viernes, 18 de julio de 2025

Juventudes sin reconocer la política como instrumento de incidencia pública.


Para la próximas elecciones presidenciales y congresales al 2026 la juventud abarcara más del 33% de la población electoral, corroborando la tendencia en el censo de población y vivienda aplicado el 2017, donde las y los jóvenes entre 12 a 29 años a nivel nacional abarcan el 31% de la población, en Arequipa esto es el 30%. La inserción de las juventudes en la política partidaria es endeble y mirada desde lejos, a veces bajo una posición de privilegios, considerando que las reglas para ser candidatos en una lista a regidores deben ser el 30% tanto de hombres como de mujeres, 20% por personas menores de 29 años y un mínimo de 15% de representantes de comunidades nativas, pero aún hay cobro de cupos y clientelismo que obstruyen las reformas quedando solo en el papel.

Según el “Consenso de Montevideo sobre la población y desarrollo” en el 2013 publicado por la CEPAL se acordó garantizar un mundo sin discriminación y violencia como pilares estructurales de paz social; garantizar la participación efectiva en el debate público y en la toma de decisiones por las juventudes; invertir en la educación pública, universal, laica, intercultural, gratuita y de calidad para enfrentarse a los retos del siglo XXI; inserción laboral con derechos óptimos para el ocio, trabajo y estudio; implementar programas de salud integral para la sexualidad desde la primera infancia, reconociendo la afectividad, entre otros. Esta agenda Latinoamérica joven fue hace once años.

En el pleno 2024, la problemática juvenil maneja una propia agenda arraigada en los nativos digitales, el internet de las cosas, la incorporación de situaciones negativas como el acceso a una educación de calidad, empleo digno, salud especializada, un gobierno abierto para hacer fiscalización, vivienda digna para las familias aún más jóvenes, tiempo para la recreación, medio ambiente con recursos humanos sostenibles, participación social y política con voz y voto. Hay pendientes más estructurados, pero los problemas de construir proyectos políticos programáticos desde las juventudes aún no encuentran consensos.

Conversando con Denett Pinto Subsecretaria del Consejo Regional de la Juventud de Arequipa manifestaba que los voluntariados y las asociaciones juveniles se fortalecieron con la pandemia, sobre todo las sociales y las animalistas, pero sin discutir posibilidades de cambio de la estructura hegemónica política y económica que prima hoy en el país.

Llegando a la conclusión en el debate, las juventudes escuchan estás disputas ideológicas dentro de los intercambios de ideas rehuyendo, por eso las personas que están más cerca a los veinte años no consideran que la política sea un instrumento de incidencia pública cercanos a su grupo etario, en contraposición a jóvenes que se acercan a los treinta años que si manifiestan su posibilidad de hacer política partidaria, pero aún sin construir un gran paradigma ideológico teórico moderno que involucre un recuento histórico de la problemática real de nuestras sociedades peruanas y una memoria histórica colectiva que hay que reconocer. 



El árbitro no pudo ni con el Corso de la Amistad de Arequipa.

 

Son 484 años que festeja la ciudad de Arequipa, donde el alcalde provincial quiso reivindicar su pésima gestión, imagen, escrutinio público y no lo logro. Antes, hay que criticar el sentido común de la evaluación de una autoridad municipal de la ciudad de Arequipa, manifestando que a pesar que no se den obras emblemáticas para la provincia, los festejos del mes de agosto podrían sepultar o alargar la popularidad y aceptación de un alcalde de la municipalidad provincial de Arequipa. Es tarea pendiente de nuestra ciudadanía arequipeña migrante y pujante cambiar nuestro sentido mental de evaluación y ser más beligerantes con nuestras autoridades municipales de manera sostenible, los doce meses del año y sin feriados, no son dadivas es un trabajo.

Ahora, el árbitro (Víctor Hugo Rivera), aquella persona que se molesta sino le llaman alcalde, no les contesta preguntas a los medios de comunicación, que le encanta su feudo provincial y que gobierna para el Centro Histórico a media caña, postulo al sillón de la Municipalidad Provincial de Arequipa desde el 2010, perdiendo en tres oportunidades consecutivamente (2014 y 2018 también fueron elecciones que perdió), recién el 2022 logro alcanzar su sueño, claro, también postulo a las elecciones parlamentarias extraordinarias a nivel nacional por el partido político Vamos Perú. En total fueron doce años que tuvo para prepararse políticamente, académicamente y funcionalmente en la administración pública para construir un movimiento regional con cuadros interdisciplinarios, pero no hizo nada, gano las elecciones prácticamente por cansancio de la población al verlo en la boleta electoral.

