viernes, 18 de julio de 2025

Arde la amazonia y la sierra mientras rendimos culto a un dictador.


El Instituto Nacional de Defensa Civil (INDECI) informo el jueves 12 de septiembre que hay seis personas fallecidas por los incendios forestales en la sierra y la selva peruana, donde las regiones mas afectadas es Ayacucho, Ancash, San Martín y Lambayeque. Perdiendo 1 370.71 hectáreas de cultivo y otras 1 100.86 afectadas gravemente, por parte de la cobertura natural, se ha perdido 1 997.96 hectáreas. Los incendios forestales están siendo investigados para encontrar la causa de su origen, pero se presume que por los vientos fuertes acompañados de la practicas culturas de quemar restos de cosechas anteriores, pensando que las cenizas fertilizaran mejor el campo y que el humo traerá las lluvias abundantes, reflejando una agricultura arcaica a favor de los monocultivos y con un beneficio individual, como lo viene hacer el propietario de la tierra, no hay ningún respeto al entorno natural que se nutre los sembríos.

La importancia por el ambiente, los ecosistemas, la fauna, la flora y toda nuestra biodiversidad amazónica y serrana esta muriendo, ahora por los incendios forestales como un tema urgente, pero viene muriendo desde hace mucho tiempo, porque tenemos un modelo de depredación y extracción de los recursos naturales para establecer una mirada antropocéntrica del ser humano, se talan árboles fuera de las concesiones madereras, como también se invaden zonas arqueológicas. No interesa como especie humana la belleza de la vida verde y azul, la del campo y la del mar. Nos interesa el bolsillo, que nos miren, nos hinchen el ego con adulaciones falsas, nos gusta el pragmatismo de la soboneria, nos gusta las mentiras de los medios de comunicación, nos gusta los Fujimori, nos gusta que nos den pan y circo en toneladas exorbitantes.

Habrá que preguntarnos porque los fenómenos ambientales y climatológicos que recae en muertes de nuestra biodiversidad no conmueve a la ciudadanía en general, a la academia, medios de comunicación (vendiendo su línea editorial obviamente) ni mucho menos los partidos políticos, y nos enfocamos en el funeral de un violador de derechos humanos y un confeso dictador. Siempre hay una explicación.

El medio periodístico la Encerrona mencionaba que hubo una estrategia para conservar el poder entre la alianza militar y el poder político de turno, se denominó el “Plan Verde” que se ejecutó en el gobierno del dictador Alberto Fujimori. Es irónico encontrar investigaciones de Fernando Rospigliosi revelando esas confabulaciones cívico-militares, porque hoy es un cabo de la guardia real del Fujimorismo que tanto dijo despreciar y añoraba su destrucción. Siguiendo con el “Plan Verde”, fueron estratégicas comunicacionales y militares para poder conservar el poder, hacer la comparsa a golpes militares, depredando el sector educativo y político, reduciéndolo a cenizas el pensamiento crítico y complejo que endeblemente se seguía gestando en el Perú en 1990. Así paso, el sentido común peruano en la actualidad es de obediencia y desosiego por los militares y por los corruptos que encarnan cargos de representación, no hay cambio posible, no ahora, porque se ha entendido que así se vive y hace patria en este país.

Por otro lado, Los hijos del dictador Fujimori en sus declaraciones frente al cuerpo inerte de su padre, mencionan algarabías y voces unísonas de fuerza para referirse que “no pudieron los adversarios con Alberto Fujimori”. Todavía tenemos los brazos firmes y listos para la lucha cultural y mediática que impregnaron durando más de treinta años. Y se equivocan, no hay odio, es que no hay olvido, como nuestra amazonia, la justicia llegara y construiremos un desarrollo basado en la justicia social, no ideológico como siempre siembran el terror de los medios de comunicación, sino con desarrollo institucional y de abajo hacia arriba. 



Representación de fotos en inauguraciones es lo que hacen nuestras autoridades.

