para hacer tus palestras políticas y no sobre guardar los derechos ciudadanos que se deberían de defender, deberíamos tener más Don Máximos, sobre todo  en este Estado burocratizado y jerárquico, que borra las buenas iniciativas con un “no está en la norma, no se puede ejecutar”, bueno eso no es del todo cierto, ¿no? Don Máximo.



Tres Puntos en el Perú y una Reforma o Revolución a su Sistema


Tres Puntos en el Perú y una Reforma o Revolución a su Sistema

En el Perú el encierro puede causar estrés y aburrimiento sino distribuyes el tiempo en actividades diversas, creativas y comunicativas, ya que estamos en un estado de emergencia sanitaria y hay que llevarlo de la mejor manera estos días que nos quedan. La escritura puede ser un medio para ejercer la ciudadanía quedándote en casa, acompañado del habito de la lectura.

Y es así que leyendo algunos artículos y análisis en diarios como: El País, La Republica, El Comercio, The New York Times y por supuesto el diario El Pueblo, buscando claramente el COVID-19 en el mundo, enfocando impactos, acciones, medidas, consecuencias y aceptando errores. Tenemos que englobar las ideas fuerzas que son comunes en los diferentes medios de comunicación y debates realizados, con el objetivo de no perdernos en lo que estamos tratando de encontrar, una lógica a los fenómenos que se están desencadenando, la muerte de dogmas y los paradigmas que se están gestando. Estableciendo el análisis en tres puntos:

En el primero, debemos decir las cosas como están sucediendo, estamos en crisis mundial, poniendo en riesgo a la humanidad como especie, sistema de comercialización capitalista, civilización, y demás estructuras de poder que estaban establecidas en este mundo contemporáneo en el cual cohabitamos con el espacio y la naturaleza, agregando al mercado también. Las preguntas abundan, ¿Qué significa esta crisis mundial? ¿Qué es la crisis? ¿Cómo me afecta como individuo? ¿Quiénes serán los más perjudicados? ¿Volveremos a ser las y los mismos después? Este periodo de tiempo que estamos atravesando no es de vacaciones, sino estamos resguardando la salud y la vida, porque esta crisis está matando a nuestros adultos mayores y en mayor % a los hombres. No es el fin del mundo, ni es el motivo para volverte católico o convertirte a una religión, tampoco hay desabastecimiento de recursos de pan llevar en los centros de abastos, pero evítalos porque son replicadores de contagio, mejor ir a la tienda del barrio o a los mercados itinerantes. Si sigues comprando el papel higiénico por paquetones y no dejas para los demás, te vas a infectar por tu poco sentido de racionar los recursos, ya que la pandemia es un fenómeno que afecta al colectivo y la muerte es para los individuos. Perjudicados, serán los que menos tienen, a ojo cerrado, ¿Quién nos garantiza que las camas de la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) se estén tomando sin ningún tipo de discriminación? Es una especulación, lo reconozco, pero habrá que preguntarles a las personas que están muriendo en sus casas porque no los hospitalizaron. Al ser soltero, sin arraigo y sin carga familiar es sencillo volver a mi familia nuclear-extendida, reduciendo gastos, pero las personas de las comunidades indígenas y campesinas que tienen una cadena de valor afectada, en la mayoría de los casos dependiente de la economía informal, con postas de salud a 2 horas de camino a lomo de bestia y 3 horas por sus propios pies, y sin pruebas rápidas o moléculas del COVID-19, ojala con algún medico cerunista, teniendo la radio como único medio de comunicación para poder impartir la plataforma “Aprendo en Casa” por el Ministerio de Educación (MINEDU). No debemos dar gracias de las buenas condiciones que estamos pasando en este estado de aislamiento obligatorio (cuarentena) sino como ponemos el hombro para que llegue a la población desigual de nuestro país.