Cuando asume como alcalde no logro concretar ninguna obra estratégica para la ciudad de Arequipa, hasta ahora y dudo que lo consiga en los próximos dos años, no le da a una respuesta, nada. Esos doce años que postulo reiteradas veces no pudo capitalizar ningún aspecto importante para realizar una buena gestión municipal, hoy por hoy, hay desorden, hay retrocesos en la información en línea, no consigue respuestas municipales eficientes y vinculantes, y la organización de su cuerpo de gerentes hace agua por donde lo mires.

Con el Corso de la Amistad, mucha gente se congrega para disfrutar un día de jolgorio, cultura (interprovincial, nacional y extranjera) y esparcimiento familiar, esperando como mínimo que las condiciones de seguridad, transito peatonal, organización y distribución de los agrupamientos se lleven eficientemente. Víctor Hugo fallo, no pudo garantizar ni una de las condiciones mencionadas.

Hubo cuatro agrupamientos en el Corso de la Amistad, debiendo ser divididos por características similares, poner en resguardo a escolares que llegaron con sus colegios a participar, pero por ejemplo la Institución Educativa Independencia América paso cerca a las 9:00 pm de la noche (todo el evento concluyo pasado las doce de la noche), nos preguntamos ¿será seguro el regreso a sus casas a menores de edad?; en los agrupamientos no se distinguían cuales habían sido los criterios para dividir a las municipalidades, clubs, empresas, danzas culturales, nada. Días antes el lucro estaba garantizado por el metro cuadrado por donde pasaría el Corso de la Amistad, debió imaginar que si cobraba para la posición de las sillas estaba reconfigurando el tránsito de los peatones frente a las y los espectadores, prácticamente pasaban las comparsas y con la gente pasando y chocándose con ellas.

La responsabilidad política la asume el alcalde, no es manera de justificar el comportamiento de la población, como dicen algunos franeleros de la gestión municipal. Hubo personas que pagaron más de cien soles por una silla para estar en primera fila, pero su visión fue opacada por el transito constante de la población por una mala organización municipal.

El árbitro quiere acallar las críticas a cualquier evento donde toma la palabra y lo abuchean diciendo “los arequipeños somos respetuosos”, por eso invito a Dina Boluarte, porque piensa que el sentido critico y la libertad de expresión lo dejamos en casa, se le notifica que las muestras de desprecio y burla es por el persistente incumplimiento de las promesas políticas, y esto va en aumento.

Este es un partido que no se puede poner al medio, si alguna vez lo estuvo, este partido lo pierde con o sin arbitro comprado.

 


Desarrollo ¿con o sin? Ambiente.


En la configuración de países desarrollados y los que están en vías de desarrollo se determina los modelos de acumulación, valor agregado y políticas económicas para la subsistencia y calidad de una población. Considerando que el Perú no es un país desarrollado amparado en el modelo económico primario exportador, anteponiendo la misión de extracción de recursos naturales y la mercantilización de su endeble institucionalidad para dar el soporte al capitalismo exógeno, mintiendo a los sentidos comunes de la población que con la gran minería y la agroexportación nos llevaran al primer mundo de la innovación y la tecnología.

Nuestra forma de entender el desarrollo a depredado nuestros innumerables ecosistemas, los cuales han sido modificados por las actividades productivas, condicionando un desborde y desorden popular en los asentamientos humanos que luego se convertirían en ciudades intermedias. Aquella gran problemática, compleja e interdisciplinaria, encuentra su núcleo en considerar la historia humana desde una mirada antropocéntrica, un entendimiento del nacimiento y la creación de la vida donde comienza y concluye con el ser humano, partiendo de la falacia que el único animal importante en el mundo es la mujer y el hombre. Considerando este modelo mental de la depredación de los recursos naturales comenzó su apogeo desde la revolución industrial en el siglo XVIII, ocasionando cambios sociales y climáticos donde muchas especies vegetales y animales se han extinguido.

Eduardo Galeano manifestó muy bien la cultura extractiva de los recursos naturales por parte de los colonizadores a grupos de nativos en Latinoamérica en su libro “las venas abiertas de América latina” (1971). Arrastrando una memoria histórica colectiva latinoamericana de depredación de recursos naturales sin ningún impacto en la colonia e incipiente en la época república del esperado desarrollo.