 

Regresaba de Quequeña, uno de los distritos del cono sur de la Provincia de Arequipa, repleta de invasiones, poca iluminación y graves problemas de agua, considerando una pista que está carcomiéndose poco a poco donde los vehículos se acercan cada vez más al centro, haciendo inminente los accidentes de tránsito. En ese trayecto, sientes que hay dos ciudades, la de los malls donde acompaña el centro histórico y en el otro extremo los asentamientos humanos que sobreviven con condiciones deplorables, considerando los ineficientes servicios públicos que tienen a la mano. Eso cala muy profundo, entristece, pero sobre todo indigna que la narrativa centro-periferia se a solidificado en nuestro departamento arequipeño, no podemos llenarnos la boca del discurso centralista, manifestando la relación de Lima con las demás regiones, porque se repite el modelo en los niveles subnacionales, como municipalidades y gobiernos regionales.

Este viaje a Quequeña se hizo por las avenidas mas transitadas y comerciales, imaginemos los accesos que hay al interior de los asentamientos humanos, las grescas por libar licor diariamente en los espacios públicos, niñas y mujeres que no pueden sentirse seguras porque saben que lo único que tienen para protegerse son a ellas mismas. Por eso cuando surge la pregunta, sobre todo de una tecnocracia, clase política y personas academicistas ¿Por qué no salen a protestar los asentamientos humanos por todo lo que hace Dina Boluarte? Les diríamos, imbéciles, no saben que las personas que viven en asentamientos humanos no saben si comerán ese día, serán violados al llegar a casa, los atropellará un bus cruzando la calle para ir a trabajar a las cinco de la mañana o si tendrán agua para que sus hijas e hijos puedan asearse para ir al colegio. No se trata de romantizar la pobreza ni la desigualdad, porque aquí no se hace una alusión a algún modelo teórico del pensamiento hegemónico, ni derechas ni izquierdas, el hecho social es el que prima, nuestras condiciones materiales son las que se muestran.

El pueblo sabe sus limitaciones actualmente, como es humillado permanentemente por un sistema que lo oprime y ni siquiera puede tener libre albedrio, sino que coaccionan sus acciones a que lo regule el mercado, quien mas tiene es a quien mejor le va, el dios dinero. Mostrando perversamente como los pragmatismos, el facilismo y lo inmediato es el que reina, donde nuestro pensamiento complejo y critico se diluye por aquellas alcantarillas donde las ratas ya no se encuentran, porque están gobernando desde los legislativos congresales y consejos regionales.

Y sale con voz enérgica el reclamo, ¡donde están nuestros representantes políticos que las y los hemos elegido!, ¿saben dónde están?, están rompiendo veredas para hacerlas de nuevo, pavimentar avenidas que no necesitaban ser pavimentadas, están tomándose fotos porque la adulación y la belleza es el opio de nuestro tiempo. Piensan que con fierro y cemento se soluciona nuestros problemas estructurales, valgan verdades, ni saben donde poner mas o menos cemento.

Llegando a la conclusión de estos párrafos, justamente en una reunión donde me invitaron a participar con dirigentes barriales (en lo cual me sentí muy honrado), la cual fue convocada por el Instituto de Estudios Peruanos (IEP), se discutió los liderazgos regionales y perspectivas de cambio en nuestro país. La gran lección es que los cambios tienen que ser instituciones y radicales, en cristiano, tendrán que ser procesos que se construyan desde la raíz, acompañados con una movilización y legitimidad popular, donde desterremos los mesianismos y nos adherimos a tener un pensamiento propio como naciones en un territorio soberano.

Teniendo cuidado de los oportunismos que quieran hacer claudicar los movimientos que construyen los cuadros generacionales, como también salió en la reunión, porque lo menciono una consejera, la cual fue rechazada por las dirigentas mujeres, manifestando la autoridad que integra el consejo regional que acoplarse a la corrupción y a la ineficiencia de una manera pragmática, que hay que subirse a la ola porque el tiempo pasa y necesita sus minutos de fama, ¡no compañera!, se equivoca. No hay que doblegarse por una inauguración, no hay que doblegarse por una foto con el gobernador entregando regalitos, no, figurar en las fotos y tener posturas pragmáticas condiciona consciencias, lamentablemente a veces se pasa la vida sin entender cosas básicas de lucha. Esos son las repeticiones de papel, ni llegan a ejercer un liderazgo, porque repiten lo que el jefe menciona, olvidando que su labor principal es “FISCALIZAR”; pero a veces nos preguntamos les exigimos tanto a nuestros representantes que, a la menor amenaza del poder, corren y se escoden o peor se les unen.

