lunes, 8 de julio de 2024

Oficina de conflictos sociales en la Provincia de Islay

 

Oficina de conflictos sociales en la Provincia de Islay

Lucas Z. Granda

La conflictividad de la Provincia de Islay se trastoca por el proyecto minero Tía María agravando las relaciones interpersonales desde el 2007 en adelante, donde empiezan las olas de violencia cada vez que cada gobierno nacional quería imponer el proyecto. Comenzando siempre las movilizaciones en el Valle de Tambo y propagándose en todos los distritos de punta a punta, utilizando el nivel de escalamiento y el estado de crisis para trasladarse a nivel regional y de la macro sur, donde por parte de la Presidencia de Consejo de Ministros (PCM) y ministerios no se considera en las acciones de mediación y gestión de los conflictos a las municipalidades de la Provincia de Islay. Deteriorando la institucionalidad local y ofreciendo canales de escalamiento a cualquier conflicto social que tenga una lógica de problemática local no atendida, entendiendo que la Provincia de Islay no debe asociarse al conflicto socioambiental extractivista de Tía María, porque hay una tipología de once temáticas distintas mapeadas en la jurisdicción provincial que se convierten en conflictos sociales diferenciándose entre urbano y rural.

Sumado a ello se encuentra una vinculación directa entre los conflictos sociales que suceden en la Provincia de Islay con las municipalidades, estableciendo una línea histórica de conflictividad ligada a la instalación de actividades productivas-empresariales de capital privado como es la industria, producción agropecuaria, minería y demanda laboral de servicios desde la incorporación del Puerto Santa Rosa en 1862 y la construcción del ferrocarril en 1860 como hitos históricos. Aclarando que los conflictos más recientes a los gobiernos locales no necesariamente son socioambientales, ni por industrias extractivas y/o recursos naturales, sino pasa por temas gremiales, sindicales, terrenos como los Vargas Velón en el Distrito de Islay y los Toalino en el Distrito de Mollendo, la agricultura, la pesca, temas laborales, obras públicas, saneamiento físico-legal y coyunturas de proyectos mineros.

Las necesidades ciudadanas y demandas populares en la Provincia de Islay, donde hay una tendencia que al combinar ambos factores en una línea de insatisfacción hacia la población crean entornos de conflictividad permanente en el territorio, utilizando como agravantes a los actores no representativos ni intermediarios para el diálogo en el tiempo y en la jurisdicción. Donde se tipifican necesidades ciudadanas (derecho a una vivienda, disponibilidad y calidad del agua, acceso y calidad en el servicio de salud, condiciones económicas para la productividad en la pesca y agricultura, empleo e ingresos en la localidad, pobreza periférica en los asentamientos humanos, ejecución del presupuesto y capacidad de gasto, fomentar el turismo, y acceso y calidad del servicio educativo) que son las más recurrentes y demandas populares (disponibilidad y calidad de agua, ejecución de obras públicas, problemas de contaminación, actos de corrupción, infraestructura en servicios básicos, mejor atención en el servicio de salud, entre otros).

Se debería utilizar de las oficinas de participación ciudadana de los distritos como mecanismo de información estadística y cualitativa de alerta temprana de conflictos en el territorio de la Provincia de Islay. Donde la Municipalidad Provincial de Islay debería crear una unidad u oficina de diálogo y gobernabilidad, aprobada la creación de la unidad no estructurada por Concejo Municipal Provincial de Islay. Encargada de diagnosticar las necesidades ciudadanas y demandas populares en el territorio, no con la competencia de solucionar futuros conflictos sociales, sino de gestionar su transformación y prevenir el estado de crisis bajo una mirada municipal, previo reconocimiento de las funciones a nivel nacional por el Estado peruano.



 

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