Convergiendo que el medio ambiente y su sostenibilidad en el Perú es tema público y prioritario, no solamente por ser la gallina de los huevos de oro para el cambio de nuestra matriz productiva sino porque allí residen nuestros conocimientos ancestrales y raíces culturales como Wari, Chimú, Puquina, Churajón, muchas otras más que se posicionaron como grandes horizontes culturales, fácilmente pudiendo explicar por qué estamos en una permanente crisis política en nuestra historia contemporánea.

Con el reto de anteponer una agenda ambiental mancomunada dentro de la infraestructura gubernamental del Estado, se pudo conversar con Nicole Verde Ing. Ambiental y forestal de la Universidad Nacional de Tumbes, donde se manifestaba que los objetivos de desarrollo sostenible (ODS) en el número trece, que observa el cambio climático, estamos al 25% de avance según el Instituto de Estadística e Informática (INEI), una cuarta parte a menos de seis años de que se cumpla la temporalidad asignada, y eso que es una valla mínima. Nos comentaba que nos están ganando la lucha por el cuidado de la biodiversidad y las reservas naturales los capitales subterráneos como la minería ilegal, la tala indiscriminada y los monocultivos en plena ceja de selva, donde las reglas legislativas favorecen este tipo de economías, claro ejemplo es la elección del presidente del congreso de la república el Sr. Salhuana, quien lo pone allí son los capitales de la minería ilegal fluvial en Madre de Dios. Ya no hay un doble discurso, sino una pérdida de vergüenza y miedo al escrutinio público.

El tema ambiental siempre ha sido la cola de la agenda pública, siempre con la intención de regular, sin poner la competencia de fiscalización para darle dientes a la institucionalidad ambiental para que mantenga a raya los capitales económicos que depredan nuestra amazonia y biodiversidad.

No hay una reglamentación clara en materia ambiental, medios de comunicación comprados por estos capitales formales e informales que no evidencian los derrames de petróleo, muertes de lideres indígenas que mueren defendiendo su territorio, la no promoción de una economía circular, no hay cambio de consciencias, concluyendo en una lejana gobernabilidad ambiental, la cual no existe en el Perú.



Espacios de diálogo que no generan compromisos ni cambios.

En clase discutíamos sobre el aprendizaje colaborativo como un mecanismo de adquirir y hacer sostenible los conocimientos para el individuo respetando el trayecto colectivo, a la otra orilla, tenemos a la interiorización de la automatización de conocimientos, como la instrumentalización de la memoria, que no necesariamente fomenta procesos de reflexión y análisis que nos involucra en ejercitar un pensamiento crítico, debiendo madurar en un pensamiento complejo. Discutíamos, siempre con la consigna de aportar al debate desde las interrogantes y recrear los ejemplos para un mayor entendimiento, esas dos simples cosas eran las consignas. De vital importancia poner las reglas de juego y manifestar nuestra intención de participar para ver que me llevo, retos pendientes y cosas que no estoy de acuerdo. Considerando que el promedio de edad estaba entre los 17 a 20 años de edad, en un ambiente controla de formación académica.

Hoy, en los espacios de participación de la convencional y tradicional sociedad civil organizada no hay consignas para los aportes, no se piden comentarios, no se piden opiniones, concluyendo, nadie viene a sumar sino a pavonearse, manifestando que tan jodido esta Arequipa y el país en relación a percepciones egocéntricas e individualistas que lo venimos escuchando reunión en reunión durante muchos años. Así, merecemos las y los representantes que tenemos, así merecemos que nos sigan llamando subdesarrollados, así somos una república con pensamiento colonial vigente, porque no nos damos cuenta las cosas que tenemos al frente ni la problemática que pasa en el mundo, nos distraemos sobre los hechos noticiosos, la burla, el morbo y nuestro nivel de debate es bastante limitado, sin extrapolación y con conformismo. Totalmente comprobado, porque siguen yendo los mismos actores a las mismas reuniones y haciendo los mismos comentarios, ¿Qué cambia?, a parte de el numero de canas en la cabeza. Nada.

