lunes, 20 de noviembre de 2023

Economía que se resiente con el gobierno.

 

Economía que se resiente con el gobierno.

Lucas Z. Granda.

Como país nos hemos contraído económicamente, estamos dentro de una recesión económica, y sino podemos transformar como reactivar motores económicos no convencionales entraremos a una depresión económica, agravando aún mas los bolsillos de la ciudadanía con el encarecimiento de la canasta básica familiar, la reducción del empleo público, el espanto de la inversión privada y el sumergimiento aún mas profundo de la pobreza multidimensionalmente.

En nuestra economía peruana tenemos problemas estructurales, diferenciándose según la ubicación geográfica, el nivel socioeconómico y la formalidad del empleo que se posea, estos problemas se organizan en relación a la desigualdad territorial, impacto del cambio climático y una dinámica económica de extracción de recursos naturales. Sin considerar aún que estamos siendo golpeados por una escasez hídrica y un fenómeno del niño que está por llegar.

Sin olvidar que le primer trimestre del año 2023 tuvimos convulsiones sociales en todo el Perú, arrastrada la economía por una crisis política que perdura en el tiempo, donde masacraron a más de 70 personas en diferentes departamentos del país, donde el panorama económico estuvo en promedio a -0.4 del PBI (Producto Bruto Interno) según el INEI (Instituto Nacional de Estadística e Informática), donde se desplomaron las importaciones en -2.1 y la oferta y demanda global estuvo en -0.8. Entonces no olvidemos cuales son las causas estructurales del año fiscal, porque la crisis no es responsabilidad de la ciudadanía que dignamente salió a protestar ante una clase política indolente y que no escucha las reformas políticas que se proponen desde la calle, la crisis obedece a un ejecutivo que no tiene rumbo, que mercantiliza al Estado hacia intereses subalternos de grupetes políticos para seguir sosteniendo el poder.

Para el segundo trimestre del 2023 crecimos en -0.5 del PBI según en BCR (Banco Central de Reserva), las importaciones estuvieron bajas con un 0.8 y la oferta y la demanda global con un 0.7. Donde los motores que nos están manteniendo es el agropecuario con 7.4, minería e hidrocarburos con 12.6, manufactura 12.6 y comercio 10.8 siempre con el flujo primario exportador, no hay ningún proceso de transformación ni valor agregado a nuestros recursos económicos, agravándose la situación donde no hay inversiones externas e internas en nuestro país. Considerando que la estrategia “con punche Perú” de reactivar a las pequeñas y medianas empresas (PYMES) no esta funcionando sino articulamos interinstitucionalmente con SUNAT, con una lógica descentralizada hacia las regiones, y procesos de formalización a actividades que no tributan ni son percibidas por el Estado.

En una entrevista el 22 de octubre en Latina con Mónica Delta se encontraban los exministros de economía Alfredo Thorne, Alonso Segura y David Tuesta, manifestando a una sola voz que el gobierno de Dina Boluarte no tiene propuestas económicas, no trae inversiones al Perú, no genera seguridad jurídica y mucho menos confianza. Últimamente se menciona el cambio del ministro de economía y el presidente del consejo de ministros para refrescar el gabinete, pero son paliativos de un gobierno que solo quiere quedarse hasta el 2026, cueste lo que cueste.

La crisis económica seguirá agravándose por este gobierno que no resuelve ningún conflicto social en regiones, donde se merma diariamente a la Juntan Nacional de Justicia (JNE), dando señales de cero políticas institucionales del respeto al Estado de derecho, entrando a unas fiestas de fin de año que van a coludir la ineptitud de Dina Boluarte para hacerse cargo de los motores económicos.

Cerraremos este 2024 entre demandas populares insatisfechas y sin un norte para caminar el próximo año.



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