domingo, 8 de septiembre de 2019

¿Para qué Elecciones el 2020?



Resultado de imagen para marcha el 05 de septiembre 2019

05 de septiembre se llevó una marcha multitudinaria en diferentes regionales de nuestro querido Perú. No se puede negar que la indignación es generalizada, en una línea histórica desde el 2000, cuando se manifestó la marcha de los cuatro suyos no se intensificó la unión de diferentes frentes de la sociedad organizada unidos por un objetivo, que no distingue género, edad, etnia, condición socioeconómica, nivel de instrucción, político, ciudadano, anarquismo y democrático, se alinearon ayer por una causa común, el rechazo a la crisis política-institucional de corrupción e insostenibilidad de la relación entre el ejecutivo y el legislativo.

Para contribuir al debate y poner en la palestra discusiones que no reflejan a simple vista la marcha de ayer. Hay dos preocupaciones latentes que nos trae a colación este fenómeno social.

Primero es el mensaje implícito del descontento ciudadano hacia la política partidaria y la funcionabilidad de las instituciones del estado peruano; no se puede negar que hay una participación activa de la ciudadanía con relación a la política, que ha ido en ascenso, lo cual se debe buscar su sostenibilidad con participación y sobre todo con “propuesta de cambio”, pero también preocupa que la causa común, no se materialice en bien común, explicando que una elección adelantada no resuelve los problemas estructurales de nuestro país, como la discriminación étnica-migratoria, el generar empleo sostenible, violencia contra mujer, bajos niveles de aprendizaje, brechas en infraestructura, la descentralización, la corrupción institucional, el transporte público de calidad, el derecho a una ciudad inclusiva y de derecho, entre otros. Cuando reinicias la computadora necesariamente no vas a encontrar una situación diferente cuando la prendas, depende de cómo y quién la prenda. Concluyendo, si pides “QUE SE VAYAN TODOS”, también tienes que proponer cómo resolvemos la crisis en conjunto “TODOS Y TODAS”.

El segundo punto va referido a que la marcha no es causal, sino intencional, siendo parte de una cronología de hechos articulados y programáticos, que obedecen a intereses de diferentes colectivos y partidos políticos, que ya empezaron los 90 minutos para alcanzar el poder en el 2020. Esta postura de aquellas organizaciones no es rechazada, sino aplaudida, siempre y cuando lo den a conocer a la opinión pública, para que la crisis institucional-política no se cambie una por otra. Imaginemos un escenario el próximo año, donde cabe el supuesto que tengamos a Elmer Caceres Llica como presidente del Perú, y a la agrupación política “Cambio 21” con 80 congresistas, ¿saldremos a marchar nuevamente? ¿Pediremos elecciones adelantadas y que se vayan todos otra vez? ¿La política es necesaria para generar desarrollo y garantizar la calidad de vida o es un juego del espectáculo de la televisión basura? La osadía y la indignación ciudadana son compartidas por todo el Perú, pero también la responsabilidad que tenemos todos y todas de ver a quien le vamos a dejar nuestro país, y cuáles van a ser las propuestas ciudadanas que reorientaran el rumbo de nuestra república, para no repetir lo que ya estamos pasando.

Seamos precavidos y consientes de las diferentes agrupaciones políticas o no que han salido a marchar el 05 de septiembre, y empecemos a evaluar que proponen o cuál es su postura a la crisis política-institucional.

Traslademos un objetivo común ciudadano, que nos unió ayer, a una propuesta integral que genere bien común sostenido para todas y todos los peruanos.



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