Este proceso va a costar y demorará, pero se están viendo brisas de cambio en el amanecer, y se seguirá luchando para las brisas se conviertan en tornados.



Juventudes sin reconocer la política como instrumento de incidencia pública.


Para la próximas elecciones presidenciales y congresales al 2026 la juventud abarcara más del 33% de la población electoral, corroborando la tendencia en el censo de población y vivienda aplicado el 2017, donde las y los jóvenes entre 12 a 29 años a nivel nacional abarcan el 31% de la población, en Arequipa esto es el 30%. La inserción de las juventudes en la política partidaria es endeble y mirada desde lejos, a veces bajo una posición de privilegios, considerando que las reglas para ser candidatos en una lista a regidores deben ser el 30% tanto de hombres como de mujeres, 20% por personas menores de 29 años y un mínimo de 15% de representantes de comunidades nativas, pero aún hay cobro de cupos y clientelismo que obstruyen las reformas quedando solo en el papel.

Según el “Consenso de Montevideo sobre la población y desarrollo” en el 2013 publicado por la CEPAL se acordó garantizar un mundo sin discriminación y violencia como pilares estructurales de paz social; garantizar la participación efectiva en el debate público y en la toma de decisiones por las juventudes; invertir en la educación pública, universal, laica, intercultural, gratuita y de calidad para enfrentarse a los retos del siglo XXI; inserción laboral con derechos óptimos para el ocio, trabajo y estudio; implementar programas de salud integral para la sexualidad desde la primera infancia, reconociendo la afectividad, entre otros. Esta agenda Latinoamérica joven fue hace once años.

En el pleno 2024, la problemática juvenil maneja una propia agenda arraigada en los nativos digitales, el internet de las cosas, la incorporación de situaciones negativas como el acceso a una educación de calidad, empleo digno, salud especializada, un gobierno abierto para hacer fiscalización, vivienda digna para las familias aún más jóvenes, tiempo para la recreación, medio ambiente con recursos humanos sostenibles, participación social y política con voz y voto. Hay pendientes más estructurados, pero los problemas de construir proyectos políticos programáticos desde las juventudes aún no encuentran consensos.

Conversando con Denett Pinto Subsecretaria del Consejo Regional de la Juventud de Arequipa manifestaba que los voluntariados y las asociaciones juveniles se fortalecieron con la pandemia, sobre todo las sociales y las animalistas, pero sin discutir posibilidades de cambio de la estructura hegemónica política y económica que prima hoy en el país.

Llegando a la conclusión en el debate, las juventudes escuchan estás disputas ideológicas dentro de los intercambios de ideas rehuyendo, por eso las personas que están más cerca a los veinte años no consideran que la política sea un instrumento de incidencia pública cercanos a su grupo etario, en contraposición a jóvenes que se acercan a los treinta años que si manifiestan su posibilidad de hacer política partidaria, pero aún sin construir un gran paradigma ideológico teórico moderno que involucre un recuento histórico de la problemática real de nuestras sociedades peruanas y una memoria histórica colectiva que hay que reconocer. 



El árbitro no pudo ni con el Corso de la Amistad de Arequipa.

 

Son 484 años que festeja la ciudad de Arequipa, donde el alcalde provincial quiso reivindicar su pésima gestión, imagen, escrutinio público y no lo logro. Antes, hay que criticar el sentido común de la evaluación de una autoridad municipal de la ciudad de Arequipa, manifestando que a pesar que no se den obras emblemáticas para la provincia, los festejos del mes de agosto podrían sepultar o alargar la popularidad y aceptación de un alcalde de la municipalidad provincial de Arequipa. Es tarea pendiente de nuestra ciudadanía arequipeña migrante y pujante cambiar nuestro sentido mental de evaluación y ser más beligerantes con nuestras autoridades municipales de manera sostenible, los doce meses del año y sin feriados, no son dadivas es un trabajo.