Aquellos ambientes no son de formación universitaria, ni el promedio de edad es menor de 20 años de edad, sin ninguna duda, como se dijo en el primer párrafo. Muchas de las personas que participan vienen de procesos interesantes de construcción de ciudadanía democrática y periférica, pero se quedaron allí, murieron allí, recordando que tan buenos fueron y llevando el debate de la reunión entre elogios recíprocos  de los asistentes, entre franeleadas para la foto, que pena y  vergüenza, porque no miramos mas lejos de los limites que nos pone la visión, porque solo pedimos lo básico, pedimos que se acabe la violencia, se respeten los valores democráticos y se tenga dinero en el bolsillo de la gente, totalmente insignificante para un país que debería exigir un nuevo modelo de desarrollo, no basado en la extracción de recursos naturales y un proceso de distribución de riqueza del chorreo, queriendo decir, si las elites opulentas tienen más dinero, los pobres tendrán migajas mas grandes, ¿no?, ese es el desarrollo a la peruana.  

Se podía determinar los comentarios de cada una y uno de los actores que estaban presentes, estamos hablando el lenguaje, que desde que estoy en voluntariados y articulación con la sociedad civil organizada se sigue repitiendo, y estoy seguro que las personas que pintan canas, tienen más de cuatro décadas hablando sobre las mismas cosas, peor aún sobre los mismos problemas no resueltos.

 

Todavía se pregunta en esos espacios, “¿ya van a venir los sindicatos y los gremios como la FDTA (Federación Departamental de Trabajadores de Arequipa) y los sindicatos como construcción civil?”, obviamente que la respuesta es NO, no van a venir nunca, porque esta pequeña reflexión en este articulo de opinión aquellas instituciones gremiales ya lo conocen de primera mano hace muchas décadas, saben que se piensa, se analiza y se discute y todo queda la foto, suficiente para la cooperante por supuesto, el apelativo de espacios caviares queda muy atinado en la foto.

Espacio aburrido, los mismos temas, las mismas franeleadas y las mismas suplicas. “¿Qué hacemos?” preguntaron algunos, recibiendo aplausos del público, vergüenza, tenemos un pensamiento dogmático, simplista y neocolonialista. Dogmático porque no entendemos que el mundo ha cambiado, pudiendo tener un desarrollo no solo amparado en la extracción de recursos naturales sino en energía renovables y más. Simplista, porque tenemos un reduccionismo sobre las cosas que queremos y como imaginamos nuestro futuro. Y neocolonial, porque los problemas los tenemos que resolver nosotros, no esperar que alguien nos diga lo que tenemos que hacer, no esperar un mesías, no esperar que nos digan como pensar, eso si es deplorable en cualquier debate y en cualquier nivel de articulación. 

También hay que mencionar a los grandes consultores que los presentan como dioses de la gestión pública y desarrollo territorial, pero aquellas participaciones no dan crédito a las experiencias regionales que ayudaron a construir esos modelos mentales que plantean reformas, fortalecimiento de políticas públicas y revoluciones dentro de los contratos sociales, por mas que se le incomode de hablar de aquellas temáticas, que obviamente no son creación heroica sino importan esas ideas, les ponen sus títulos con su autoría y lo manifiestan en espacios regionales por supuesto. Así, ni siquiera tenemos una forma institucional de tener redes de conocimiento en las universidades regionales, por mas que se mencione en un discurso centralista y hegemónico.

Hay miedo a dar el salto a la política participativa, miedo a dejar su zona confort. Como les mencionaba a algunos actores, no siempre vas a estar calculando las cosas, se tiene que sentar posición, pero se prefiere no cuestionar el modelo de desarrollo, recrear el poder en instancias concejales y regidurías (fáciles de dominar), tratando, porque no creo que lo logren, conducir mejores olas para que los vean deslizarse, para la foto también.

El gran aprendizaje parte de madurar nuestros propios procesos de participación, articulando otros de menara ascendente, con coherencia, posición y trabajo programático, tenemos que seguir madurando en nuestra participación ciudadana y política, porque sino estaremos como personas que representan algunas ONGs repitiendo el discurso de izquierda de 1980, donde los progresismos modernos lo han olvidado, donde no hay cuestionamientos de construir un pensamiento latinoamericano.

No cuestiono el espacio, siempre y cuando se renueven los actores y las metodologías para poder no solo dialogar, sino, carajo, tener acuerdos concretos y viables de articular desde la poca institucionalidad que tiene la sociedad civil organizada. Donde algunos decidiremos migrar a donde seamos más útiles y menos repetitivos.

 


No solo los animales de dos patas tienen derecho a vivir dignamente

El cariño que tenemos por nuestros amigos de cuatro patas es muy especial, nos involucra a envolvernos en nuevas etapas de vida, que tal vez no las hubiéramos pasado sino nos damos la oportunidad de arriesgar y darle un hogar a cualquier animal que lo necesita. Pasado el tiempo, se convertirá en aquel compañero y/o compañera que se desvele junto a ti cuando el trabajo apremie y las obligaciones coaccionen.

