¿TODOS SOMOS VIOLADORES EN EL PERÚ?
El 25 de noviembre del 2019 se
entonó por primera vez en Valparaiso “Un violador en tu camino” es la
canción feminista que ha circulado en toda Latinoamérica, naciendo en las
revueltas en Chile por las desigualdades sociales, enfocada a mostrar la situación
de vulnerabilidad en que se encuentra la mujer.
Para muchos, haciendo referencia
al género masculino, se tiene un enfoque errado del movimiento feminista,
calificándolo de paranoia, pro venganza y resentimiento al sexo masculino,
perspectiva que será desmentida por la realidad peruana y latinoamericana.
El machismo y la misoginia es una
relación de poder entre la mujer y el hombre, cada 30 horas muere una mujer en
Argentina, según el Observatorio de Igualdad de Género de la CEPAL en el 2018
se registró en toda Latinoamérica y el Caribe 3529 feminicidios.
En el 2018 fueron 149 víctimas de
feminicidios, cerrando el 2019, batiendo record con 168 casos de feminicidios,
concluyendo que se juzga a la mujer por nacer, se tolera el morbo con relación
al sexo femenino, el analfabetismo más propenso en mujeres que viven en zonas
rurales, el amor romántico que normaliza la violencia de género, la dependencia
económica del hogar en el hombre, la impunidad por los agresores, órdenes de
alejamiento y protección que no se cumplen. Entonces la frase “el
violador eres tú” es una respuesta natural por parte de las mujeres que
las están matando, en costa, sierra y selva, peor aún, tenemos un Estado que no
garantiza los derechos humanos con equidad e igualdad entre hombres y mujeres,
calificándolo de “un Estado agresor es un macho opresor”.
Nosotros los hombres hemos
nacido, vivido y muerto de una manera privilegiada en relación a la mujer,
teniendo más comida servida en tu plato, teniendo la oportunidad de poder
estudiar, a no tener presión social sobre el matrimonio, no condicionarte a una
religión católica de sumisión, que la sociedad no te señale como puto por tu
libertad sexual, entre otras cosas. Entonces para poder establecer la problemática
de la situación de la mujer, no se genera empatía, teniendo el ideal de romper
el mandato de la masculinidad patriarcal y machista, se tiene que promover
nuevas masculinidades en ambos sexos, cambiar de una política pública pro-víctima
y trasladarse a poder trabajar con los agresores.
El feminismo es un enfoque teórico
transformador del género masculino y femenino, que no solo le pertenece a las
mujeres sino a la sociedad, rompiendo prejuicios y dogmas dentro del sentido
común de la ciudadanía. Rechazando los extremismos y discriminaciones, como por
ejemplo: el sexo de un hombre no puede condicionar tu participación en un
movimiento feminista, tu sexo de mujer no condiciona que puedas juzgar a un
hombre como violador sin generar un argumento o poder comprobarlo. Hay
parámetros dentro de la institucionalidad y conductos regulares que nos han
permitido poder vivir en sociedad, que son necesarios para poder relacionarnos
y respetarnos.
Es por ello en una declaración el
10 de enero por la Ministra de Mujer y Poblaciones Vulnerables Gloria
Montenegro, diciendo que: “El Perú es un país de violadores” e
invito a sumarse a esta indignación, refiriéndose también a las violaciones,
feminicidios, cantidad de tipos de violencia hacia la mujer, entre otras cosas.
La realidad no se puede evitar,
se están vulnerando derechos humanos de las mujeres, y mencionar esta
generalidad es en base a un contexto tangible y cotidiano que no quisiéramos
que se normalice, pero la ministra es un funcionario público y político,
promotora del dialogo y los consensos, y no se puede tener declaraciones tan
ligeras sabiendo que somos un país de todas las sangres y colores, con las
intenciones de poder sensibilizar a la ciudadanía de esta problemática
podríamos estar ocasionando una confrontación con grupos recalcitrantes que hay
que reeducarlos en el enfoque de género no alejarlos de este.
Hemos tenido un Presidente del
Consejo de Ministros que se declaró feminista, siendo Salvador del Solar quien
nos enseñe a poder tener espacios de debate donde se pueden llegar acuerdos
entre posturas divergentes y contradictorias.
Tender puentes dentro de la
política partidaria en la esfera pública es necesaria, pero es una limitante
que juzgues a tu contrincante por su condición, no desmerezcamos el debate ni
tampoco hay que ver antípodas en la argumentación sino hay que anhelar poder
llegar acuerdos en base a una problemática en común como la violencia de genero.
Fuente: Red
Interquorum Arequipa 2017 – Marcha Ni Una Menos






