jueves, 24 de octubre de 2019

El Efecto Joker en Latinoamérica


El Efecto Joker en Latinoamérica

Tendremos el papel de spoiler para aquellas personas que no han logrado ver el “Joker”. El significado de la película no extrapola la realidad contemporánea en que se vive, situando lugares, problemas, coyunturas y desigualdades en específico, encontrar un mayor sentido a la muerte que a la vida, es peligroso, pensar que encuentras reconocimiento y status a partir de infringir la ley y el contrato social, atemoriza, arrebatar lo que no te pertenece por “justicia”, es el caos. A partir de ello surgen muchas preguntas, que han tenido respuesta en Latinoamérica: ¿Por qué quitar la vida a una persona es malo? ¿El reconocimiento y status se gana o se adquiere?  ¿Puede ser justo prevaler el derecho de las minorías sobre las mayorías?

Joker vive en una ciudad discriminadora, segregada, con delincuencia, espacios públicos inseguros, lúgubre, homofóbica, violenta y problemas mentales, pero también tiene servicios básicos de calidad, educación innovadora, servicio de salud humanizado para el ciudadano y con ingresos altos, cabe recalcar que estos últimos adjetivos solo lo tiene el 10% de las personas que viven en la ciudad, de 10 personas una vive cómodamente. En la mega ciudad mueren a diario personas de bajos recursos, normalizado para la opinión pública, pero cuando mueren tres hombres violentos, que laboran en Wall Street y de pertenecientes a familias adineradas, es una crisis moral, ética, de desconcierto social y concluye en una crisis política a sangre y fuego.

¡Justamente este es el efecto Joker!, catalogar a la violencia social legitima como un mecanismo de movilidad social y reivindicativa, en base a las desigualdades estructurales que la sociedad ha segregado a la población durante décadas, motivado por las diferentes brechas sociales económicas y culturales que hemos tenido, creando contrincantes, burgueses vs proletariado, citadinos vs migrantes, serranos vs costeños, negros vs blancos, incas vs españoles, ricos vs pobres, peruanos vs venezolanos, arequipeños vs limeños, puneños vs ileños, y así podríamos enumerar muchos conflictos de grupos humanos. Este efecto hoy en día encuentra justificantes claros en Latinoamérica, somos el continente más desigual del planeta.

En Ecuador salieron a protestar grupos sociales, indígenas y transportistas rechazando los recortes económicos impuestos por el FMI (Fondo Monetario Internacional) para que el país reciba ayuda financiera pensado por el gobierno de Lenin Moreno. El objetivo era reducir el gasto público e incrementar los ingresos del Estado, teniendo como primera medida del paquetazo económico eliminar los subsidios de gasolina, recortar el personal que labora en el Estado y atacando a los derechos laborales como las vacaciones recortarlas a la mitad.

En Chile salieron a protestar por el incremento del pasaje al Metro de Santiago, rechazando el sistema de desigualdad manifestado en la labor de las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP), no distribuyendo lo necesario para los pensionistas, solo el 20% de la ciudadanía puede pagar por una atención de mejor calidad en el sistema de salud, los demás lo hacen en el sector público, la privatización del agua en el país sureño, la poca movilidad y la privatización de la educación. Chile ejemplifica las desigualdades en Latinoamérica.

Sin tocar el tema del fraude electoral en Bolivia, donde se tiene que ir a una segunda vuelta por la paz social del país; y la crisis en Argentina condiciona una crisis que cualquier momento puede estallar. Todo bajo la mano invisible de corrupción por Odebrecht.

Aclarando que no es un movimiento de las fuerzas vivas de izquierda en Latinoamérica lo que ocasiona los disturbios generalizados en nuestro continente, solo el pensamiento neocolonialista puede dar justificantes que no son evidentes, la lucha es por la desigualdad, la lucha es por la segregación, la lucha es por un Estado que da la espalda a su pueblo, dotándolos de servicios de baja calidad y con precios exorbitantes, la lucha es para que el Estado represente los interés y derechos de toda la ciudadanía, no un Estado pelele al servicio de intereses de organismos supranacionales.
  

martes, 15 de octubre de 2019


¿CELEBRAMOS? UN 15 DE OCTUBRE TETE


Palabra hermosa para identificar una emoción de felicidad, tal vez alegría y acostumbrarte por un momento a la tranquilidad de estar conforme con la vida que te ha tocado. Sin importar tus convicciones, credos, posición política y todo lo que conforma la Constitución Política del Perú en el Art 2 de 1993.

Aprobar con puntaje de excelencia, tu tesis doctoral en tu lengua materna, el quechua, y aprobarla en la universidad decana de América, la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, digno de aplausos. Un reconocimiento para ROXANA QUISPE COLLANTE, que con tu trabajo muchos seguimos luchando por acortar la brecha, se sigue luchando por la inclusión y el reconocimiento del otro como mi igual.