Como segundo punto. Al escenario expuesto líneas arriba y según lo que coinciden los diferentes medios de comunicación – análisis. Se encamina las acciones realizadas, la planificación estratégica y la disciplina de los valores ciudadanos en cada territorio, coincidiendo en este segundo punto en la respuesta que han tenido los gobiernos frente a la crisis. Cada uno de las y los líderes mundiales ha tenido su proceso de aceptación de la pandemia, evaluando su gestión en su propio contexto nacional, proceso histórico y la afectación de su región. Dando algunos ejemplos: En China, donde germino el COVID-19, hicieron un barrido en la aplicación de las pruebas moleculares y rápidas, para geo-referenciar a los grupos poblacionales que estaban infectados de los que no, pudiendo emprender el tratamiento para que se rehabiliten y la cuarentena social obligatoria (medida más efectiva a nivel mundial).  Hoy en día China empieza a reactivar lentamente sus motores económicos, ayudando a otros países en afrontar la crisis; en Estados Unidos, no quiere tomar el estado de aislamiento obligatorio, es el país más afectado por la crisis. Los medios de comunicación lo tomaron como una histeria social globalizante y como una pequeña gripe; Brasil y México, son los dos países latinos que subestimaron la crisis y lo siguen haciendo, recayendo la firmeza de su decisión en el populismo de sus liderazgos. López Obrador ha pedido 10 mil respiradores artificiales a EEUU, ¿Qué le contestara?, Bolsonaro, propone el debate sobre economía y salud, poniendo en una disyuntiva a su país, usando la palabra flexibilización como la favorita del presidente neoliberal; en Finlandia, me sorprendió, tenían una política de preparación para futuras guerras informáticas, cambios climáticos y pandemias, esta política pública fue planificada desde el siglo XX en plena guerra fría, teniendo suministros suficientes para abastecer a toda su población en la lucha contra el COVID-19; en el Perú, hemos tenido respuestas rápidas en relación a los primeros casos de infectados, en líneas generales encabezamos en la región como uno de los países con mejor respuesta. Pero hay cosas que mejorar, como por ejemplo: el Comando COVID-19 excluyo a los científicos sociales, obligando a recaer en errores de medidas sociales, como el aislamiento por género, pueden salir los hombres (lunes, miércoles y viernes) y mujeres (martes, jueves y sábado) un desastre a la hora de ir a los mercados, sin poder observar los roles matriarcales de poder que tienen las mujeres dentro de los hogares peruanos en todo el territorio nacional. También la cohesión con los gobierno locales en el nivel distrital, provincial y regional, no estaban preparados para una crisis sanitaria, porque los municipios son pequeños feudos, que en muchos casos difieren de la problemática internacional. Conocemos la crisis, se están tomando las medidas de acuerdo con lo que se tenga a la mano el gobierno, pero lo fundamental es que esta situación ha revelado  una situación de vulnerabilidad, que ya la conocía la academia, pero la ciudadanía lo está interiorizando.

Tercer punto. Los puntos antecedidos han revelado la problemática social de varios sistemas administrativos y gubernamentales en los diferentes Estados, con mayor énfasis en el Perú, diremos que no se ha descubierto la pólvora, es claro, porque la academia ya lo ha estudiado y aplicado políticas públicas durante la historia para reducir las brechas de desigualdad, pero la ciudadanía indiferente está sintiendo la ausencia del Estado, una variable importante para el cambio, interiorizando la problemática a su propia realidad, sintiendo la desigualdad entre lo público y lo privado, como pasan la cuarenta los que tienen más y los que tienen menos para comer. Como por ejemplo manifestar por parte del presidente Vizcarra sobre la reforma al sistema de salud, haciendo una referencia a la descoordinación y la creación de islas dentro del propio Estado en: EsSalud, MINSA, Ejercito-Fuerza Aérea-Marina y clínicas privadas, el ciudadano lo siente; en el MINEDU se reclama la infraestructura, la capacitación en informática a las y los docentes, y la adecuación a mejores respuesta en época de crisis sanitaria; la administración fondos de pensiones (AFP) conjuntamente con la Oficina de Normalización Provisional (ONP), se abre la posibilidad aplicar una reforma integral; la oportunidad de erradicar la informalidad y contribuir a la formalización de la economía. En conclusión se vuelve a un antiguo debate entre reforma o revolución del sistema, manifestados aquí, de acuerdo a problemática nacional.