Ahora, el árbitro (Víctor Hugo Rivera), aquella persona que se molesta sino le llaman alcalde, no les contesta preguntas a los medios de comunicación, que le encanta su feudo provincial y que gobierna para el Centro Histórico a media caña, postulo al sillón de la Municipalidad Provincial de Arequipa desde el 2010, perdiendo en tres oportunidades consecutivamente (2014 y 2018 también fueron elecciones que perdió), recién el 2022 logro alcanzar su sueño, claro, también postulo a las elecciones parlamentarias extraordinarias a nivel nacional por el partido político Vamos Perú. En total fueron doce años que tuvo para prepararse políticamente, académicamente y funcionalmente en la administración pública para construir un movimiento regional con cuadros interdisciplinarios, pero no hizo nada, gano las elecciones prácticamente por cansancio de la población al verlo en la boleta electoral.

Cuando asume como alcalde no logro concretar ninguna obra estratégica para la ciudad de Arequipa, hasta ahora y dudo que lo consiga en los próximos dos años, no le da a una respuesta, nada. Esos doce años que postulo reiteradas veces no pudo capitalizar ningún aspecto importante para realizar una buena gestión municipal, hoy por hoy, hay desorden, hay retrocesos en la información en línea, no consigue respuestas municipales eficientes y vinculantes, y la organización de su cuerpo de gerentes hace agua por donde lo mires.

Con el Corso de la Amistad, mucha gente se congrega para disfrutar un día de jolgorio, cultura (interprovincial, nacional y extranjera) y esparcimiento familiar, esperando como mínimo que las condiciones de seguridad, transito peatonal, organización y distribución de los agrupamientos se lleven eficientemente. Víctor Hugo fallo, no pudo garantizar ni una de las condiciones mencionadas.

Hubo cuatro agrupamientos en el Corso de la Amistad, debiendo ser divididos por características similares, poner en resguardo a escolares que llegaron con sus colegios a participar, pero por ejemplo la Institución Educativa Independencia América paso cerca a las 9:00 pm de la noche (todo el evento concluyo pasado las doce de la noche), nos preguntamos ¿será seguro el regreso a sus casas a menores de edad?; en los agrupamientos no se distinguían cuales habían sido los criterios para dividir a las municipalidades, clubs, empresas, danzas culturales, nada. Días antes el lucro estaba garantizado por el metro cuadrado por donde pasaría el Corso de la Amistad, debió imaginar que si cobraba para la posición de las sillas estaba reconfigurando el tránsito de los peatones frente a las y los espectadores, prácticamente pasaban las comparsas y con la gente pasando y chocándose con ellas.

La responsabilidad política la asume el alcalde, no es manera de justificar el comportamiento de la población, como dicen algunos franeleros de la gestión municipal. Hubo personas que pagaron más de cien soles por una silla para estar en primera fila, pero su visión fue opacada por el transito constante de la población por una mala organización municipal.

El árbitro quiere acallar las críticas a cualquier evento donde toma la palabra y lo abuchean diciendo “los arequipeños somos respetuosos”, por eso invito a Dina Boluarte, porque piensa que el sentido critico y la libertad de expresión lo dejamos en casa, se le notifica que las muestras de desprecio y burla es por el persistente incumplimiento de las promesas políticas, y esto va en aumento.

Este es un partido que no se puede poner al medio, si alguna vez lo estuvo, este partido lo pierde con o sin arbitro comprado.

 


Desarrollo ¿con o sin? Ambiente.


En la configuración de países desarrollados y los que están en vías de desarrollo se determina los modelos de acumulación, valor agregado y políticas económicas para la subsistencia y calidad de una población. Considerando que el Perú no es un país desarrollado amparado en el modelo económico primario exportador, anteponiendo la misión de extracción de recursos naturales y la mercantilización de su endeble institucionalidad para dar el soporte al capitalismo exógeno, mintiendo a los sentidos comunes de la población que con la gran minería y la agroexportación nos llevaran al primer mundo de la innovación y la tecnología.