¿Qué celebras? Que no puedes trabajar, que la flojera es tan grande, que los sueños de grandeza que tuvo tu familia sobre ti, se esfumaron como aquella noche entre risas y conchudes que impusiste tus reglas a tu conveniencia, también con arreglos que haces de mil soles que se van en una fiesta efímera, para complacer tu propio ego, con poca conversación que valga la pena, cervezas sin motivo y razón, con el único objetivo de ufanarse de tener un par de soles en el bolsillo, con música, gente, tristeza, un homosexualismo sucumbido, sembrando rechazo en aquellas personas que llamas familia, pero no te reconocen.

Celebro hoy 15 de octubre cumpleaños de Teresa Juana Quicaña Valencia, mi abuela, mi TETE, que cumple 74 años, “solo falta que me llamen algunos nietos pero estoy feliz”, me decías cuando te llame en la tarde. Me alegro mucho de nunca haberte pedido dinero, o algún favor, pero tu deseo de desprendimiento fue es tan grande con todos, que si dios existiría se parecería un poco más a ti, que aquellas personas que te estiran la mano, por favores económicos y no por agradecimiento de familia, ya lo decía Mario Vargas Llosa, “la familia no con la que se nace, ni los símbolos patrios, son los pequeños espacios donde te dan cariño sincero y verdadero”. Vargas Llosa y Teresa Valencia coinciden, como filosofía de vida. Por eso celebro.

Celebrar el cierre del congreso corrupto y lobista, el rechazo a todo tipo de mediocridad, a desperdiciar tu tiempo por cosas vánales y materiales. Por eso y muchas cosas hoy 15 de octubre celebro. CELEBRO POR TI TETE.

domingo, 8 de septiembre de 2019

¿Para qué Elecciones el 2020?



Resultado de imagen para marcha el 05 de septiembre 2019

05 de septiembre se llevó una marcha multitudinaria en diferentes regionales de nuestro querido Perú. No se puede negar que la indignación es generalizada, en una línea histórica desde el 2000, cuando se manifestó la marcha de los cuatro suyos no se intensificó la unión de diferentes frentes de la sociedad organizada unidos por un objetivo, que no distingue género, edad, etnia, condición socioeconómica, nivel de instrucción, político, ciudadano, anarquismo y democrático, se alinearon ayer por una causa común, el rechazo a la crisis política-institucional de corrupción e insostenibilidad de la relación entre el ejecutivo y el legislativo.

Para contribuir al debate y poner en la palestra discusiones que no reflejan a simple vista la marcha de ayer. Hay dos preocupaciones latentes que nos trae a colación este fenómeno social.

Primero es el mensaje implícito del descontento ciudadano hacia la política partidaria y la funcionabilidad de las instituciones del estado peruano; no se puede negar que hay una participación activa de la ciudadanía con relación a la política, que ha ido en ascenso, lo cual se debe buscar su sostenibilidad con participación y sobre todo con “propuesta de cambio”, pero también preocupa que la causa común, no se materialice en bien común, explicando que una elección adelantada no resuelve los problemas estructurales de nuestro país, como la discriminación étnica-migratoria, el generar empleo sostenible, violencia contra mujer, bajos niveles de aprendizaje, brechas en infraestructura, la descentralización, la corrupción institucional, el transporte público de calidad, el derecho a una ciudad inclusiva y de derecho, entre otros. Cuando reinicias la computadora necesariamente no vas a encontrar una situación diferente cuando la prendas, depende de cómo y quién la prenda. Concluyendo, si pides “QUE SE VAYAN TODOS”, también tienes que proponer cómo resolvemos la crisis en conjunto “TODOS Y TODAS”.

El segundo punto va referido a que la marcha no es causal, sino intencional, siendo parte de una cronología de hechos articulados y programáticos, que obedecen a intereses de diferentes colectivos y partidos políticos, que ya empezaron los 90 minutos para alcanzar el poder en el 2020. Esta postura de aquellas organizaciones no es rechazada, sino aplaudida, siempre y cuando lo den a conocer a la opinión pública, para que la crisis institucional-política no se cambie una por otra. Imaginemos un escenario el próximo año, donde cabe el supuesto que tengamos a Elmer Caceres Llica como presidente del Perú, y a la agrupación política “Cambio 21” con 80 congresistas, ¿saldremos a marchar nuevamente? ¿Pediremos elecciones adelantadas y que se vayan todos otra vez? ¿La política es necesaria para generar desarrollo y garantizar la calidad de vida o es un juego del espectáculo de la televisión basura? La osadía y la indignación ciudadana son compartidas por todo el Perú, pero también la responsabilidad que tenemos todos y todas de ver a quien le vamos a dejar nuestro país, y cuáles van a ser las propuestas ciudadanas que reorientaran el rumbo de nuestra república, para no repetir lo que ya estamos pasando.

Seamos precavidos y consientes de las diferentes agrupaciones políticas o no que han salido a marchar el 05 de septiembre, y empecemos a evaluar que proponen o cuál es su postura a la crisis política-institucional.

Traslademos un objetivo común ciudadano, que nos unió ayer, a una propuesta integral que genere bien común sostenido para todas y todos los peruanos.