 La reflexión gira en relación a las reformas y revoluciones que puedan darse en el Perú, pero sobre todo que se han intentado desde la conformación de la república. Importante pregunta se hace Eliane Brum (columnista del Diario El País) que menciona ¿Cuál es el mundo que queremos? Todas las dificultades mostradas constantemente en los noticieros que vemos diariamente, se gestan muchas oportunidades de cambio. Los teóricos mencionan que el capitalismo y el comunismo han agotado sus propuestas para el nuevo mundo que está naciendo, muchos grupos de poder se están reuniendo para prender los motores de la economía, la bolsa de valores y el mercado, los ecologistas ven la economía verde como una revolución estructural al sistema dominante, la energía renovable y las practicas eco-sostenibles el futuro cuando acabe la pandemia. Reformas y revoluciones se están poniendo en la mesa.

José Carlos Mariátegui fue un hombre de revoluciones, y así lo plasmo en sus obras, ¿si las condiciones están dadas hoy en día? No se sabe. Aníbal Quijano, mencionaba que América Latina es la región de las pequeñas revoluciones. Como diría el Amauta, necesitamos un frente de amplia base, sin calco ni copia, y de la mano con la población más desigual del Perú. ¿Es el momento de cambio para nuestro Perú? Yo creo que sí.



MARÍA ANTONIETA ALVA


MARÍA ANTONIETA ALVA

Treinta y cinco es un número particular en la historia republicana del Perú. Tuvimos un presidente en 1980, envuelto por una ideología antiimperialista y con un partido político con una disciplina militarizada, que gobernó y tuvo esa edad. Su nombre fue Alan García, dos veces electo democráticamente presidente de la República, teniendo un fatal desenlace, se suicidó por el temor que tuvo de afrontar a la justicia por los casos de corrupción que se le imputaban. En su primer gobierno y con la edad que tenía, manifestaba arrogancia, rebeldía, inmadurez política, entre otras características que utilizaron la excusa de la juventud para encubrirlos o peor aún para normalizarlos, se debe criticar a la persona por sus acciones y que paguen por sus errores, pero no generalizar a todo el grupo etario joven.

La juventud no es sinónimo de inexperiencia, inmadurez, impulsividad, prejuicio ni mucho menos dogma, en esta época de crisis sanitaria y estado de emergencia, sui generis en la historia mundial, estamos revelando muchas debilidades como país y región Latinoamericana, pero también dando a conocer a muchas y muchos baluartes que afrontan cada día al virus, un claro ejemplo contracorriente a este prejuicio a la juventud es María Antonieta Alva ministra de Economía y Finanzas (MEF), no es necesario preguntarle cuál es su análisis sobre el dogma que cargamos todas y todos los jóvenes en los diferentes sectores en su desempeño profesional, cultural y social, las acciones hablan y repercuten por si solas.

María Antonieta Alva, “Toni” como se le conoce en el MEF, fue nombrada en octubre del 2019, siendo desde el 2017 Directora General del Presupuesto Público del MEF, también estuvo en el Ministerio de Educación (MINEDU) ocupando el cargo de Directora de Planeamiento Estratégico, no es por refregar la experiencia laboral sino por la versatilidad de los cargos y la eficiencia del trabajo mostrado en dos gobiernos diferentes desde el 2015 al 2020. Actualmente la ministra tiene una repercusión a nivel internacional por las medidas aplicadas para combatir al COVID-19, como el Programa Reactiva Perú. Las medidas son las más ambiciosa de toda la región, con 90 mil millones de soles y 12 puntos del PBI, para seguir luchando.

Toni en una entrevista mencionaba: “Creo que este país las personas no valemos lo mismo. Y mientras funcione así, no vamos a salir adelante”, saber las desigualdades de su sector e implementar medidas para acortar las brechas es ser coherente. Marco Aurelio Denegrí decía que pasado los cincuenta años ya no puedes hacer grandes cambios ni revoluciones, en tu vida privada y en tu vida pública, porque ya estas enrumbado en un camino, se podría decir hasta mecanizado, con cierta experiencia de campo y con un desenvolvimiento técnico. Pero aquí manifestamos que la edad no debe ser un factor de discriminación ni mucho menos fetiche, debe haber una planificación en los ciclos de vida de acuerdo a tus individuales anhelos.