Nuestra forma de entender el desarrollo a depredado nuestros innumerables ecosistemas, los cuales han sido modificados por las actividades productivas, condicionando un desborde y desorden popular en los asentamientos humanos que luego se convertirían en ciudades intermedias. Aquella gran problemática, compleja e interdisciplinaria, encuentra su núcleo en considerar la historia humana desde una mirada antropocéntrica, un entendimiento del nacimiento y la creación de la vida donde comienza y concluye con el ser humano, partiendo de la falacia que el único animal importante en el mundo es la mujer y el hombre. Considerando este modelo mental de la depredación de los recursos naturales comenzó su apogeo desde la revolución industrial en el siglo XVIII, ocasionando cambios sociales y climáticos donde muchas especies vegetales y animales se han extinguido.

Eduardo Galeano manifestó muy bien la cultura extractiva de los recursos naturales por parte de los colonizadores a grupos de nativos en Latinoamérica en su libro “las venas abiertas de América latina” (1971). Arrastrando una memoria histórica colectiva latinoamericana de depredación de recursos naturales sin ningún impacto en la colonia e incipiente en la época república del esperado desarrollo.

Convergiendo que el medio ambiente y su sostenibilidad en el Perú es tema público y prioritario, no solamente por ser la gallina de los huevos de oro para el cambio de nuestra matriz productiva sino porque allí residen nuestros conocimientos ancestrales y raíces culturales como Wari, Chimú, Puquina, Churajón, muchas otras más que se posicionaron como grandes horizontes culturales, fácilmente pudiendo explicar por qué estamos en una permanente crisis política en nuestra historia contemporánea.

Con el reto de anteponer una agenda ambiental mancomunada dentro de la infraestructura gubernamental del Estado, se pudo conversar con Nicole Verde Ing. Ambiental y forestal de la Universidad Nacional de Tumbes, donde se manifestaba que los objetivos de desarrollo sostenible (ODS) en el número trece, que observa el cambio climático, estamos al 25% de avance según el Instituto de Estadística e Informática (INEI), una cuarta parte a menos de seis años de que se cumpla la temporalidad asignada, y eso que es una valla mínima. Nos comentaba que nos están ganando la lucha por el cuidado de la biodiversidad y las reservas naturales los capitales subterráneos como la minería ilegal, la tala indiscriminada y los monocultivos en plena ceja de selva, donde las reglas legislativas favorecen este tipo de economías, claro ejemplo es la elección del presidente del congreso de la república el Sr. Salhuana, quien lo pone allí son los capitales de la minería ilegal fluvial en Madre de Dios. Ya no hay un doble discurso, sino una pérdida de vergüenza y miedo al escrutinio público.

El tema ambiental siempre ha sido la cola de la agenda pública, siempre con la intención de regular, sin poner la competencia de fiscalización para darle dientes a la institucionalidad ambiental para que mantenga a raya los capitales económicos que depredan nuestra amazonia y biodiversidad.

No hay una reglamentación clara en materia ambiental, medios de comunicación comprados por estos capitales formales e informales que no evidencian los derrames de petróleo, muertes de lideres indígenas que mueren defendiendo su territorio, la no promoción de una economía circular, no hay cambio de consciencias, concluyendo en una lejana gobernabilidad ambiental, la cual no existe en el Perú.



Espacios de diálogo que no generan compromisos ni cambios.

En clase discutíamos sobre el aprendizaje colaborativo como un mecanismo de adquirir y hacer sostenible los conocimientos para el individuo respetando el trayecto colectivo, a la otra orilla, tenemos a la interiorización de la automatización de conocimientos, como la instrumentalización de la memoria, que no necesariamente fomenta procesos de reflexión y análisis que nos involucra en ejercitar un pensamiento crítico, debiendo madurar en un pensamiento complejo. Discutíamos, siempre con la consigna de aportar al debate desde las interrogantes y recrear los ejemplos para un mayor entendimiento, esas dos simples cosas eran las consignas. De vital importancia poner las reglas de juego y manifestar nuestra intención de participar para ver que me llevo, retos pendientes y cosas que no estoy de acuerdo. Considerando que el promedio de edad estaba entre los 17 a 20 años de edad, en un ambiente controla de formación académica.

