Este ultimo domingo 02 de octubre la ciudadanía escogió
a sus nuevos representantes para las municipalidades a todo nivel y gobiernos
regionales en todo el Perú. Renovando los valores democráticos que caracterizan
a un modelo basado en la libertad de expresión, el imperio de la ley y el
respeto a los derechos humanos. Pero la ciudadanía entiende que sufragar cada
cuatro años y cada cinco años para las elecciones presidenciales y congresales
no es suficiente, no lo es más si alguna vez lo fue, para legitimar un modelo democrático
representativo vigente en la constitución de 1993. Surgiendo un deseo de insatisfacción
constante con el sistema de representación.
Nadie pide un cambio constitucional, por lo menos
en ninguna tienda política en la agenda pública del ejecutivo y legislativo
para reanudar la reforma política. Para así, cambiar las reglas de juego y que
el menú electoral promueva una mejor oferta al elector. Por consecuencia construir
nuevos liderazgos dentro de los partidos políticos a nivel nacional con sedes
regionales fortalecidas, legitimando los procesos electorales a todo nivel,
fortaleciendo los procesos administrativos en el Estado y aumentando la
confianza ciudadana en las instituciones públicas.
Entonces deberíamos hacernos preguntas como: ¿Habría
candidat@s decentes postulando con nuevas reglas políticas de juego? ¿no hay gente
decente que ha sido electa? ¿los movimientos regionales se agrupan bajo
principios éticos y morales? ¿los movimientos regionales tienen como única ideología
ganar elecciones en la mayoría de jurisdicciones? ¿Qué es lo que ha manifestado
la voluntad popular este ultimo domingo 02 de octubre del 2022? Esta ultima
pregunta vamos a contestarla en esta columna.
Este 02 de octubre hemos renovado nuestros votos a
favor de la cultura del caudillismo popular permanente en cada elección, donde
se impera el subconsciente del elector en cada feudo municipal, haciendo oído sordo
al clamor de este “pueblo” pobre y organizado que grita revolucionariamente reivindicaciones
multidimensionalmente. Hay que marcar la ironía en estas últimas palabras, para
no dejar de lado a Pedro Castillo y sus investigaciones por el Ministerio
Público.
La verdad era de esperar un resultado donde la
figura individual de cualquier candidato iba a primar por encima de cualquier
movimiento regional o partido político nacional. Claro ejemplo es Rohel Sánchez
Sánchez, ex – rector de la Universidad Nacional de San Agustín, si hubiera ido
por los movimientos regionales Revalora, Yo Arequipa (gano con este movimiento)
o el partido político Juntos por el Perú donde estuvo en conversaciones previas
a la carrera electoral, hubiera conseguido el mismo resultado, este 38.4% de
arequipeños que lo hizo ganar en primera vuelta, considerando que muchas
personas se acogieron en su liderazgo para ser autoridades este último proceso
electoral.
El modelo de representación política esta con los movimientos
regionales hoy en el país, se han hecho presente ganando la mayoría de regiones,
con la excepción de la región Apurímac donde gana el Partido Frente de la
Esperanza con 40.7%, La Libertad y Tumbes gana Alianza para el Progreso con
34.5% y 32.8% de los electores respectivamente, Loreto y San Martín gana el
Partido Político Somos Perú con 32.6% y 40.9% respectivamente y en Madre de
Dios Avanza País gana con el 31.7%.
Siendo estos movimientos regionales tiendas
electorales que se forman cada cuatro años para las elecciones municipales y
regionales, no tienen otro fin que capturar el aparato público en sus
diferentes niveles para ejercer sus intereses a través del poder que se le ha
delegado en las urnas. Unos creen que el gobierno regional es un trampolín para
el 2026 para participar en las elecciones presidenciales y congresales, otros
ya están más que contentos por a ver ganado la elección y otros no saben que
van a hacer desde enero del 2023.
Como una remota idea se desprende de este panorama
de movimientos regionales en poder construir partidos políticos nacionales
desde la obtención de puestos de poder en diferentes partes del territorio
nacional, en las mismas regiones. Teniendo la experiencia de la región Junín, con
Perú Libertario, donde empezó a tener protagonismo Vladimir Cerrón, donde se transformó
en Perú Libre, como ha terminado actualmente es otra historia. Como también lo
fue Somos Perú partiendo de gobiernos municipales, en concreto de Lima
Metropolitana, donde fue creado por Alberto Andrade, siendo dos veces alcalde
en 1995 con el 52% y 1998 con 58.8% de los electores, las mas altas votaciones
registradas en la jurisdicción.
Por otro lado, me mencionan la frase “el Perú
nació un día que dios estaba enfermo”, extraída de conversaciones con
sociólogas arequipeñas, haciendo alusión que en Lima hay una preponderancia por
la vida política partidaria, que serían sus movimientos municipales geo
territorializados en la ciudad más grande del país, donde la campaña electoral
se transmitió por señal abierta en todos los medios de comunicación. Sobre todo,
por la elección de Rafael López como alcalde de Lima. Siendo el alcalde con
menos votación en la historia con 26.3%. Y con un Pedro Castillo que puede
tomar esta coyuntura de personas independientes en la mayoría de regiones para
poder dar un segundo aire a su alicaído gobierno.
Esto es lo que nos va dejando este domingo 02 de octubre
que paso, como se dice “en octubre pasan cosas en el Perú”.

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