Se están forjando nuevos paradigmas en todo el mundo, uno de ellos es el expuesto en estas oraciones, María Antonieta en el Perú, Martín Guzmán en Argentina, muchas y muchos jóvenes que tenemos todas las ganas de cambiar las practicas ortodoxas que se han implementado durante décadas en la historia de nuestras naciones. Se está generando una corriente latinoamericana de pensamiento divergente, y estas muestras son solo los primeros pincelados en el lienzo.



domingo, 5 de abril de 2020

¿Cuándo nos hemos Dejado? Luchemos


¿Cuándo nos hemos Dejado? Luchemos

               Muchos gobiernos autoritarios, democráticos, neoliberales, socialdemócratas, le han declarado la guerra a un adversario en común, enemigo que no tiene cuerpo físico, ni armas nucleares, tampoco realizo una carrera armamentista de años, pero está devastando a muchas naciones, obligando a mandatarias y mandatarios a declarar la cuarenta obligatoria en sus territorios, quebrantando sistemas de salud enteros, negando el derecho al libre tránsito a la ciudadanía en el mundo, batiendo record en la historia económica, política y social en las crisis que ha tenido que afrontar la humanidad como especie.

               Son muchos los estragos que podríamos escribir en este espacio, porque para tener ejemplos solo basta prender la televisión. Ya no es momento de problematizar la dimensión de la crisis, menos aún si se busca crear miedo y zozobra en la población. Los diagnósticos se realizan por horas, de ello no hay inconveniente porque no se van a dejar de realizarlos, evaluando las medidas a implementar, sin dejar de lado la investigación científica como brazo derecho para afrontar la crisis, claro que la desigualdad aquí es abismal, considerando a la línea ecuatorial como una referencia de los países que están por debajo y por encima del desarrollo, multidimensionalmente desiguales. A pesar del contexto Latinoamericano y en el Perú, se sigue firme en las medidas preventivas, luchando por la vida.

               Las medidas tomadas por el gobierno son necesarias, es difícil de dirigir las reglas para el sector informal y la ciudadanía en general que vive de las ventas diarias o de lo que produce al día, pero es eso o exponerte a un fallecimiento. Para poder generar algunos ingresos y satisfacer la demanda de tapa-bocas por la población, que ahora puedan ser de tela, se ha aprobado el protocolo para su elaboración por el Ministerio de Salud (MINSA), siendo una buena noticia para los micro-comercializadores y artesanos locales que puedan encontrar un ingreso al no recurrente antes de la cuarentena.

No, no se acaba el mundo, tenemos que seguir firmes. Tal vez las actividades que se puedan recrear en el hogar ya son rutinarias y generan un cansancio emocional, las conversaciones interminables con diferentes miembros del hogar es una trinchera de lucha inacabable. La calle era un desfogue para pensar, socializar y distraerse, ahora hay que adecuar la casa y el espacio disponible, designando áreas de esparcimiento y de descanso. Cada miembro del hogar tenía un ritmo de trabajo, actividades y traslados, ahora utilicemos este periodo de tiempo para reflexionar sobre lo que queremos ser, a donde queremos ir, como queremos vivir, los sueños y las utopías deben ser el resguardo de no salir ni transcurrir los espacios públicos.

               Todas las medidas sanitarias y de higiene se tienen que hacer obligatorias en los hábitos del hogar, este punto en la guerra contra el enemigo es innegociable y tiene que hacerse sin pestañar. Ahora, las actividades de ocio y de esparcimiento es un problema que se puede agravar con los días de la cuarentena social obligatoria, pero tenemos que hacerlo como sociedad, respetar la institucionalidad y obedecer al mandato ciudadano.

               Las campañas publicitarias en todo el mundo se están realizando, con el único fin de concientizar a la población que se quede en casa, a respetar el estado de aislamiento. Por qué hay muchas anécdotas que se están yendo sin ser contadas, porque no hay manos en los hospitales que sujeten a tu ser querido antes de que muera, porque muchos nietos dicen adiós sin que sus abuelos los escuchen, porque no puedes velar a nadie ni recordarlo en reuniones familiares. Nos estamos despidiendo y sin poder hacerlo.