Hay temas que no se tocan ni se escriben porque no involucra cámaras, no involucra aplausos y no involucra que estén en la agenda pública de las autoridades y de la sociedad civil organizada, dando como consecuencia que no se atienda ni mucho menos se mencione el maltrato animal, el abandono de las mascotas, el desecho crías de gatos y perros en la basura, como si su vida fuera solo utilitaria para los momentos de felicidad del ser humano, siempre viéndolos desde una posición infravalorada y no como miembros de nuestros ecosistemas urbanos.

El cariño debe ser genuino hacía cualquier animal, pero no todas las personas lo tienen, considerando que en el año 2023 solo hubo doce sentencias del Poder Judicial peruano por maltrato cruel de animales, ese mismo año se registro 1123 animales domésticos y silvestres que fueron victimas de algún tipo de abandono o acto cruel según registra la Policía Nacional del Perú (PNP). Muestra una insensibilidad por parte de nuestra sociedad generalizada, donde se ha perdido el rol de colaborar con el vulnerable ya sea animal de dos o cuatro patas.

No podemos descartar la generación que realiza actos de caridad comunitarios, en algunos barrios y urbanizaciones que construyen organización, por ejemplo, vecinos juntándose en el Distrito de San Martín de Porres a encontrar a hogares para perritos y gatitos que fueron dejados en una bolsa de plástico en un contenedor de basura (totalmente inhumano), siendo chispazos de esperanza para una problemática que nos sigue atacando.

En los asentamientos humanos periféricos a las ciudades y carentes de servicios públicos, sobre todo donde la institucionalidad del Estado no llega con policías ni serenazgo, el perro se vuelve en un actor que genera seguridad familiar y ciudadana, cuidando las casas de los robos que se vienen acrecentando en la ciudad de Arequipa, justamente por ese motivo es que nuestros valientes caninos defienden la familia hasta con su propia vida, porque muchos de ellos mueren por el veneno que les dan los ladrones para que puedan ingresar a robar en los días subsiguientes a la muerte del can.

Aún se puede evidenciar en la sombra de cada árbol a las mascotas que dieron su vida para cuidar a su familia, donde tuvieron un hogar y un espacio para poder alimentarse y dormir sin que lo botaran.

En este mundo contemporáneo y moderno en el cual vivimos, con crisis políticas cotidianas y sin un rumbo como república, nuestras batallas culturales deberían de comenzar allí, con nuestros incondicionales amigos y amigas perrunos y gatunos, aprendiendo de su comportamiento, dejarlo todo por nuestra familia y colectivo sin esperar nada a cambio. 



lunes, 8 de julio de 2024

HACER MILITANCIA POLITICA PROGRAMATICA NOS SALVARA, NO LA ELECTORAL.

 

HACER MILITANCIA POLITICA PROGRAMATICA NOS SALVARA, NO LA ELECTORAL.

Lucas Z. Granda

Escuchaba en una reunión de investigación que convoco el Instituto de Estudios Peruanos (IEP) en Arequipa la indignación que nos produce tener una hegemonía partidocracia gobernando en el poder legislativo en comunión con el ejecutivo, pisoteando los derechos humanos, manipulando instrumentos de gestión pública para la conveniencia de los intereses más mercenarios y asquerosos que se hacen dentro de la administración del Estado peruano, claro ejemplo es con Majes Siguas II, Proyecto Tía María y Puente Arequipa-La Joya; pero consideremos la variable tiempo. Esto viene sucediendo, como lo citan en la investigación, una superposición permanente y crítica de crisis políticas, económicas y sociales permanentes, encontrando un punto de quiebre en la asunción al poder por Dina Boluarte, considerando la forma en que se hizo con fuego y derramamiento de sangre.

Aquellas personas que hemos acompañado la indignación, la lucha en las calles y la difusión de contenido político crítico-complejo vemos los discursos contemporáneos vacíos, románticos, mucha indignación con poca organización programática, pero sobre todo voces dispersas que no encontramos puntos de encuentro. Revelando que el pueblo organizado ya no es punto equilibrado para poner freno a la mercantilización del Estado por organizaciones criminales que hacen política desde el congreso de la república.

