“Anemia: El Mal Silencioso que se está Robando el Futuro”
Los resultados de la Encuesta
Demográfica y de Salud Familiar (ENDES) del primer semestre del 2019 ya están
disponibles para los diferentes análisis de la población, casas universitarias,
investigadores independientes, entre otros.
Es necesario manejar la
estadística, reflejada en indicadores, para poder establecer una mirada real de
la problemática que se sitúa dentro de nuestro país, región y localidad donde
vivimos. Como por ejemplo: en el sector público es necesario para direccionar
el presupuesto, cerrando brechas de desigualdad social, como la meta de este
gobierno es mejorar las condiciones en el servicio educativo y de salud;
también para establecer las líneas de investigación de los proyectos que tienen
financiamiento de cooperación internacional, encontrando alternativas para
mejorar el gasto, volviéndolo eficiente; conocimiento palpable de las
autoridades políticas y partidos políticos para poder sensibilizar a la
población, en cuales deben ser las directrices de futuro, para que toda la
ciudadanía empuje el carro en una misma dirección.
Nos enfocaremos en la anemia,
mostrando datos relevantes que deben ser de conocimiento de la opinión pública.
La anemia es un trastorno en la concentración de la hemoglobina, disminuyendo
así la capacidad de la sangre para el transporte de oxígeno en el organismo,
concluyendo que es un indicador de mal estado nutricional y de salud.
La anemia tiene determinantes
socioeconómicas, conductuales, ambientales que hacen que algunos individuos y
grupos sean vulnerables a la anemia. Como bajos ingresos, nivel educativo,
acceso a los servicios de agua y saneamiento, la pobreza (mapa de pobreza por
el INEI), la religión y la brecha urbano-rural. Estas características e
indicadores nos sitúan en la realidad de cada territorio donde se recrea la
anemia, teniendo connotaciones particulares, propios del distrito, motivo por
el cual se debe de tener acciones flexibles, homogéneas y cambiantes para poder
combatir la anemia en todo el territorio nacional.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) informa que la anemia afecta a 800 millones de niños, niñas y mujeres en todo el mundo en el 2011. Siendo los países de Perú, Bolivia y Colombia los que han empezado la reducción de la anemia progresivamente, pero las medidas ejecutadas han sido aisladas y sin buscar la integralidad de las propuestas.
En el mundo los países desarrollados como Alemania, Francia, Inglaterra y Estados Unidos, mantienen sus indicadores de la anemia en 11%, concluyendo que no se puede desterrar esta enfermedad del todo. Pero reforzando la efectividad de las diferentes estrategias de cada país, para tener un horizonte de ejecución – sostenible en el tiempo, así cambiar costumbres y tradiciones desde la alimentación, hasta las formas cómo se gestiona el territorio.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) informa que la anemia afecta a 800 millones de niños, niñas y mujeres en todo el mundo en el 2011. Siendo los países de Perú, Bolivia y Colombia los que han empezado la reducción de la anemia progresivamente, pero las medidas ejecutadas han sido aisladas y sin buscar la integralidad de las propuestas.
En el mundo los países desarrollados como Alemania, Francia, Inglaterra y Estados Unidos, mantienen sus indicadores de la anemia en 11%, concluyendo que no se puede desterrar esta enfermedad del todo. Pero reforzando la efectividad de las diferentes estrategias de cada país, para tener un horizonte de ejecución – sostenible en el tiempo, así cambiar costumbres y tradiciones desde la alimentación, hasta las formas cómo se gestiona el territorio.
En el Perú, el Plan de Lucha
contra la Anemia se focalizo a 1226 distritos con altos niveles de pobreza,
teniendo como objetivo intervenir en 3 grupos poblacionales: mujeres en edad
fértil, madres gestantes; niñas y niños menores de 36 meses de edad.
Entonces según la ENDES como
vamos reduciendo la anemia en el 2019, cabe resaltar que la anemia esta analiza
en niños de 6 a 35 meses de edad:
Las regiones que han aumentado en
anemia son: Puno y Cusco, del 2018 al 2019. Donde Puno aumento de 67.7% a 69.9%
y Cusco de 54.2% a 57.4%, consideremos que ambas regiones tienen una alta
población dispersa y rural, con dificultad para el acceso a servicios públicos
y de calidad, siendo muy volátil la anemia, se tiene que estructurar una
estrategia articulada y territorial sobre cómo reducir la anemia y hacerlo de
manera sostenida. Siendo la región que descendió mas fue Pasco de 58.7% a
50.2%.
En la región de Arequipa hay una
reducción de 38.4% a 33.9% en el mismo intervalo de tiempo, considerando que el
70% de la población del departamento vive en la ciudad de la provincia de
Arequipa, queda una brecha con los centros poblados rurales, que son
imperceptibles si homogenizados el dato a nivel departamental. Dentro del
enfoque de incluir para crecer y tener desarrollo social conjunto, se debe
estar atento dentro de la administración pública direccionar el presupuesto a
la población en estado de abandono y vulnerabilidad.
Las estrategias son varias para
ser implementadas y que algunas ya están siendo ejecutadas: historia clínica
electrónica, garantizar la disponibilidad de insumos y medicamentos, sesiones
demostrativas de preparación de alimentos y seguimiento del personal de salud y
actor social desde la gestación, y una gestión territorial con voluntad
política.