               Que difícil ha de ser estar en una cama sola y sola esperando que tu organismo reaccione al tratamiento. Se puede ayudar a la lucha, todos estamos dentro de la cancha, no sabemos cuánto durará el partido, vamos a seguir moviéndonos dentro de nuestros hogares. #YoMeQuedoEnCasa.




La Radiografía del Papel Higiénico por el Covid 19

La Radiografía del Papel Higiénico por el Covid 19 

La Organización Mundial de Salud (OMS) declaro al coronavirus COVID-19 como pandemia, pidiendo que cada país toma las medidas pertinentes para resguardar a la ciudadanía. En su mayoría se han tomado las recomendaciones, pero también hay excepciones como México y Brasil. Manuel López Obrador presidente del primer país mencionado, confía en el sistema inmunológico que ha heredado de la cultura azteca, declarando que el avisara cuanto estén en cuarentena obligatoria. En cambio, Jair Bolsonaro califico a la pandemia como una “gripe” y no es necesario el aislamiento obligatorio, consideradas medidas extremas las que han tomado sus vecinos latinoamericanos, manifestando que el sector privado será el más perjudicado. Ambos presidentes tienen posturas ideológicas diferentes, pero con medidas comunes en respuesta al COVID-19. Son medidas validas, siendo el tiempo el indicador que evaluara si la respuesta a esta crisis fue a favor o no en las próximas semanas.

               Enfocándonos en la mayoría de gobiernos que tomaron las medidas preventivas y ejecutivas a las epidemias en sus propios países. Como por ejemplo en el Perú, ya se ha hecho costumbre desde que empezó la cuarentena social obligatoria de los quince días, ver al presidente de la república a medio día informar sobre las acciones que están realizando como Estado para combatir al coronavirus, donde se conoce el número de infectados a nivel nacional y como están distribuidos por regiones, lamentando también los fallecimientos, la afectación al sector productivo y el futuro de esta restricción al libre tránsito de la ciudadanía. Reforzando cada día el involucramiento en la vida política al ciudadano de a pie, renovando la confianza en nuestra institucionalidad y sobre todo en las autoridades que resguardan el orden público.

               Siguiendo en la cadena de la organización gubernamental, uno de los más importantes son los gobiernos locales. Siendo los que tienen mayor vinculación al ciudadano de a pie, y que es un bastión indispensable de la cadena de prevención y lucha sanitaria, como por ejemplo: se debe dotar de centros de abastos descentralizados por cada distrito o localidades que tengan mayor cantidad de población a los 5 mil habitantes, evitando la aglomeración; disponer una cartera de productos de primera necesidad (atún, arroz, azúcar, leche, fideos, harina y demás) que puedan estar al alcance de los consumidos y hogares; enviar carros que puedan comercializar productos, con mayor importancia en los perecibles (pescado, pollo, entre otros); seguridad ciudadana y el área de limpieza pública son los servicios que no han parado.  

               La institucionalidad del sector público se está elaborando el trabajo dentro de las posibilidades presupuestarias, sanitarias y de realidad de cada una de las localidades. Sabemos lo que ha hecho el Estado, y ahora nos toca agregar que ha hecho o está haciendo la ciudadanía.

               ¿Cómo ha actuado la ciudadanía en relación a la pandemia de coronavirus COVID-19? Sin considerar al Perú o alguna región como ejemplo, porque el comportamiento ha sido generalizado en todo el mundo. Los mercados, supermercados y centros de abastos por los malls quedaron desabastecidos, apenas comenzaron los comunicados oficiales, claro solo algunos días. ¿Las diferentes generaciones que convivimos en los hogares alguna vez han estado en cuarentena social obligatoria? ¿Se sabían los pasos para poder sobrevivir a una crisis viral? Surgen muchas preguntas y pocas respuestas, claro está, pero siempre tratando de manifestar un argumento sólido basado en la razón y el raciocinio del ser humano ante este tipo de crisis. En este momento donde se puede medir la evolución de la civilización que tenemos en todo el mundo.