Hoy, en los espacios de participación de la convencional y tradicional sociedad civil organizada no hay consignas para los aportes, no se piden comentarios, no se piden opiniones, concluyendo, nadie viene a sumar sino a pavonearse, manifestando que tan jodido esta Arequipa y el país en relación a percepciones egocéntricas e individualistas que lo venimos escuchando reunión en reunión durante muchos años. Así, merecemos las y los representantes que tenemos, así merecemos que nos sigan llamando subdesarrollados, así somos una república con pensamiento colonial vigente, porque no nos damos cuenta las cosas que tenemos al frente ni la problemática que pasa en el mundo, nos distraemos sobre los hechos noticiosos, la burla, el morbo y nuestro nivel de debate es bastante limitado, sin extrapolación y con conformismo. Totalmente comprobado, porque siguen yendo los mismos actores a las mismas reuniones y haciendo los mismos comentarios, ¿Qué cambia?, a parte de el numero de canas en la cabeza. Nada.

Aquellos ambientes no son de formación universitaria, ni el promedio de edad es menor de 20 años de edad, sin ninguna duda, como se dijo en el primer párrafo. Muchas de las personas que participan vienen de procesos interesantes de construcción de ciudadanía democrática y periférica, pero se quedaron allí, murieron allí, recordando que tan buenos fueron y llevando el debate de la reunión entre elogios recíprocos  de los asistentes, entre franeleadas para la foto, que pena y  vergüenza, porque no miramos mas lejos de los limites que nos pone la visión, porque solo pedimos lo básico, pedimos que se acabe la violencia, se respeten los valores democráticos y se tenga dinero en el bolsillo de la gente, totalmente insignificante para un país que debería exigir un nuevo modelo de desarrollo, no basado en la extracción de recursos naturales y un proceso de distribución de riqueza del chorreo, queriendo decir, si las elites opulentas tienen más dinero, los pobres tendrán migajas mas grandes, ¿no?, ese es el desarrollo a la peruana.  

Se podía determinar los comentarios de cada una y uno de los actores que estaban presentes, estamos hablando el lenguaje, que desde que estoy en voluntariados y articulación con la sociedad civil organizada se sigue repitiendo, y estoy seguro que las personas que pintan canas, tienen más de cuatro décadas hablando sobre las mismas cosas, peor aún sobre los mismos problemas no resueltos.

 

Todavía se pregunta en esos espacios, “¿ya van a venir los sindicatos y los gremios como la FDTA (Federación Departamental de Trabajadores de Arequipa) y los sindicatos como construcción civil?”, obviamente que la respuesta es NO, no van a venir nunca, porque esta pequeña reflexión en este articulo de opinión aquellas instituciones gremiales ya lo conocen de primera mano hace muchas décadas, saben que se piensa, se analiza y se discute y todo queda la foto, suficiente para la cooperante por supuesto, el apelativo de espacios caviares queda muy atinado en la foto.

Espacio aburrido, los mismos temas, las mismas franeleadas y las mismas suplicas. “¿Qué hacemos?” preguntaron algunos, recibiendo aplausos del público, vergüenza, tenemos un pensamiento dogmático, simplista y neocolonialista. Dogmático porque no entendemos que el mundo ha cambiado, pudiendo tener un desarrollo no solo amparado en la extracción de recursos naturales sino en energía renovables y más. Simplista, porque tenemos un reduccionismo sobre las cosas que queremos y como imaginamos nuestro futuro. Y neocolonial, porque los problemas los tenemos que resolver nosotros, no esperar que alguien nos diga lo que tenemos que hacer, no esperar un mesías, no esperar que nos digan como pensar, eso si es deplorable en cualquier debate y en cualquier nivel de articulación. 

También hay que mencionar a los grandes consultores que los presentan como dioses de la gestión pública y desarrollo territorial, pero aquellas participaciones no dan crédito a las experiencias regionales que ayudaron a construir esos modelos mentales que plantean reformas, fortalecimiento de políticas públicas y revoluciones dentro de los contratos sociales, por mas que se le incomode de hablar de aquellas temáticas, que obviamente no son creación heroica sino importan esas ideas, les ponen sus títulos con su autoría y lo manifiestan en espacios regionales por supuesto. Así, ni siquiera tenemos una forma institucional de tener redes de conocimiento en las universidades regionales, por mas que se mencione en un discurso centralista y hegemónico.