En otro espacio, en la misma ciudad de Arequipa, la sociedad civil organizada, se tendrá que mencionar que ya muchas décadas se organiza, tendríamos que evaluar sus acciones y estrategias para reclamar hacia coyunturas adversas o solo tienen una mirada complaciente de los hechos que suceden dentro de nuestras coyunturas locales, regionales y nacional. De todas maneras se logró reunir, claro, hubo diálogo genuino y explicación de la crisis desde la literatura y las mega tendencias mundiales, pero aún las acciones son difusas, porque no se entiende que la perspectiva de política ciudadana no es suficiente, se tiene que pasar a militar en políticas partidarias, sentar posiciones, se tiene que enfrentar férreamente a la demagogia y al populismo, porque la lucha es cultural y dentro de nuestros sentidos comunes, no ver eso, es cerrarnos a la posibilidad de construir un territorio que garantice nuestra integridad como seres humanos.

No está mal diagnosticar nuestro panorama político, siempre y cuando se evidencia el proceso político, pasando a la etapa estratégica del "que hacer", las acciones, la organización, la militancia política y alzar nuestra voz contra todo lo que consideremos injusto y corrupto. En este estadio hay mucho miedo, desinformación y aprovechamiento político de las izquierdas y derechas, porque no apostamos por un pensamiento propio, un pensamiento peruano latinoamericano, y eso debe guiar nuestro actuar, sino siempre repetiremos, siempre seguiremos al rebaño, siempre estaremos con miedo de decir lo que pensamos y hacer el Perú que queremos.

No busquemos una opción política para ir a las urnas el 2026 (academia, empresas privadas, Estado y sociedad civil), construyamos una posición política y militemos con nuestras ideas en ella, porque las crisis no acaban con un proceso electoral.

#Militancia #Sociología #Política #Perú



Un país donde los Cuevas son los convocados

 

Un país donde los Cuevas son los convocados

Lucas Z. Granda

La meritocracia a muerto, ha sido desterrada de nuestro sentido común, ganando la improvisación al tomar decisiones, imponiéndose la remediación inconsistente en vez de apostar por la construcción de un nuevo modelo. Nuestras oraciones no van en relación a que haya menos sacerdotes que violen a las niñas y niños, sino que puedan ser cambiados de prelatura o que no se haga escándalo por el miedo "al que dirá la gente".

Han muerto los canales institucionales para ascender socialmente, conocidos como disciplina, educación permanente, preparación física, experiencia profesional, habilidades adquiridas; imponiéndose el modelo Cueva de ascenso social, el pendejo que puede divertirse hasta beberse la última gota de whisky, cerveza o lata hasta la madrugada, después de una derrota o victoria de la selección peruana y equipo de liga que se desempeñe.

El modelo Cueva se ampara en un jugador de fútbol peruano nacido en Huamachuco, siendo una promesa del fútbol peruano que fracaso, pero que, a pesar de las diferentes acciones de indisciplina, bohemia permanente y ninguna consideración por ser un atleta, es convocado a la selección nacional del Perú. Concluyendo en un fracaso más, en una estrella que perdió su brillo, sin equipo por cual competir (porque todos los botaron por indisciplinado), pero ejerciendo un autoritarismo convencional (ya acostumbrado en nuestro país) en el imaginario de la población, se ha manifestado un claro mensaje que dice: No te esfuerces tanto por destacar, sólo consigue un Fossati que te convoque, consigue a un Fossati que te haga jugar, consíguete un padrino y júntate con quienes dan la oportunidad para que a través de intercambio de favores puedas conseguir lo que quieras.

¿Cuál es el mensaje para los jugadores de categorías menores en diferentes clubes de fútbol? ¿Cuál es la lección que interioriza los chicos de las canteras del Melgar que fueron desconvocados por llevar a un juerguero sin equipo, sin pena ni gloria a la Copa América? La respuesta es dura, pero ya acostumbrada, que ni en el fútbol se puede ser honesto y coherente, la pelota se ha manchado con eses y alcohol, trayéndonos a un terreno donde la temperatura se encuentra a 10 grados centígrados, similar al salir de una discoteca a las tres de la mañana, donde las canchas de deporte se encuentran pegajosas y melosas por toda la vergüenza que tenemos al cerrarnos en el modelo Cueva, en este modelo que solo les dice a la juventud disfruta de tus defectos o vete a otro lado, porque para ser bueno en lo que haces no necesitas ser disciplinado o esforzarte, sólo necesitas un Fossati (padrino) y estar en escándalos mediáticos.