               Según los comunicados, se tenían en cuenta que deberíamos ser estrictos con las condiciones de salubridad, pero la razón no puede entender, ¿Por qué miles de ciudadanos y ciudadanas compraron papel higiénico hasta que no quede ninguno? Esto fue a nivel mundial. En twitter registraron un caso en Australia, donde la pelea fue con cuchillo en un supermercado por un paquete de papel higiénico. Se puede entender la compra de jabón líquido y alcohol desinfectante, para uso individual o familiar de dos pomos por quince días, pero el comprar excesivamente diferentes productos, costales y costales, cajas y cajas, por imitación o por efecto borrego, revela la precariedad de respuesta a estas crisis.

               ¿Qué fue lo que paso? ¿Por qué papel higiénico? Una explicación podría empezar a gestarse en la analogía que se hace la pandemia con un estado de guerra, donde la anarquía reine e impere la razón del más fuerte, donde las profecías apocalípticas que tanto estamos acostumbrados después de muchas lunas se puedan llevar a cabo, donde las series de televisión y películas del fin de mundo por causa del ciclo natural de la tierra o por la mano del hombre culmine con su ciclo de vida. Claro, para un cuento antes de dormir es bueno. Pero en un análisis social se recurre a variables como el miedo y la histeria, cuando el ser humano es orillado a tomar decisiones rápidas. Esta última variable está catalogada como enfermedad nerviosa y el miedo es una angustia causada por la idea de peligro real o imaginario, obligando en ocasiones a hacer cosas en contra de tu voluntad, ¿Fue involuntario comprar papel higiénico?

               La razón nos diría que no, fue una acción interiorizada, pensada y sistemática dentro las personas que decidieron comprar este producto. El papel higiénico es una muestra de comodidad acostumbrada y cultural que no se quiere perder, un resguardo del consumismo y materialismo humano, muy urbanizada, sino preguntémosle a las comunidades campesinas rurales de Chumbivilcas como cubren sus necesidades sanitarias e higiénicas. El papel higiénico es una muestra cosmopolita y citadina, que difiere de las ciudades intermedias, localidades y pueblos con poca presencia del mercado y Estado en la selva y sierra, clara desigualdad socio económica. Y las redes sociales lo confirman, ¿Cómo pasas tus días de cuarentena?, puedes ver en instagram como lo hacen otras personas, mostrando salones luminosos y acogedores, donde las series de nexflit se embellecen, teniendo piscinas y centros de recreación incorporados a su vivienda. Sin dejar de pensar en el otro lado del lago, en aquellas familias que están con sus agresores en casa hoy en día, no creo que el papel higiénico ayude mucho en esta situación.

               Después de la tormenta no vendrá la calma. “Esta situación nos tendría que cambiar a los que vivimos en mejor situación”, manifestaba Elvira Lindo columnista del Diario El País, el efecto vacío que genera el papel higiénico, cuando no está, genera vacío e incertidumbre en compradores, es este mismo vacío que deberíamos poder repensarlos estos días en relación a nuestros problemas nacionales, fomentando la solidaridad en relación afrontar nuestras desigualdades con algo llamado comunidad y cohesión social.

Coronavirus en Peru COVID-19 Estado de Emergencia RESUMEN Minuto a ...

lunes, 23 de marzo de 2020

Sabemos el Inicio pero no el Final del COVID-19


Sabemos el Inicio pero no el Final del COVID-19

El dieciséis de marzo inicio la cuarentena en nuestro país, trasladando a miles de personas que trabajan lejos de su lugar recurrente de residencia, las y los peruanos que se encontraban en otro país por motivos de estudio, recreativo o turismo decidieron regresar de inmediato al escuchar el mensaje del presidente Vizcarra, que cerraría las fronteras, los motores productivos de todo el territorio no podían creer la radical medida que tenía el gobierno para emprender la lucha contra el Covid-19. Los sectores pobres y pobres extremos estaban en la incertidumbre, ya que la mayoría de hogares en esta condición socioeconómica encuentran su dispensa en la informalidad, siendo el 73% de la economía en el Perú. El sector educación nos dio el primer síntoma de prevención contra la pandemia, aplazando el inicio escolar de la educación básica regular y la educación superior (universitaria y técnica). Las sentencias por parte del poder judicial, como las investigaciones por casos de corrupción a organizaciones políticas constituidas para delinquir, habían quedado postergadas. Las grandes campañas de pesca que se realizada en las diferentes escalas, artesanales e industriales, se han detenido, dejando puestos de trabajo a las localidades costeras y pesqueras. Sin contar al sector turismo que esta inamovible, todo para poder impedir las aglomeraciones de personas en lugares cerrados o abiertos, siendo la forma de contagio muy fácil, se han tomado las medidas para resguardarnos como especie humana.