Hay miedo a dar el salto a la política participativa, miedo a dejar su zona confort. Como les mencionaba a algunos actores, no siempre vas a estar calculando las cosas, se tiene que sentar posición, pero se prefiere no cuestionar el modelo de desarrollo, recrear el poder en instancias concejales y regidurías (fáciles de dominar), tratando, porque no creo que lo logren, conducir mejores olas para que los vean deslizarse, para la foto también.

El gran aprendizaje parte de madurar nuestros propios procesos de participación, articulando otros de menara ascendente, con coherencia, posición y trabajo programático, tenemos que seguir madurando en nuestra participación ciudadana y política, porque sino estaremos como personas que representan algunas ONGs repitiendo el discurso de izquierda de 1980, donde los progresismos modernos lo han olvidado, donde no hay cuestionamientos de construir un pensamiento latinoamericano.

No cuestiono el espacio, siempre y cuando se renueven los actores y las metodologías para poder no solo dialogar, sino, carajo, tener acuerdos concretos y viables de articular desde la poca institucionalidad que tiene la sociedad civil organizada. Donde algunos decidiremos migrar a donde seamos más útiles y menos repetitivos.

 


No solo los animales de dos patas tienen derecho a vivir dignamente

El cariño que tenemos por nuestros amigos de cuatro patas es muy especial, nos involucra a envolvernos en nuevas etapas de vida, que tal vez no las hubiéramos pasado sino nos damos la oportunidad de arriesgar y darle un hogar a cualquier animal que lo necesita. Pasado el tiempo, se convertirá en aquel compañero y/o compañera que se desvele junto a ti cuando el trabajo apremie y las obligaciones coaccionen.

Hay temas que no se tocan ni se escriben porque no involucra cámaras, no involucra aplausos y no involucra que estén en la agenda pública de las autoridades y de la sociedad civil organizada, dando como consecuencia que no se atienda ni mucho menos se mencione el maltrato animal, el abandono de las mascotas, el desecho crías de gatos y perros en la basura, como si su vida fuera solo utilitaria para los momentos de felicidad del ser humano, siempre viéndolos desde una posición infravalorada y no como miembros de nuestros ecosistemas urbanos.

El cariño debe ser genuino hacía cualquier animal, pero no todas las personas lo tienen, considerando que en el año 2023 solo hubo doce sentencias del Poder Judicial peruano por maltrato cruel de animales, ese mismo año se registro 1123 animales domésticos y silvestres que fueron victimas de algún tipo de abandono o acto cruel según registra la Policía Nacional del Perú (PNP). Muestra una insensibilidad por parte de nuestra sociedad generalizada, donde se ha perdido el rol de colaborar con el vulnerable ya sea animal de dos o cuatro patas.

No podemos descartar la generación que realiza actos de caridad comunitarios, en algunos barrios y urbanizaciones que construyen organización, por ejemplo, vecinos juntándose en el Distrito de San Martín de Porres a encontrar a hogares para perritos y gatitos que fueron dejados en una bolsa de plástico en un contenedor de basura (totalmente inhumano), siendo chispazos de esperanza para una problemática que nos sigue atacando.

En los asentamientos humanos periféricos a las ciudades y carentes de servicios públicos, sobre todo donde la institucionalidad del Estado no llega con policías ni serenazgo, el perro se vuelve en un actor que genera seguridad familiar y ciudadana, cuidando las casas de los robos que se vienen acrecentando en la ciudad de Arequipa, justamente por ese motivo es que nuestros valientes caninos defienden la familia hasta con su propia vida, porque muchos de ellos mueren por el veneno que les dan los ladrones para que puedan ingresar a robar en los días subsiguientes a la muerte del can.

Aún se puede evidenciar en la sombra de cada árbol a las mascotas que dieron su vida para cuidar a su familia, donde tuvieron un hogar y un espacio para poder alimentarse y dormir sin que lo botaran.

En este mundo contemporáneo y moderno en el cual vivimos, con crisis políticas cotidianas y sin un rumbo como república, nuestras batallas culturales deberían de comenzar allí, con nuestros incondicionales amigos y amigas perrunos y gatunos, aprendiendo de su comportamiento, dejarlo todo por nuestra familia y colectivo sin esperar nada a cambio.