               A inicios del 2020 se empezó a desarrollar y expandir el coronavirus Covid-19, desde Wuhan (China) partió y se convirtió en la lucha mancomunada más grande en el mundo contemporánea. ¿Por qué varios países y ciudadanía en general no vieron la gravedad de la situación que se acercaba para cada uno de sus países? A consecuencia de ello tenemos resultados nefastos, como en Italia, ya llevan más de 5 mil fallecidos a causa de Covid-19, y nos acercamos al millón de infectados en todo el planeta. Se mantuvo la información bajo secreto, los fallecimientos y contagios fueron ocultados por varios gobiernos, hasta que la crisis sobrepaso los diferentes sistemas de salud en el mundo.

               Uno de los principales opositores para tomar la medida al estado de cuarentena obligatoria fueron los diferentes grupos de poder que manifestaban sus argumentos de pérdidas económicas millonarias. Entonces la decisión de varios gobiernos frente a la pandemia definió la configuración geopolítica entre el mercado (mano invisible) y el Estado-Nación (gobiernos que ejercen el poder en un territorio) como agente dominante, siendo el ultimo que ha está imperando en el ejercicio del poder. En la otra orilla se encuentran posturas republicanas que defienden el sentido de la libertad en toda su expresión, oponiéndose a las medidas de cuarentena obligatoria, solo para citar algunos ejemplos, tenemos: a Jaime Bayly (periodista liberal a favor del libre mercado) y Rafael Rey (funcionario de confianza del difundo Alan García). Que creen férreamente en el show del Covid-19 en el Perú, siendo una estrategia populista para poder dar réditos políticos al gobierno, manteniendo su principal postulado: en que cada individuo es libre de hacer con su salud lo que le plazca, y si decide infectarse, es bajo su responsabilidad. Son medidas descontextualizadas a la realidad peruana, jerarquía de poderes, competencias institucionales y sobre todo salvaguardar el bien común.

               El Covid-19 es un virus que no distingue si eres rico o pobre, negro o blanco, costeño o serrano, peruano o venezolano. Solo las enfermedades atacan de manera horizontal y equitativa a todas las personas sin importar su condición social, política, económica o de status. Si, el ser humano es un ser social por naturaleza, desde la época de la iluminación y la revolución francesa en 1789, lo sabemos, la cuarentena está atentando contra el rol social de la interacción, pero la razón tiene que primar en base a la información y el conocimiento de nuestra sociedad. Hay varios sectores, por no decir todos, a nivel nacional que están paralizados, nuestra realidad como Perú no es la que quisiéramos, sin advertir el estado de nuestro sistema de salud, pero tenemos que actuar como comunidad, en base a la reciprocidad y a la solidaridad, valores ajenos al capitalismo y al sistema consumista que impera actualmente, pero nos estamos jugando la vida.

               Esto llevara a una reconfiguración de todo lo establecido o equilibrado que conocíamos, siendo la globalización la proveedora de este statu quo. Mario Bunge definía en cuatro campos el cambio de una sociedad atrasada a una en desarrollo: cultura, política, economía y biología. Es sin lugar a dudas el inicio de una década de rompimiento de paradigmas en el conocimiento, manifestando nuestra fe y sobre todo nuestros esfuerzos en la prevención. Varios han querido darle el nombre de castigo divino o un golpe de la naturaleza, para poder entender lo que la razón no puede darnos como sociedad para las mentes mecánicas y dogmáticas, pero no es así.

               Algunos que podemos manifestar nuestra opinión a través de palabras, se le negó en darle palestra al Covid-19, para colaborar en no caer en la histeria generalizada en el mundo entero, provocando que las muertes sucedan no por el virus sino a consecuencia de la desesperación. Bueno ahora los esfuerzos tienen que ser unificados, sino, ¿Qué sería la vida sin salud?

                                 Resultado de imagen de COVID 19 EN PERU